Crée usted de que Cuba estaría mejor como:

domingo, 16 de mayo de 2010

Lo que aportó el exilio español a Cuba. Por ALEJANDRO LORENZO


elNuevoHerald.com Publicado el domingo 16 de mayo del 2010
(Foto de Internet)

Jorge Domingo Cuadriello reside y trabaja en el Instituto de Literatura y Lingüística en La Habana, y se le conoce internacionalmente en el campo de las letras como un prestigioso ensayista literario y narrador. Cuadriello ha dedicado buena parte de su carrera a estudiar e investigar el impacto cultural, social y político de los exiliados españoles en Cuba.

Su trayectoria es conocida por sus colaboraciones literarias en la desaparecida revista católica cubana Vitral, su libro Los españoles en las letras cubanas durante el siglo XX, de la editorial Renacimiento, España, y por el prólogo a los relatos reunidos en Tres meses, del escritor cubanoespañol Carlos Montenegro, Ediciones Espuela de Plata, España. También es autor del breve ensayo El poeta, el templo de dios y el de la poesía, sobre el poeta y periodista independiente Rogelio Fabio Hurtado.

El exilio republicano español en Cuba es su última obra publicada en diciembre del 2009 por la editorial española Siglo XXI. Al terminar de leer las casi 620 páginas, el lector comprueba la perseverancia de este autor, cuyo trabajo casi detectivesco ha durado 15 años. De esta obra se desprende una serie de asociaciones y reflexiones sobre lo que representa para los hombres, independientemente de sus ideologías, etnias y credos religiosos, la condición de ser exiliados.

Recientemente, El Nuevo Herald sometió a Cuadriello un cuestionario a través de la Editorial Siglo XXI.

¿Consideras que después de 1959 el período republicano cubano, que también abordas en tu libro, ha sufrido distorsiones, manipulaciones y exaltaciones sobredimensionadas?

``En mi libro le presté mucha atención a la tarea de reflejar del modo más breve, preciso y sustancioso posible la realidad que los españoles exiliados encontraron en Cuba, tanto en el orden material y político como en el social y el cultural. Acerca de aquel período complejo de nuestra historia, bien sabido es que ha sido víctima de distorsiones, manipulaciones y calificativos de todo tipo. Ha sido una de las tareas principales de los maestros de historia en Cuba, de los historiadores que no respetan su profesión y de los propagandistas de los llamados logros de la Revolución descalificar el pasado republicano, amplificar todos los defectos de aquella época, silenciar los logros y sólo exaltar a los integrantes del movimiento comunista o de la lucha armada. Por el contrario, en el extranjero los detractores del gobierno cubano han caído en la sublimación de aquel pasado como si fuera una época dorada de bienestar para todos y de gran bonanza económica y de armonía social. Resulta absurdo pintar aquellas décadas republicanas de un solo color. Tuvo muchos matices y, si bien algunos indicadores económicos y sociales resultan asombrosos y hasta pueden despertar nuestro orgullo de cubanos, otros, por el contrario, no dejan de resultar penosos. Es por eso que hay que librarse de prejuicios y de conclusiones a priori y de intereses políticos premeditados para poder analizar con objetividad aquel período de nuestra historia. De lo contrario se estaría haciendo simplemente campaña política a partir de nuestro pasado''.

Perteneces a una generación de intelectuales y artistas cubanos que en los 70 se reunían por las noches para hacer tertulia en el Parque de Calzada y K, frente a la Funeraria Rivero. Ocurrió el éxodo del Mariel y desde hace más de 30 años la mayoría de ellos están dispersos por el mundo, algunos terminaron sus vidas en tierras ajenas, olvidados o reconocidos, pero sin poder regresar a Cuba. ¿No crees que posean algo en común con los exilados republicanos de tu investigación?

``Los republicanos españoles que ante la ofensiva final de las tropas franquistas tuvieron que marchar al extranjero para salvar la vida y nuestros amigos del parque de la funeraria de Calzada que, por estar en total desacuerdo con el sistema comunista, decidieron marcharse de Cuba, por supuesto que pueden ser considerados igualmente exiliados.

El exiliado es un emigrante por motivos políticos, aunque también pudiera ser por razones de persecución religiosa o tribal. Lo que debe quedar bien delimitado es el exilio y la emigración económica, que son dos fenómenos demográficos muy diferentes. Ahora bien, como muchas veces las comparaciones entre circunstancias, naciones y épocas distintas no son válidas y cada una de ellas posee sus características propias, no creo acertada esta comparación en lo que respecta a las condiciones del punto de partida; pero sí en lo que respecta al desarraigo, al sentimiento de derrota, a la pérdida de la tierra natal y sus elementos: familia, amigos, objetos personales.

El exiliado añora el regreso y se angustia por la realidad política que dejó atrás y sueña con que cambie y ve pasar los años en el extranjero con un profundo desaliento. Así lo sufrieron muchos españoles durante su exilio en México, en Buenos Aires o en Cuba, mientras esperaban el cambio democrático en España. E igual situación han sufrido (y aún sufren) muchos cubanos en Miami, en Madrid o en Puerto Rico. La esencia de su espera es la misma''.

Como sucede en muchos pueblos donde han acontecido conflictos sangrientos y se han instaurado dictaduras feroces, sean ideológicas, étnicas o de carácter teocrático, ya en estado de normalidad, existe una tendencia de una parte de sus ciudadanos que se niegan a traer al presente esos acontecimientos traumáticos ¿Esta deliberada necesidad de olvidar no crees que sea una reacción para no reabrir heridas supuestamente ya cicatrizadas?

``Efectivamente, en el caso de muchos exiliados españoles que se vieron en el trance de sufrir experiencias traumáticas como bombardeos, fusilamientos o asesinatos de familiares muy cercanos, una de las reacciones fue callar, no hablar de aquellas experiencias tan dolorosas, con el fin de no revivirlas.

Olvidarlas, me atrevo a asegurar que nunca las olvidaron, como tampoco llegaron a cicatrizarse en la memoria. A lo largo de mis investigaciones no fueron pocos los descendientes directos de exiliados que casi nada sabían de la participación de sus padres en la guerra española. Tenían, claro está, una información general, pero desconocían los detalles porque simplemente, según me contaban, ellos no hablaban de aquellos temas. Querían sepultarlos.

También en el caso de muchos exiliados, con la derrota, el carácter se les amargó, perdieron la alegría y adoptaron la lucha antifranquista de un modo obsesivo. Debemos comprender que muchos de ellos eran ya profesionales bien capacitados, graduados universitarios, con buenos empleos y un futuro aparentemente próspero cuando estalló la guerra y en muchos casos salieron a pie de España, por la frontera con Francia, sólo con una maleta.

Y ya en el exilio tuvieron que ganarse a duras penas la vida por medio de empleos mal retribuidos y muy alejados de sus aspiraciones profesionales. Fue en realidad una completa fractura de la existencia que imaginaban. Y les dolía sólo imaginar cómo hubiera podido desarrollarse su vida en España si no hubiera estallado la contienda. Esas frustraciones, esos silencios, esos recuerdos angustiosos también conformaban el pesado fardo que cargaban aquellos exiliados''.

El gobierno español esta impulsando un proyecto de Ley de Memoria Histórica. Algunas fosas comunes en distintas regiones de España se han empezado a abrir y sus resultados preliminares han demostrado que aquel enfrentamiento entre franquistas y republicanos fue una escalofriante carnicería que afectó tanto a vencedores como a vencidos. ¿Al escribir tu trabajo no corrías el riesgo de parcializarte de cierta forma con los vencidos?

``El tema específico que yo elegí para mi investigación fue el de los exiliados republicanos españoles en Cuba, con el objetivo de estudiar la significación de aquel fenómeno y los aportes que de modo individual y colectivo brindaron a la sociedad cubana.

Con esto quiero decir que, si bien el punto de origen del exilio fue, lógicamente, la contienda iniciada en 1936, no ha sido objeto de mi estudio adentrarme en ella. Lo que sí me interesaba, repito, fue investigar la actividad de los exiliados republicanos en tierra cubana, del mismo modo que otros investigadores en México o en la República Dominicana han realizado investigaciones similares.

En ese sentido, por supuesto que obligatoriamente tenía que decantarme a favor de los republicanos, pues no hubo un exilio franquista. Los franquistas ganaron la guerra y después disfrutaron, a todas sus anchas, de la victoria. Los republicanos fueron los que se vieron en la disyuntiva de dispersarse por el mundo o ser represaliados en España de muy mala manera.

Ahora bien, no oculto en ningún momento que mis simpatías ante aquel conflicto están definidamente con la causa republicana, sin que esto me lleve a ignorar e incluso a minimizar los atropellos y las atrocidades que se cometieron en nombre de la República Española y de la lucha antifascista, graves errores que menciono también en mi libro''.

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Algo para relajarnos hoy domingo

(Una colaboración de Anónimo)


A veces no se donde terminan las Canarias y donde comienza Cuba y viceversa. Las Islas Canarias son como una Cuba blanca y a colores, Cuba es como las Canarias en blanco y negro.

No hay dudas que estas hermanas deben reunificarse de nuevo, porque el cariño se impone, porque nos separaron fuerzas externas, porque amamos a España y queremos de nuevo ser parte de la familia española.

Disfruten el video y Viva Cuba Española!

sábado, 15 de mayo de 2010

Cosillas de Internet sobre la historia de Cuba.

(Casa del riquísimo hacendado Juan Pedro Baró y su bella esposa Catalina Lasa, Arquitectos Govantes y Cabarrocas, Vedado, Habana, 1922-27)

Que fue la Danza de los millones?
Que fue, en realidad, la “Danza de los millones”?

-Cuando, a consecuencia de la ruina de la producción de azúcar de remolacha en Europa, provocada por la guerra, el precio del azúcar se elevó vertiginosamente, tuvo lugar en Cuba, entre los años 1919 y 1920, una apoteosis azucarera: la “Danza de los Millones”, conocida también como “Las Vacas Gordas”.


En estos años de prosperidad ficticia, Cuba se convirtió en el lugar preferido para la penetración del capital financiero norteamericano y todo se puso en función de la producción de azúcar. Decenas de miles de hectáreas de bosques fueron talados para la siembra de caña de azúcar (cabe destacar que siempre se le ha echado la culpa a España de haber talado los bosques y no se habla de esta realidad, JRM) y sirvieron de combustible en las calderas de los ingenios; los latifundios crecieron; generales y doctores desarrollaron colonias cañeras y adquirieron centrales azucareros con el financiamiento de bancos y prestamistas; miles de campesinos fueron desalojados de sus tierras; la especulación dio origen a colosales negocios fraudulentos; garitos y prostíbulos proliferaron con la “Ley del Turismo”, sancionada por Menocal, y se produjo un aumento inusitado de la prostitución, el juego prohibido y el crimen.

La consecuencia más importante del prodigioso desarrollo del azúcar –según Leland H. Jenks, en su libro “Our Cuban Colony”- “…fue la explotación de grandes cantidades de tierra virgen. El gran país azucarero resultó ser la región oriental, cuando el desarrollo del ferrocarril hizo accesibles al mar los territorios del interior. En ellos había grandes bosques que podían comprarse baratos. Pocos se libraron de la tala. Durante varios meses, cuadrillas de leñadores se dedicaron a su labor destructora. Luego se prendió fuego a los árboles que quedaban, produciéndose una conflagración simultánea en varios miles de hectáreas. Se plantó caña entre los muñones ennegrecidos, sin preocuparse de arar la tierra.”


¿Cómo terminó la Danza de los Millones?


-En 1920, de mayo a diciembre, el precio del azúcar bajó de 22 ½ a menos de 3 centavos la libra, llevando a todo el país a la ruina. Solo los bancos norteamericanos pudieron sobrevivir gracias a la moratoria dictada por Menocal y, en realidad, se enriquecieron más aún mediante la adquisición de propiedades cuyos dueños cayeron en bancarrota.

¿Cuál fue la respuesta del presidente de Estados Unidos, Woodrow Wilson, a la protesta del gobierno cubano por la decisión unilateral de enviar a Cuba al general Enoch (Bert) Crowder?

-El 31 de diciembre de 1920, Wilson ordenó al general Crowder trasladarse a La Habana en calidad de representante personal del presidente de Estados Unidos. Menocal protestó porque el gobierno cubano no había sido consultado y recibió una respuesta prepotente:

“No ha sido costumbre ni se considera necesario que el Presidente de los Estados Unidos obtenga el previo consentimiento del Presidente de Cuba para enviarle un representante especial…”.

Subrayando la arrogancia imperial, Crowder llegó a La Habana, el 6 de enero de 1921, a bordo del “Minnesota” y desde el acorazado, convertido en palacio del procónsul, comenzó a dictar órdenes al presidente cubano.

¿Qué negocio de contrabando humano realizó el presidente Alfredo Zayas con los monopolios azucareros?

-Con el pretexto de que en la zafra anterior había quedado mucha caña por cortar debido a la falta de brazos, Zayas emitió un Decreto autorizando a la United Fruit, la Tacajó, la Atlantic Fruit y la Cuban American Sugar Company, a importar 10,000 braceros haitianos y jamaiquinos. Con amparo en este Decreto, entraron en las provincias orientales, en su mayor parte de contrabando, y prácticamente en condiciones de esclavitud, 32,740 hatianos y 15,385 jamaiquinos. Las compañías americanas pudieron disponer de mano de obra con salarios miserables y las autoridades gubernamentales se enriquecieron con la gabela que recibían, como en los tiempos de la colonia, por cada “pieza de ébano” que desembarcaba en la Isla.

Por qué el Tratado Hay-Quesada, que reconocía la soberanía de Cuba sobre Isla de Pinos, suscrito en 1904, no fue debatido en el Congreso de los Estados Unidos hasta 1925?

-Porque, en ese intervalo, de casi un cuarto de siglo, la amenaza de anexión de Isla de Pinos fue utilizada como instrumento de presión y chantaje con el fin de obligar a Cuba a la firma de convenios leoninos que entregaban a los Estados Unidos el dominio de la economía cubana.

¿Por qué el Congreso de los Estados Unidos ratificó, el 13 de marzo de 1925, el Tratado Hay-Quesada?

-A pesar de la oposición de los anexionistas y de los disturbios causados en Isla de Pinos por colonos yanquis asentados allí, el Congreso de los Estados Unidos ratificó el Tratado Hay-Quesada. La ratificación se debió al hecho de que el valor económico de la Isla de Pinos era ínfimo comparado con las inversiones que ya por esa época tenían los Estados Unidos en Cuba. En Isla de Pinos no existía ningún puerto de aguas profundas y no era rentable construirlo; en el territorio de la isla, además, eran escasas las tierras fértiles y abundaban las ciénagas y sabanas arenosas. No era tampoco de valor estratégico pues los Estados Unidos poseían ya la base naval de Guantánamo y otros sitios del Caribe. La anexión de la isla, contra todo derecho, solo hubiera servido para crear graves conflictos con los cubanos, con perjuicio de intereses mucho más importantes para los monopolies norteamericanos.

Qué reacción lacayuna tuvieron Alfredo Zayas y Gerardo Machado ante la ratificación del Tratado Hay-Quesada?

-El presidente en funciones, Alfredo Zayas, y el presidente recién electo, Gerardo Machado, ordenaron “una manifestación pública de gratitud” al gobierno de Estados Unidos “por haber reconocido el derecho de Cuba sobre Isla de Pinos”.

¿Cómo reaccionaron la Federación Estudiantil Universitaria y la Federación Obrera de La Habana ante el servilismo de ambos presidentes?

-Julio Antonio Mella y la FEU, así como Alfredo López y la FOH, encabezaron las manifestaciones de protesta. Cuando el desfile oficial llegó al monumento a los mártires del 71 en La Punta, encontró que allí se celebraba un acto de protesta estudiantil.

Otras manifestaciones de protesta tienen lugar. Frente al Palacio Presidencial los universitarios denuncian a los cipayos, desde el sitio en que se levantaría (¡en vida!) la estatua dedicada a Zayas; la policía reprime y resultan heridos Julio Antonio, su hermano Cecilio y otros ocho estudiantes.

¿Qué decía Julio Antonio Mella en su “Manifiesto a los estudiantes y hombres libres”?

-En uno de sus párrafos afirmaba:

“El darnos Isla de Pinos es un acto natural, siempre fue nuestra. Solo los que nunca han hecho justicia, como nuestro Gobierno, pueden asombrarse y regocijarse servilmente por este acto de hipócrita justicia.”

Los traidores de España, historia de la masonería en Cuba

(Foto Edificio Masónico La Gran Logia de Cuba)

(Los masones son los causantes de la realidad que vivimos en Cuba. JRM)

Las primeras huellas de la masonería en Cuba datan de 1763, aunque algunos investigadores aventuran la posibilidad de que existiera desde mucho antes, tomando en cuenta ciertas marcas e inscripciones de evidente simbolismo masónico, grabadas en las piedras de cantería de la muralla que rodeo La Habana, cuya construcción se inicio en el siglo XVI.

El primer documento oficial que atestigua el trabajo de esa fraternidad en la isla, es un certificado del grado de Maestro extendido a nombre de Alexander Cockburn, con fecha del 3 de mayo de 1763 durante la ocupación militar de la Habana por los Ingleses. Fue la Logia Militar Inglesa numero 218 del Registro de Irlanda, adscrita al Regimiento 48 del ejercito ingles de ocupación, el primer cuerpo masónico que realizo sus funciones en Cuba.

Después que los ingleses abandonan la isla, desaparece todo rastro de actividades masonicas y no es hasta 1791, con la Revolución de Haití, que los colonos franceses que huyen de la convulsa situación en su país, se asientan en La Habana y Santiago de Cuba y traen consigo cuatro de sus logias (Perseverance, Concorde, Amitie y Benefique).

Estas logias, son trasladadas al poco tiempo a la Louisiana, y solo permanecen en la capital dos que, aunque desaparecen mas tarde, dejan su impronta hasta hoy en La Habana, al legar su nombre, traducido al espanol, a las calles donde radicaron: Amistad y Concordia.

La primera logia fundada en Cuba, fue El Templo de las Virtudes Teologales, recibiendo en 1804 la patente de reconocimiento extendida por la Gran Logia de la Louisiana.

Tres lustros después, el 30 de noviembre de 1820, queda establecida la Gran Logia Española de Antiguos, Libres y Aceptados Masones de York, el primer cuerpo superior de la masonería cubana, que en octubre de 1822, se funde con el Gran Oriente Territorial Español Americano, otra alta institución creada a principios de ese mismo año, para consolidar la presencia y organización de la masonería.

Tras un periodo de estancamiento (1828-1859), en el que solo trabajaron unas pocas logias en la clandestinidad, debido a la ley que prohibía las reuniones masónicas en todo el territorio español y extensiva a Cuba como colonia, la fraternidad resurgió, primero en Santiago de Cuba con la Gran Logia de Colon, y más tarde en La Habana con una Gran Logia Provincial dependiente de aquella.

De esta época, data la fundación (1861) de la decana de las logias cubanas, la Logia Amor Fraternal, que aun hoy realiza sus talleres semanales en el Templo Nacional Masónico, ubicado en Avenida Salvador Allende esquina a Belascoain, Ciudad de La Habana.

Finalmente, terminados los forcejeos entre los afiliados del oriente y occidente del país, por llevar a su territorio la máxima representación de la fraternidad, queda establecida en 1876 en La Habana la Gran Logia de la Isla de Cuba, a la que se suma en 1880 la Gran Logia de Colon, para llevar adelante en un mismo cuerpo la enseñanza y la predica moral de la masonería.

Conocido es el hecho, de que la mayoría de los gestores y los más sobresalientes caudillos de la independencia cubana en el siglo XIX, fueron masones. Así, antes de lanzarse a sus afanes emancipadores, fue un reconocido masón, el Padre de la Patria Carlos Manuel de Céspedes, quien presidía en los días del alzamiento de 1868 la Logia Buena Fe, de Manzanillo.


También perteneció a la fraternidad, Perucho Figueredo, el autor del Himno Nacional cubano; El Mayor General Ignacio Agramonte y Loynaz; El Lugarteniente General Antonio Maceo y Grajales y el Generalísimo Máximo Gómez, protagonistas ambos de las dos contiendas, así como el Héroe Nacional José Martí, el alma de la campaña de 1895, que daría al traste con la dominación española de la isla.

Del Blog Masonería Cubana en el Exilio

(Aquí estan manipulando, los que ganaron la guerra fueron los americanos, no los mambises que estaban ya desmoralizados y casi sin tropas, ademas algunas se desmolibilizaron y se unieron al nuevo gobierno Autónomo que comenzó en enero de 1898. La mayoría de los lideres estaban muertos, Martí, Maceo, Panchito Gomez Toro, Agramonte, etc., la lista es grande, siempre manipulando la historia. Que infamia!, como nos han mentido siempre. JRM)


jueves, 13 de mayo de 2010

Una fiesta en una piscina privada en Caimito

He actualizado el Blog Caimito, mi pueblo en Cuba y quiero invitarlos a que lo visiten.


Esta vez he puesto una fiesta en una de esas piscinas de casas particulares del pueblo que se alquilan para fiestas. Pronto pondré en otra casa. Es una forma de ver como se divierten los cubanos de a pie, los que no van a area de turismo, lo hacen local y se lo pasan bomba.
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