Crée usted de que Cuba estaría mejor como:

lunes, 25 de octubre de 2010

Cuando los historiadores manipulan la memoria de la nación

Mario J. Viera
PORT CHARLOTTE, Florida, octubre, www.cubanet.org  - La edición del Granma del 23 de octubre reseña un insípido diálogo con el presidente de la Unión de Historiadores de Cuba y también presidente del Instituto de Historia de Cuba, Dr. Raúl Izquierdo Canosa, que no por insípido deja de ser interesante para exponer algunas reflexiones.

“… entre libros, sumergido en indagaciones y nuevos proyectos”, el distinguido historiador oficialista nos hace comprender que la Historia es una disciplina científica, base ideológica de la revolución.
Veamos, en primer lugar la definición que nos da Wikipedia del concepto ciencia, tomado, con modificaciones de la definición de ciencia del Diccionario de la Real Academia Española. Según, esta denominada Enciclopedia libre, la ciencia (del latín scientia “conocimiento”) “es el conjunto de conocimientos sistemáticamente estructurados obtenidos mediante la observación de patrones regulares, de razonamientos y de experimentación en ámbitos específicos, de los cuales se generan preguntas, se construyen hipótesis, se deducen principios y se elaboran leyes generales y esquemas metódicamente organizados”. El mismo Diccionario de la Real Academia Española nos define Historia como la “narración y exposición de los acontecimientos  pasados y dignos de memoria, sean públicos o privados. Disciplina que estudia y narra estos sucesos”, y también, “conjunto de los sucesos o hechos políticos, sociales, económicos, culturales, etc., de un pueblo o de una nación”.

Concluyendo, podemos decir que la Historia no es una ciencia, porque no permite estructurar sistemáticamente los conocimientos que nos aporta ni es posible la realización de experimentos sobre ella para la construcción de hipótesis y la elaboración de leyes generales. La Historia es pues, una disciplina narrativa e interpretativa de los hechos del pasado. El marxismo ha pretendido establecer Leyes históricas, a partir de generalizaciones arbitrarias para definir los modos históricos, como la descomposición del régimen gentilicio, el esclavismo y el feudalismo, como Leyes generales del acontecer histórico, desconociendo que estas etapas no siempre  se presentaron en todas las sociedades ni tuvieron las mismas características, ni que la lucha de clases fuera el motor de todo el acontecer histórico.

He aquí pues la primera incongruencia del “interesante” diálogo sostenido por la reportera Raquel Marrero Yanes, que firma el artículo del Granma, con el presidente del Instituto de Historia de Cuba.
La segunda incongruencia es afirmar que la historia de Cuba es la base ideológica de la revolución castrista. Nada más apartado de la verdad. La historia de Cuba no presenta ningún antecedente de la llamada revolución, sino todo lo contrario. La primera insurrección contra la metrópolis española fue de carácter anexionista dirigida por el venezolano Narciso López antiguo general del ejército español y la bandera que ondeara en 1850 en la ciudad de Cárdenas estaba inspirada en la bandera de los Estados Unidos. Es un hecho comprobado y documentado que la aspiración del Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes era lograr la anexión a los Estados Unidos y que por la indecisión de los americanos la guerra de 1868 se transformó en una de carácter independentista que luego se definiría de manera más radical en la guerra inspirada por José Martí de 1895.

José Martí, hombre de ideas liberales, en diversas ocasiones se manifestó en contra del socialismo y criticó a Karl Marx aunque sin dejar de reconocer que como “se puso del lado de los débiles, merece honor” para agregar a continuación: “Pero no hace bien el que señala el daño, y arde en ansias generosas de ponerle remedio, sino el que enseña remedio blando al daño. Espanta la tarea de echar a los hombres sobre los hombres…”

Ignacio Agramonte en el discurso de investidura como graduado de Derecho dijo: “La sociedad no se comprende sin orden, ni el orden sin un poder que lo prevenga y lo defienda, al mismo tiempo que destruya todas las causas perturbadoras de él. Ese poder, que no es otra cosa que el Gobierno de un Estado, está compuesto de tres poderes públicos, que cuales otras tantas ruedas de la máquina social, independientes entre sí, para evitar que por un abuso de autoridad, sobrepujada una de ellas a las demás y revistiéndose de un poder omnímodo, absorba las públicas libertades, se mueven armónicamente y compensándose, para obtener un fin determinado, efecto del movimiento triple y uniforme de ellas”.

No son estas palabras, precisamente, una confirmación de “la base ideológica de la revolución” conducida por Fidel Castro y continuada por el heredero.

Aún más definitorias son estas palabras del Bayardo: “Al derecho de pensar libremente corresponden la libertad de examen, de duda, de opinión, como fases o direcciones de aquél. Por fortuna, éstas, a diferencia de la libertad de hablar y obrar, no están sometidas a coacción directa; se podrá obligar a uno a callar, a permanecer inmóvil, acaso a decir que es justo lo que es altamente injusto. Pero ¿cómo se le podrá impedir que dude de lo que dice? ¿Cómo que examine las acciones de los demás, lo que se le trata de inculcar como verdad, todo, en fin, y que sobre ello formule su opinión? Sólo por medios indirectos; la educación, las preocupaciones, las costumbres, influyen a veces coartando el franco ejercicio de ese derecho, que es la más fuerte garantía para la sociedad y el Gobierno de un Estado que se funda en la verdad y la justicia”.

Estas frases constituirían en la Cuba del castrismo una declaración subversiva, contrarrevolucionaria, delictiva, merecedoras de una larga condena de prisión.

El pensamiento liberal de Agramonte se opone a la sociedad igualitarista. El individualismo es la esencia de la libertad: “Funestas son las consecuencias de la intervención de la sociedad en la vida individual; y más funestas aún cuando esa intervención es dirigida a uniformarla, destruyendo así la individualidad, que es uno de los elementos del bienestar presente y futuro de ella. Debe el hombre escoger los hábitos que más convengan a su carácter, a sus gustos, a sus opiniones y no amoldarse completamente a la costumbre arrastrado por el número”.

La centralización de todos los poderes en una élite partidista, característica fundamental del régimen impuesto en Cuba es rechazada, como el comunismo por Ignacio Agramonte: “La centralización hace desaparecer ese individualismo, cuya conservación hemos sostenido como necesaria a la sociedad. De allí al comunismo no hay más que un paso; se comienza por declarar impotente al individuo y se concluye por justificar la intervención de la sociedad en su acción destruyendo su libertad, sujetando a reglamento sus deseos, sus pensamientos, sus más íntimas afecciones, sus necesidades, sus acciones todas”.

La tercera incongruencia en el diálogo con el “historiador” Izquierdo Canosa se expone cuando afirma: “El historiador trabaja con la memoria de la nación, por eso debe hurgar en sus raíces y reconstruir con visión objetiva los hechos…”.

Reconstruir los hechos; es decir, manipular la historia para amoldarla a la ideología. Trabajar con la memoria de la nación al estilo del Ministerio de la Verdad de la novela de George Orwell, 1984 con su filosofía de que “el que controla el pasado, controla también el futuro. El que controla el presente, controla el pasado” cambiaba los hechos, los borraba de la memoria.

La nueva memoria de la nación es la exaltación de la personalidad del Comandante en Jefe. Es crear una epopeya de una rebelión que por azar del destino cayó sin oponentes en manos de Fidel Castro y le elevó a las cumbres del poder. Es borrar o modificar el pasado para controlar el futuro, y controlar el pasado con el control del presente.

El nuevo Ministerio de la Verdad, la Unión Nacional de Historiadores de Cuba, como aparato centralizado por el Partido Comunista podrá manipular la memoria de la nación por algún tiempo más, podrá engañar por mucho tiempo a una parte de la nación, pero la verdad histórica está viva, aletargada tal vez, pero viva y no se podrá engañar a toda la nación por todo el tiempo. 


(Una colaboración de Anónimo)

viernes, 22 de octubre de 2010

Cuba y su futuro. Por José Ramón Morales

Cuba es la Isla de los disparates. Los cubanos nos la hemos pasado cometiendo errores y hacemos planes para seguir cometiéndolos. No somos realistas, estamos programados para seguir directrices trazadas por personas del Siglo XIX que cometieron muchísimos errores y que son los culpables de todo lo que hemos pasados, pero estamos empecinados y no queremos ser prácticos. Hemos convertido en Dioses a negreros que después de años de usar el látigo con sus esclavos, un día, cambian su estrategia y deciden darle la libertad para que peleen bajo sus órdenes y eso es suficiente para darles un titulo de patriotas de por vida e inclinarnos ante sus figuras. De José Martí ni hablar, el solo hecho de criticarlo, puede llevar a algunos a pensar que esa persona ha cometido la peor ofensa y tal como hicieron con el escribió el libro "Los versos satánicos", condenarlo a morir en la hoguera o dilapidarlo, pues se ha creado una figura irreal. No dejamos de reconocer sus méritos literarios como ningún otro en Latinoamérica, pero consideramos que su revolución fue muy cruel e hizo mucho daño en la isla que terminó devastada por el empecinamiento del Generalísmo Máximo Gómez de convertirla en cenizas y después ayudar a entregarla a los EEUU. Esos criollos traidores trajeron estos lodos.

 Se creó una Leyenda Negra que hizo que las personas se sintieran inferiores ante los descendiente de ingleses. ¿Cuanto daño nos han hecho? Aún hoy muchos cuestionan si la Isla hubiese sido mejor que la hubiesen conquistado los ingleses. ¡Pero que falta de visión y poco respeto por nosotros mismo!. Señores, tenemos que estar orgullosos de quienes somos, de nuestra sangre, de España que es un país maravilloso con una cultura impresionante aunque haya tenido y tenga gobiernos malos. Tenemos que luchar por mejorarla, pero debemos abrazarla como lo que es, nuestra madre patria, no hay otra.

 En Cuba ya lo hemos probado todo, en su momento fuimos colonia de EEUU y no era lo que querían los cubanos, después semi colonia y tampoco estaban conformes con que personas que ni siquiera hablaban nuestro idioma ni tenían nuestra cultura, tuvieran voz y voto en los destinos de Cuba. Hemos sido independientes por muchos años, y para sobrevivir hemos tenido que depender de potencias como la URSS que tenía muchos menos puntos en común incluso que EEUU, también en su época dependimos de China, ahora de Venezuela y sabemos que el día que no tenga ese apoyo, el país de hunde, pues a pesar de esa ayuda, las cosas están muy mal en Cuba.

 Cuando éramos 6 provincias españolas de ultramar, la economía estaba bien y después del Pacto del Zanjón de 1878, hubo una democracia en la que los que habían sido expatriados o desterrados por querer la independencia de España, algunos abiertamente la anexión a EEUU, pudieron regresar a Cuba y podían reunirse, tener su propia prensa e incluso como Martí postularse las Cortes de Madrid por la provincia de Puerto Principe( y que no recibió apoyo), o sea lo que no ocurre en la Cuba independiente, alguien que lo que quiere es expulsar a España de Cuba y se le permite que vuelva a la isla y que conspire, díganme si eso no es democracia. Martí a pesar de haber estado en muchos países de Latinoamérica y ver que habían dictaduras y que todo seguía igual o peor, o sea que la única diferencia era que ahora mandaban los criollos, se empecinó en llevar a cabo una revolución que hizo mucho daño, quemaron los ingenios azucareros, mataron las reses, quemaron las plantaciones de caña de azúcar, tabaco y de todo tipo, incendiaron los ferrocarriles, telégrafo, fincas, pueblos y mataron a mucha gente inocente y llevó a Valeriano Weyler a hacer la reconcentración y el saldo final de todo ese desastre ideado por Martí y cruelmente ejecutado por Gómez, fue la Isla devastada, miles de muertos y el caldo de cultivo para que EEUU se apoderara de Cuba de una forma muy fácil, cuando recién comenzábamos un gobierno autónomo que era lo que quería la mayoría de los cubanos y que en poco tiempo estaba dando frutos maravillosos.

 Somos el resultado de criollos traidores y lo peor de todo es que estamos como en una nube tóxica de patriotismo que no nos deja avanzar. No hay día en el que alguien no diga Martí dijo…. o Maceo dijo…. o Carlos Manuel de Céspedes dijo…., etc.  Señores, por una vez seamos realistas y pensemos en el futuro de Cuba sin condicionalismos. Dejemos descanzar a esas personas que se equivocaron. Este es el fruto de sus actos.

 "El autonomismo fue bueno para Cuba, lo que no le dieron tiempo", eso lo dijo el General mambí Enrique Collazo en un libro escrito en 1906. Muchos otros los han expresado, pero siempre en tono bajo, como con miedo. Y sí señores, el volver a ser esa comunidad autónoma de España que nos arrebataron, sería lo mejor que nos pudiera pasar. Tenemos que estar orgullos de nuestra sangre y nuestras raíces. Ser español es un orgullo, solo hay que visitar España y ver lo maravillosa que es, a pesar de los problemas, también todo lo que hicieron y el legado que dejaron los españoles en América que no se puede comparar al inglés porque lo supera grandemente.

 La Comunidad Autónoma de Cuba es una alternativa de futuro, es volver a ser un país grande, con mucha historia, con una Leyenda Negra que tenemos que ir transformando en la Realidad Blanca, hablando de todo lo bueno de España y su colonización, todo lo bueno que hizo en América.

 La Constitución española nos garantiza democracia, estado de bienestar, respeto a los derechos humanos, la salud púbica al alcance de todos, la educación. Los cubanos por sí solo no podemos gobernarnos pues somos intolerantes, somos incapaces de sentarnos la derecha y izquierda en la misma mesa a hablar civilizadamente y llegar a acuerdos. Necesitamos al Rey que nos sirva de árbitro, y al resto del país para que nos ayude a mantener la democracia, pues siempre hay un grupo que se quiere imponer.

 La bandera española construyó a Cuba y como siempre he dicho, ondeó por más de 400 años. Fue arriada por los norteamericanos, no por cubanos y su deber es regresar a donde le corresponde por ser quien lo hizo todo, creó las bases de lo que somos, no es extranjera. La de Narciso López nació para la anexión a los EEUU y además el representaba a los esclavistas del sur de EEUU por lo que su origen es turbio.

 Somos españoles, siempre lo hemos sido aunque no lo sepamos, y debemos estar orgullosos de eso. Regresemos al lugar donde nunca debimos habernos separados, abracemos con orgullo el ser cubano españoles, a la bandera y a los símbolos de España y  después de la desaparición de los Castro de la escena política, hagamos un plebiscito y veamos si por mayoría el pueblo cubano y el español, desean que Cuba vuelva a ser esa Comunidad Autónoma que fue, la primera de España y que nos arrebataron. Siempre todo con democracia o sea por mayoría.

 Derribemos ese muro imaginario y unámonos como las dos Alemania y que hoy después de 20 años, es un país mas fuerte y poderoso.

 ¡Viva Cuba Española!, ¡Viva España! 

jueves, 21 de octubre de 2010

Disidencias sobre la historia de Cuba

 Encontré este artículo en Internet y me pareció interesante y quiero compartirlo con vosotros. Fíjense en la fecha. J.R.M.

Rafael E. Tarrago. Publicado el lunes, 26 de febrero de 2001 enEl Nuevo Herald

El historiador Carlos Márquez Sterling dice en un artículo biográfico sobre el autonomista cubano Rafael Montoro (Bohemia, 6 de agosto de l950): "El gran visionario de Dos Ríos... levantó en el puño triunfante... la libertad y la democracia en las que soñaron los autonomistas a la sombra de España''. Sin embargo, la documentación histórica indica que la guerra que José Martí inició en 1895 provocó en 1898 la intervención en Cuba de Estados Unidos que convirtió a este país en un imperio y a la isla en su protectorado, y que cuando España cedió su soberanía en Cuba ya había establecido en la isla un gobierno constitucional, el sufragio universal masculino y la libertad de prensa y asociación.

La historia puede servir de escuela si miramos los hechos históricos sin apasionamientos ideológicos. De la historia universal aprendemos que nunca llegó a ser verdaderamente independiente una nación avergonzada de sus orígenes y convencida de la superioridad de un vecino poderoso. Es posible aprender de la historia de los cubanos en 1898 que más vale lo seguro que lo dudoso y que es posible que mejor sea un mal conocido que uno bueno por conocer. Lo que ha fracasado en Cuba no es el nacionalismo, sino el utopismo personalista. Desde que nos separamos de España vivimos avergonzados de nuestros abuelos españoles (ya lo estábamos de los africanos) y convencidos de que el orden y la prosperidad que admiramos en Estados Unidos se deben a la superioridad de la raza anglosajona. La república de Cuba de 1902 a 1959 no fue una nación-estado independiente, sino un protectorado de Estados Unidos donde pocos pensaron hacer algo sin la aprobación de los americanos. Los nacionalistas en esa república frustrada fueron en su mayor parte intelectuales que se confesaban impotentes. En 1959 los cubanos nos dejamos guiar incondicionalmente por un utópico carismático que entonces nos presentó como nacionalismo la promesa de que íbamos a serlo todo --la Cuba que soñó Martí--, quien finalmente ha llegado a identificar el nacionalismo con su autocracia y ha estado más interesado en entorpecer la política internacional de Estados Unidos que en hacer de Cuba una nación de ciudadanos libres con una economía próspera e independiente.

Hubo otros proyectos nacionalistas en Cuba de los cuales podemos sacar lecciones ahora que el utopismo personalista ha mostrado ser un callejón sin salida. En el nacionalismo pragmático y realista de autonomistas como Eliseo Giberga y don Rafael Montoro encontramos ideas y soluciones que podrían ser valiosas para una Cuba independiente sin apóstoles ni comandantes omniscientes. Más importante aún, las acciones de esos cubanos que en 1898 rechazaron la intervención de Estados Unidos y aceptaron la autonomía de España como un primer paso en el camino a la independencia fueron justificadas por los hechos de ese año, que mostraron que un pueblo que desea ser libre no debe esperar que otro le conceda la libertad excepto aquél de quien depende, y que más vale pedirla por la razón que arrancarla por la fuerza al costo de la autoinmolación, porque es la paz y no la guerra lo necesario para la formación de un estado de derecho moderno. Los logros en ese respecto de los autonomistas cubanos en 1898 durante su breve triunfo (frustrado por una invasión extranjera) me hacen creer que la doctrina nacionalista realista de éstos pudo ser lo más apropiado para que Cuba hubiera obtenido tal desarrollo.

Hoy en día Cuba es independiente según las leyes internacionales, pero su economía es de enclave; su sociedad, esclavista y su nivel político autocrático es similar al de Moscovia en los tiempos de Juan Grozni, a fines del siglo XVI. En términos comparativos, en la Cuba autonómica de 1898 había más vida económica (a pesar de la guerra) e importantes cambios de apertura social estaban desarrollándose (cual la implementación del sufragio universal masculino en las elecciones para el gobierno autonómico ese año, que le permitió votar a los ex esclavos africanos y a todos los afrocubanos mayores de edad). Sin embargo hay signos esperanzadores en Cuba hoy, como en 1898. El desarrollo de cooperativas de campesinos propietarios y la proliferación de asociaciones no gubernamentales da a entender que hay en Cuba una sociedad civil pequeña en número, pero independiente del gobierno.

Es posible que después de la muerte del autócrata de Cuba sus sucesores pacten con la sociedad civil y que entonces, escarmentados de los frutos del utopismo personalista, los cubanos actúen sensatamente, como los autonomistas del siglo XIX, y desarrollen una sociedad pluralista adversa a los extremos individualistas y colectivistas, y favorable a una economía autónoma. El futuro de Cuba radica en los cubanos de la isla, quienes entonces tendrán que elegir entre hacerse responsables de sus acciones (es decir, ser soberanos de sí mismos) y la tentación de atar los destinos de su patria al vecino rico más cercano.

Profesor de la Universidad de Minnesota.
© El Nuevo Herald
Copyright 2001 El Nuevo Herald

martes, 19 de octubre de 2010

Los tres días en Ciudad Virtual. Por José Ramón Morales


(Foto de Internet)

 El otro día, en una sección de meditación, hablando con Dios, le pedí que me concediera un milagro. Quería hacer un experimento, que me creara un ciudad virtual donde los mas de 3000 amigos que tengo en Facebook, pudiésemos coincidir y convivir, pero con la peculiaridad de tener borrado de nuestras mentes, la política, a todos los patriotas y las religiones. Actuar con los instintos normales que poseemos sin tener prejuicios sociales de ningún tipo.

 Dios me complació y de pronto se formó una ciudad virtual muy bonita, estaba repleta de personas de todas las edades y colores. Había mucha alegría. Yo voy saludando uno a uno a todos los amigos, hay un ambiente de cordialidad. De repente veo a una muchacha llamada Maria Eugenia, que vive en Miami y se pone a hablar con un joven de apellido García que vive en la Isla, tal parece que ha surgido un amor a primera vista, no dejan de mirarse, conversar y reirse. Muchos brindan con vinos y toman tapas, hay buena música, las personas bailan, es una gran fiesta. Hay mesas donde están jugando al dominó. Todo es cordialidad, estamos fundidos mayormente cubanos y españoles, pero también puertorriqueños y de otros países. Como dije anteriormente en nuestras mentes están borrados el patriotismo, los patriotas, las vertientes políticas, y la religión. El ser humano está en estado puro y limpio, solo los instintos salen a flote y sin condiciones, pues la química entre todos es lo que prima. Ahí no importa la raza, todo es armonía.

 Sin dudas que Cupido esta haciendo un buen trabajo, muchos se han enamorado. Han llegado desde todas partes, los cubanos que viven en la Isla se unen a los de Miami y de todas las regiones de España. Hay mucha risa, la verdad es que no queremos que esto se acabe. Nadie se conoce a profundidad, no saben a que se dedican o como piensan las personas que tienen a su lado Hay una gran cantidad de nuevas parejas  que son felices. No hay dudas que estamos en el Paraíso.

 De pronto siento el susurro de la Voz de Dios que me dice que experimento esta llegando a su fin, han pasado los tres días y cada cual volverá a recuperar en su mente quien es, cuales son sus ideales políticos, su religión, etc. Comienzan las personas a tener conciencia de quienes realmente son y a intercambiar sus ideales con los nuevos amores y siento muchos gritos, hay estado de pánico, peleas, mucho llanto, desilusión. Yo me inquieto y comienzo a indagar que esta pasando y a continuación expongo algunas de las cosas.

 Resulta que Yoanka, una joven que llegó de Cuba y se había enamora de Jhonny, un cubanito de Miami, se enteró que éste era republicano y trabajaba en Washington para el Congresista cubanoamericano Lincoln Diaz Balart, mientras que ella es activista de la UJC y aboga por la liberación de los 5 compatriotas cubanos encarcelados en EEU por espiar para el gobierno de Cuba dentro de las organizaciones del exilio cubano, pero para los exiliados,  ellos son 5 espías de la red Avispa que informaban al gobierno de Cuba, no solo lo que pasaba dentro de las organizaciones del exilio, sino que también espiaban las bases militares norteamericanas y una de las misiones era averiguar como se podía introducir armamento en suelo de EEUU, ademas fueron responsables en parte del derribo de los aviones de Hermanos al Rescate. No pueden creer que eso les haya pasado a ellos, habían hecho planes para el futuro, nunca habían conocido a nadie con quien hubiesen tenido tanta buena química.

 Julia que trabaja de voluntaria en la Ermita de la Caridad del Cobre en Miami, y es una católica consagrada, se enteró de que su nuevo amor, el un Babalaw, que además practica el Palo Mayombe, en fin que es santero y eso para ella ha sido siempre un trauma. Ella piensa que mientras mas se imite a África, más nos vamos a parecer a ella y que Cuba imitando a Haití, va a acabar como este, pues dice que esa religión bajando muertos, esta atrayendo a las fuerzas del mal. Ha sido un golpe muy duro para esa pareja que había pasado los mejores días de su vida. 

 Vladimir y Rosa también están tristes, el papá del primero es uno de los comandantes de la Revolución, íntimo amigo de Ramiro Valdéz, quien mandó a fusilar al padre de Rosa al querer robarse una lancha para salir de Cuba con su familia a principio de los años 60's.

 En mi caso, que me lo pasé bomba con un grupo de amigos disfrutando, haciendo cuentos, bebiendo cubatas, mojitos, en fin tres días de buena onda y amigos con gran afinidad, me enteré que uno de ellos quizás con quien mejor me llevé, era Eliades Acosta Mejías, quien había escrito un articulo en el Blog Cubadebate, titulado "Cuba Española o el autonomismo zombie" hablando muy mal de mi persona, donde me dice desde adefesio humano, sietemesino, muerto vivo etc. así todo no soy rencoroso y me quedan los buenos recuerdos de esos tres días maravillosos.

 Rosa Díez, del Partido UPyD, conoció que las personas con quien mejor compartió y se divirtió esos tres días, eran del PSOE, el PP y el PNV, sin embargo los de UPyD estaban en otros grupos.

 Españoles y cubanos se fundieron en una sola piña, surgieron muchas parejas, estas si creo que van a continuar. Allí todo era armonía y buena onda.

 En fin, al volver al mundo real, comenzaron de nuevo los problemas, los cubanos que viven en Cuba y son tan fanáticos de la revolución, de Fidel, de Raúl, del Ché,  y que se la pasan hablando de patriotas y todo lo condicionan a los ideales de estos, al estar en esa ciudad virtual sin patriotas, ni política, pudieron sacar sus verdaderos sentimientos, que cuando no están condicionas, estos son buenos, nobles.  Ahí éramos todos seres humanos sin estar contaminados, solo primaba los sentimientos puros del corazón. Todos éramos amigos, estábamos felices. También los cubanos de Miami, lo pasaron muy bien con sus nuevos amigos que viven en la Isla. No hay dudas que somos un solo pueblo y ahí el ser humano era lo que importaba.

 Mi conclusión, tanto la política como las religiones nos separan, y hacen que muchos seres humanos pierdan la oportunidad de conocer a otros maravillosos, pues para muchos, eso es un impedimento. Ser tolerante es el camino hacia la reconciliación. Pongamos todos una dosis de comprensión, de respeto, dejemos el fanatismo a un lado, despojemosno de tanto patriotismo e ideas preconcebidas, pongámonos en los pies de la otra persona y busquemos puntos en común y de esa forma seremos mejores seres humanos y es el camino para la reconciliación entre todos. 

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