Crée usted de que Cuba estaría mejor como:

lunes, 16 de marzo de 2009

Emigrantes españoles en Cuba en 1933



De Galicia:...............................79,056

De Asturias:..............................67,972

Castilla, se incluye Santander:...........22,710

Islas Canarias:...........................18,168

País Vasco y Navarra:......................9,084

Andalucía y Extremadura:...................5,677

Valencia, Aragón y Murcia:.................1,135

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Total:...................................227,104

Según un informe elevado a un Ministerio en España, en el año 1933. Se revela 840,055 personas constituyan la familia española en Cuba.

En el censo del 1899, 96,088 nacidos en España vivian en Cuba.


Bibliografía:
http://lasa.international.pitt.edu/Lasa2000/AlonsoValdes.PDF

Si se compara en por ciento con los cubanos viviendo hoy en día en España, la diferencia es grande.

viernes, 13 de marzo de 2009

Conversando una vez más.


(Mansion Pollack, La Habana)

Hoy quiero de nuevo conversar con ustedes. Se que muchos ya esperan mi comentario.

Les diré que no es fácil mantener un escrito diario, especialmente cuando uno es una sola personas y además no soy ni periodista, ni escritor, solo un ser humano con inquietudes y deseos de aportar sus ideas, que pueden ser erróneas, pero que su fin es la causa noble de ver a mi pueblo mejorar y desarrollarse, para que todos alcancen un nivel de vida aceptable.

Creo que todos los sucesos de la vida ya están escritos. A nosotros nos toco un periodo de la historia un poco o bastante difícil para muchos, no es mi caso, pues siempre miro lo positivo y creo que he sido un privilegiado, pero aun así he tenido que vivir lejos de mi familia, no pude participar del entierro de mis padres, etc. De esas cosas no quiero hablar. El exilio ha sido una escuela para muchos cubanos. Algunos lo han sabido aprovechar bien y eso ha sido beneficioso. En nada justifico lo que ha pasado, pues han muerto muchos cubanos valiosos y otros han sufrido cárceles terribles.

En cuanto a Cuba, trato de ver las pepitas de oro entre el lodazar. Quizás de no haber surgido esta terrible dictadura de 50 años, La Habana Vieja con el desarrollo tan grande que teníamos en los años 50’s, muchos de los palacios y palacetes antiguos hubiesen desaparecidos. Un ejemplo fue el edificio donde estuvo la primera Universidad de La Habana, que con los planes de los 50’s lo demolieron y construyeron un edificio que no va con la zona, también en el parque de la Calle San Juan de Dios, donde esta el Monumento a Cervantes, fabricaron un edifico en los 50’s que no va con el estilo colonial. Donde hoy esta el Palacio de Bellas Artes, hubo un edificio antiguo en toda la manzana, creo que se llamaba la Plaza del Polvorín, con una columnas bellas, y este fue demolido y construyeron un edificio que rompe con el estilo de la zona.

Algo bueno tenemos que sacar de todo este desastre, y el poder contar con muchos edificios históricos, que aunque algunos estén en muy mal estado, al menos hay la posibilidad de reconstruirlos o quizas utilizar sus fachadas y columnas.

Por otro lado el que se hayan creado muchas escuelas en todo el país, es bueno, lo malo sabemos que es el adoctrinamiento que envenena las mentes de los niños y las personas en general, pero el que estas estudien una carrera es bueno para el país. Ya después hay que trabajar en despolitizarlas y educarlas dentro de un espíritu democrático. Lo mas difícil es enseñarles a no robar, pues para muchos como el gobierno les dijo que todo era del pueblo, ellos lo fueron cogiendo de manera ilícita y lo ven como algo normal, el robarle al gobierno para sobrevivir, y eso va a llevar tiempo y castigo a quien lo haga.

Creo que debemos ser muy positivos. Cada vez me surge un pensamiento negativo yo lo cancelo de mi mente y lo transformo por uno positivo. Debemos visualizar el futuro que queremos y dejar que la Ley de la Atracción nos lleve hasta esa meta.

Se que mis ideas son un poco revolucionarias (en el buen sentido de la palabra, no me la comparen con la otra revolución), y que a algunos les choca al principio, a medida que van leyendo mis razonamientos, van viendo que hay lógica en muchas cosas. Además me motivan las ansias de servir a mi gente y a mi país, nada personal, ninguna agenda oculta de negocio donde podría lucrar, etc. Vivo tranquilo y feliz, solo pido conservar lo que tengo, no necesito nada más.

Este proyecto me drena mucha energía, me despierta de madrugada para sentarme frente al ordenador a escribir, me roba tiempo para crear y trabajar con mis pinturas. Cuando me siento a escribir, dejo que el subconsciente me guíe. A veces estoy pensando en otra cosa y escribiendo lo que ya me había llegado a la mente. Es como si una voz me dijera lo que tengo que decir. Es una experiencia maravillosa. Como escribo rápido y enseguida lo publico, pues después de puesto en el blog lo tengo que ir rectificando ya que voy encontrando errores. Espero que me perdonen.

lunes, 9 de marzo de 2009

Un independentista cubano en la prisión del Monte Hacho. Escrito por Juan Oliva


Quizás más de un ceutí tenga sangre cubana. Esta convicción se basa en el Archivo Municipal de la Ciudad, donde existen multitud de empadronamientos de cuyo lugar de nacimiento es La Habana, Cuba. Francisco Sánchez, historiador e investigador ceutí, pudo comprobarlos en el padrón de finales del siglo XIX en el proceso de elaboración de un estudio sobre la historia de la fotografía. “Seguramente muchos se quedaron y, quién sabe, tal vez alguno de nosotros seamos descendientes de cubanos”, se aventuró Sánchez.

Los presos cubanos que cumplieron condena en Ceuta desde 1895, con sus respectivos nombres y apellidos así como fechas de ingreso y la provincia cubana de donde procedían, quedan plasmados en una obra titulada ‘Prisioneros y deportados cubanos’, que por fortuna Sánchez pudo recuperar de una librería de ejemplares antiguos y raros en Sevilla. En estas memorias se detallan un total de 607 cubanos deportados a Ceuta, de los cuales 102 son por causas políticas, 450 como presos de guerra y un total de 55 fallecieron en el hospital ceutí.

Esta obra lo escribió el joven Pablo de la Concepción, quien era sargento del Quinto Cuerpo del Ejército libertador cubano. Las memorias comienzan en marzo de 1896 cuando con 18 años, estaba luchando con su regimiento en la zona sur de la provincia de la Habana, en Guanimar en la zona de Alquízar y fue hecho prisionero por los españoles. Cuenta su calvario como preso en La Habana, su consejo de guerra y condena a muerte que fue conmutada por su deportación a Ceuta, y concluyen estas memorias cuando queda en libertad en 1898 y vuelve a Cuba. Aunque “es de suponer que no todos los cubanos volvieron a la isla”, mencionó el historiador.

El Desastre de 1898, por el que España pierde Cuba como colonia tras la batalla naval que la enfrentó con Estados Unidos, es posterior a los diarios en los que De la Concepción plasmó sus calamidades en la ciudad ya que la derrota española permitió el retorno de exiliados y presos políticos a la isla caribeña. La revolución del pueblo cubano se oponía a la ocupación española, por lo que fueron muchas las personas que acabaron con sus huesos en prisión por defender la devolución de la isla a sus ciudadanos.

El volumen, que consta de unas 500 páginas aproximadamente, incluye detalles curiosos, como la descripción de su traslado a España o su llegada a Cádiz, desde donde caminando llegó junto a sus administradores a Algeciras, para después embarcar hacia la ciudad. El autor también esboza su impresión al pisar tierra ceutí, así como a sus gentes y las calles por las que transitó en su camino a la prisión.
Las memorias contienen todo tipo de detalles la fortaleza del Monte Hacho y la vida de los presos y las cadenas que llevaban según la condena, en definitiva, de cómo fue la vida de estos deportados cubanos en la prisión. “La verdad, son dignas de admiración. Con qué entereza soportaban las vejaciones, insultos, trabajos y toda clase de maltratos”, comenta el historiador. El relato del independentista latinoamericano no está exento de los intentos desesperados de fuga de la prisión por el mar o a través del campo.

En una dedicatoria de su autor, Pablo de la Concepción, explica la finalidad de su publicación: “El verdadero objeto de este libro no es otro que dar a conocer al pueblo cubano los sufrimientos experimentados por los prisioneros de guerra y deportados por medida gubernativa, que el Gobierno de España recluyó en Ceuta durante la Guerra de la Independencia”.

Tras escribirlo, su intención era entregar el manuscrito en el Archivo Nacional de Cuba, para que quedara constancia de los sufrimientos de estos cubanos, pero el brillante escritor cubano Manuel García Garófano, le animó y le escribió el prólogo de este libro.

Un recluso que ejercía en el hospital de la Plaza de los Reyes

De los 607 cubanos deportados a Ceuta desde 1895 a 1898, 102 era por causas políticas por lo que no se trataba de presos comunes, es decir, delincuentes. Muchos tenían profesiones liberales y eran médicos, periodistas o abogados, enumera Francisco Sánchez, historiador ceutí: “era gente preparada”.

Uno de los presos era un médico de bastante prestigio, hasta el punto de que ejerció en el hospital de la Plaza de los Reyes, según los datos proporcionados por Sánchez. “Estaba encarcelado pero como el Gobierno español conocía su renombre, y como no podía escapar de Ceuta, ejercía su profesión”, destacó el historiador.
Una vez Pablo de la Concepción arriba a Cádiz, alcanza Algeciras a pie, un trayecto que cubre en unos cinco días. El barco con el que alcanzaron la costa ceutí se quedó fondeado en la bahía y en un barco pequeño accedieron al muelle que, por aquel entonces, se situaba por debajo del puente Almina ya que entonces había un brazo de mar, describió Sánchez. De la Concepción escribe en sus memorias sobre la belleza de la ciudad pero, al pasar por el Revellín, comprueba que unos presos tiran de un carro. Uno de ellos levanta la cabeza y mira al autor, motivo por el que recibe un vergajazo y piensa que eso es lo que le espera durante su estancia en la ciudad.

Sánchez intervino en un congreso sobre la masonería en La Habana

“Siempre me ha interesado el tema de los independentistas latinoamericanos traídos a Ceuta, y encarcelados en la fortaleza del Monte Hacho”, confiesa Francisco Sánchez, investigador e historiador ceutí. Hace dos años visitó Cuba para tomar parte en un congreso sobre la relación entre España y Latinoamérica en relación con la masonería. Durante su estancia en La Habana visitó la Biblioteca Nacional, “todo un tesoro”, recuerda, y pudo consultar algún que otro libro sobre la historia de los autonomistas cubanos traídos a las prisiones españolas, entre ellas a Ceuta. “Aquello la verdad me interesó bastante y desde aquel viaje he estado investigando y buscando datos, para tal vez en algunos años, publicar un libro sobre este tema del que desconocemos tanto”, adelanta el historiador, quien se ha convertido en uno de los referentes en la conservación de la memoria histórica ceutí a través de su bibliografía, colaboraciones en este diario y su labor como conferenciante que ha demostrado en diversos foros.

Una “joya” rescatada de entre los fondos de una librería de Sevilla

Cuál fue la sorpresa del historiador Francisco Sánchez cuando, de entre los fondos de una librería de volúmenes antiguos, recuperó un ejemplar en el que, al leer las primeras líneas, comprendió que tenía una obra muy especial en sus manos. “El precio fue bastante cuantioso, pero creo que mereció la pena pagarlo”, recuerda el ceutí.
“Hace unas semanas, estando en Sevilla, a la que voy con cierta frecuencia, en una de mis visitas obligadas a las librería de libros viejos, donde encuentro cosas muy interesantes sobre la historia de nuestra ciudad, tuve una agradable sorpresa, de encontrarme con esta joya, transformada en unas interesantes memorias”, relata Sánchez.

El historiador cuenta que fue toda una casualidad: “¡Hombre, había que estar allí buscándolo!, tras estar toda la tarde de visita por estas librerías, encontré el titulado ‘Prisioneros y deportados cubanos’, al principio no le presté demasiada atención ya que el título nada indicaba que fuera totalmente sobre Ceuta y pensaba que era un libro más sobre el numero de preso deportados a España”.

http://www.elfaroceutamelilla.es/content/view/28728/62/

(Escrito de, "El faro digital.es")
Colaboracion de Francisco por Internet.

sábado, 7 de marzo de 2009

El huevo y la gallina


Hay cosas pequeñas que dan lugar a cosas mas grande, por el ejemplo el huevo dio como resultado a una gallina. Así también pasa con sucesos en la historia, donde un hecho quizás más pequeño da como resultado una reacción más grande, pero de no haber surgido lo más pequeño, pues no hubiese habido esa reacción tan grande.

Por ejemplo, cuando los japoneses atacaron la base militar de Pearl Harbor en Hawaii donde murieron muchos soldados, la respuesta de EU fue la Bomba Atómica contra Hiroshima y Nagasaki., pero la culpa fue de Japón por provocar a uno más fuerte.

Cuando el grupo terrorista Hamas comenzó a tirar misiles contra Israel, el resultado fue un bombardeo de este, destruyendo una buena parte de la ciudad y matando a inocentes, pero la culpa fue de Hamas por provocar a uno más fuerte.

Cuando a Máximo Gómez se le ocurrió llevar a cabo la Tea Incendiaria por toda Cuba, o sea que el país ardiera en llamas para que España perdiera interés en el, pues con la economía destruida, ya dejaría de ser importante, la respuesta fue la Reconcentración de Weyler, pero la culpa fue del Generalísimo por destruir a un país y la respuesta era la forma de neutralizarlos. Pero veamos que dijo Weyler.

Según Weyler explica en un discurso pronunciado en la sección del Senado el 29 de abril de 1898, los soldados españoles no incendiaban pueblos, eran los insurrectos. Las familias de los poblados tenían que pedir refugio en otra parte. Se iban a pueblos ocupados por tropas españolas, aquellos que tenían algún familiar insurrecto, se iban con los rebeldes, porque estos lo obligaban a ello.

Entonces empezó la miseria de esas mismas partidas, cuyos individuos no disponían de la ración que nuestros soldados y tenían que vivir sobre el país, así es el campo de cultivo en que caían los agotaban. Pero nuestras tropas continuaban las operaciones y al irse extendiendo en cada provincia, en la forma en que yo lo hice en Pinar del Río, llevando a cuarenta batallones que la ocuparan en su totalidad, esas familias iban huyendo, hasta que ocupados todos los puntos, tuvieron por hambre y por desnudez que venir a refugiarse en nuestros poblados, pero ya completamente extenuados y allí el que primero practicaba la caridad era el soldado español que compartía su galleta y su rancho con esas familias, cuyos individuos mostraban tal estado, que el estomago ya no podía digerir.

Esta es la gran mortalidad que ha habido, es la brutalidad de que se habla, decía Weyler ante el Senado. Muchas personas murieron por viruelas, calenturas y por hambre.

La Reconcentración, no fue “absoluta”. Palabras del Marques de Tenerife, General Valeriano Weyler.

Biografía;

http://prensahistorica.mcu.es/es/catalogo_imagenes/imagen.cmd?path=502249499&posicion=1

(Foto de Internet)

jueves, 5 de marzo de 2009

A mis compatriotas cubanos.


Hoy quiero dirigirme a los cubanos. En este blog siempre estoy comentando las ventajas de la fusión entre España y Cuba. Por el cariño que existe entre los dos pueblos, los lazos sanguíneos, porque somos un solo pueblo separados a la fuerza por una invasión de EU, etc., etc., etc.

Mi comentario de hoy va dirigido a una de las cosas más importantes de esa fusión. Se que el que nos ayuden a mantener la democracia y a sacar a la luz publica cualquier tipo de corrupción es algo que no tiene precio, pero ahora quiero referirme a algo distinto.

Una de los problemas que mas hemos sufrido los cubanos bajo esta dictadura de 50 años, es el no poder salir de la isla, y si salimos, no es fácil conseguir una entrada en cualquier país. No todos los países les dan visa a los cubanos. Nos sentimos como amarrados. Uno, es el salir de Cuba, y dos el ser aceptado.

Entre las ventajas de esta fusión, quiero mencionar el pasaporte europeo. Esto es algo que no tiene precio. El que todos los cubanos tengan derecho a un pasaporte que con solo ir al aeropuerto y sacar un boleto para el país que deseen, puedan hacerlo sin complicaciones. Ademas si despues de estar ahi, quieres ir a otro y a otro y a otro, lo puedas hacer sin necesidad de visa. Esa ventaja es gigantesca y la única forma de obtenerla es siendo parte de España y perteneciendo a la Comunidad Europea.

Es una pena que los cubanos de la isla no tengan acceso a la Internet y puedan leer esto, pues es algo muy importante que se debe tener en consideración.

Recuerdo en los años 80’s cuando en mis vacaciones quise ir a Venezuela. En ese momento no era ciudadano norteamericano y fui al consulado. Me dijeron que tenía que pedirla con un mes de anticipación. Tuve que cambiar mis planes y me fui para Republica Dominicana. También en mi primer viaje a Europa, tuve que ir por los consulados de los diferentes países que quería visitar, Alemania, Holanda-Bélgica-Luxemburgo, Francia y España, y por supuesto todo implicaba dinero. Cuando aquello no existía la Comunidad Europea. Con el pasaporte europeo no necesitas visa, además cuando llegas a cualquier aeropuerto hay dos filas, una larga para los que necesitan visas y otra casi inexistente para los ciudadanos norteamericanos, europeos o los del país, los cuales pasan rápido. Esa ventaja no tiene precio. Especialmente para los cubanos que hemos sentido el rechazo de diferentes países.

Seria como el privilegio que gozan los puertorriqueños con el pasaporte norteamericano.

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