Crée usted de que Cuba estaría mejor como:

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Los Negros Curros. Por Jesús Risquet Bueno


Esta figura popular, vivía en un ambiente exclusivo y extravagante en la antigua Habana Colonial

Del Blog Desconexión Cubana 
Los negros curros es el título de una de las obras del sabio cubano Don Fernando Ortiz, publicada en la ciudad de La Habana. Pero muchos se dirán, ¿quiénes eran aquellos negros curros que a principios del siglo XIX, se pavoneaban libres por las calles de La Habana, con una indumentaria estrafalaria, su jerga, en un alarde de mala vida, delincuencia y marginalidad?

Se sabe que procedían de Andalucía, en España; de ahí el apelativo de "curros" o chulos. Desde su llegada a Cuba se asentaron en el barrio de Jesús María, en la antigua Habana Colonial, en un lugar conocido como El Manglar, en las inmediaciones de la bahía habanera.

Los famosos negros curros tuvieron una existencia muy notoria debido a sus fechorías, a su modo de andar, de vestir, en fin, por su fama de buscavidas y bravucones.

Llevaban largas trenzas sobre su frente y hombros generalmente, vestían pantalones de campana estrechos hacia abajo y camisa muy ancha, en especial en las mangas; un colorido pañuelo de algodón en ángulo en la espalda y atado por delante sobre el pecho.

Apenas cubrían sus pies con unas zapatillas, chancletas o unas sandalias, y en sus orejas pendían argollas de oro. Llevaban siempre un sombrero de paja, varias cadenas, brazaletes, y los dedos de las manos llenos de sortijas de oro.

Bajo la manga de la camisa cargaban siempre el afilado puñal para cualquier circunstancia. Estos negros caminaban contoneándose y meneando los brazos hacia delante y hacia atrás; afectados al hablar y su vocabulario recordaba a los hampones sevillanos.

Los negros curros eran hombres libres en su totalidad y se dice que no tenían oficio ni beneficio, que eran pendencieros y que muchos vivían del hurto, el robo, la matonería y el proxenetismo.

Estos negros y algunos mulatos, todos oriundos del puerto de Sevilla en Andalucía, decíamos que adquirieron, por su relación con la prostitución en Cuba, el nombre de curros o chulos.

La población los vinculaba al hampa habanera, a los arrabales de la ciudad y pueblos suburbanos de barrios orilleros del litoral de la bahía, donde abundaban los manglares, de ahí el nombre del lugar y donde se aglomeraba la pesadilla de los habitantes de la villa de San Cristóbal de La Habana.

Esta figura popular, vivía en un ambiente exclusivo y extravagante. Al curro se le podía ver corriendo y gritando por la calles, casi siempre en un malediciente alarde de su yo.

Decían ellos que eran carpinteros, aguadores, artesanos, pero lo cierto es que pasaban gran parte de su tiempo de tienda en tienda, en la casa de la comadre o del compadre bebiendo vino, o de aquí para allá, conversando con el zapatero de la esquina, echando piropos a la tabaquera o a la dulcera del frente, mientras que la curra generalmente trabajaba duro para mantener a los dos.

La diversión favorita de estos personajes fueron los toros. Eran muy propensos a las riñas callejeras. En una riña, un curro podía recibir una herida cuya cicatriz fuese desde el cuello hasta la mandíbula inferior. Y ahí este curro se ganaba su etiqueta de varonil, su aval de guapo, como se decía.

Las excentricidades de los negros curros eran diversas, tanto que jugaban a los bolos como nadie, según hacían creer a quien no los conociera bien; eran campeones en las cartas, tramposos, manejaban el cuchillo como ases, mataban una res en un abrir y cerrar de ojos. Así de alardosos eran.

Si en la casa de la curra sonaba una guitarra o un tambor y se cantaba al compás de una sambumbia, el curro era el centro del festín con la jarra de vino en mano y haciendo sus pasillos en el baile.

También resultaba muy fácil encontrarlos encerrados tras la reja por haber sido pescados en el teatro de sus grandes hazañas, de sus fechorías. Así eran los curros.

Aunque algunas personas se empeñaron durante mucho tiempo en desconocer la notable existencia de estas gentes, hay entre nosotros, descendientes de aquellos curros, por supuesto que nada tienen que ver con sus deformaciones sociales producto de una época pasada.

Nuestro pueblo rescata ese personaje de la singular historia de la sociedad habanera como parte del folclor, para recrearlo en el carnaval de la ciudad, formando parte de las comparsas tradicionales.

Músicos, pintores, literatos e investigadores han reflejado la vida de los negros curros en sus obras.

martes, 7 de septiembre de 2010

El Capitán General Jiménez Castellanos y la entrega oficial de la isla de Cuba


Pilar Toledano
El tímido sol comienza a alumbrar la jornada dominical del 1 de enero de 1899 y la claridad penetra por cada resquicio de las ventanas y balcones del Palacio de los Capitanes Generales de La Habana.
En las estancias privadas, Jiménez Castellanos, tras su temprano aseo, se enfunda el ligero y habitual uniforme de rayadillo, tan amoldado y liviano siempre, pero que hoy se le antoja distinto, áspero como un sayo de yute y pesado como una losa. Luego se ajusta, como a diario, el estrecho fajín de Capitán General pero, por más que se lo afloja, no deja de oprimirle, dolorosamente, el nudo que tiene instalado en el estómago.
Desayuna con sus dos hijos varones y el resto de oficiales de su Gabinete, permaneciendo reunido con ellos en lo que va avanzando tan peculiar y dolorosa mañana.
Se acerca implacable la hora del mediodía y en el Salón de los Espejos ya están congregados, en respetuosa pero animada conversación, el Mayor General norteamericano Brooke, sus oficiales y los representantes de la Comisión americana de Evacuación. En otros grupos departen los generales cubanos, los civiles y los corresponsales acreditados al evento. El resto de oficiales españoles, enmudecidos por su honda tristeza, ocupan los balcones.
Minutos antes de las 12, nuestro militar abandona sus estancias privadas, se dirige hacia el Salón e irrumpe en él sin ningún tipo de ceremonia.
Tras saludar a los distintos grupos, rodeado por los oficiales de su Gabinete, se sitúa frente al General Brooke.
Al dar el reloj de Palacio la última de las 12 campanadas, se oye el estruendo de un cañonazo, al que le siguen unas salvas de 21. Todos saben que en ese momento, en el tejado del Palacio, se está arriando la bandera española e izando la norteamericana, dando fín, así, a más de 400 años de Soberanía española en la Isla.
Jiménez Castellanos, embargado por el dolor, con emoción contenida y tono grave y solemne, comienza así su breve alocución:
“Señor, en cumplimiento del Tratado de París, de lo acordado con los comisionados militares de la Isla y las órdenes de mi Rey, en este momento del día de hoy, 1º de enero de 1899, cesa de existir en Cuba la Soberanía española y comienza la de los Estados Unidos…”
Concluido tan sencillo acto oficial de traspaso de poderes, pasa al contiguo Salón del Trono, donde le esperan el resto de sus oficiales que, por motivos familiares, van a quedarse en la Isla, y sus viejos amigos de La Habana.
Con emocionadas y cariñosas palabras se despide de ellos y sale de Palacio, acompañado de los generales americanos, los españoles y resto de comitiva. Las gentes que se apiñan en los alrededores y en los balcones, dedican sentidos “Vivas” al “General Castellanos”.
Llegado al muelle, se despide calurosamente de cuantos le han acompañado. Visiblemente emocionado, pone pié en la  falúa que le conduce al vapor Rabat, poniendo rumbo a Matanzas y Cienfuegos para concluir, personalmente, con la evacuación de las últimas tropas españolas allí concentradas.
En la prensa americana del lunes corren ríos de tinta detallando lo sucedido en la Habana.
Y complementan la información con unas líneas dedicadas exclusivamente a él, que dicen así:
“El capitán General Jiménez Castellanos estaba obligado a apurar el trago amargo de la humillación porque, para él, la entrega de Cuba es doblemente dolorosa. A diferencia de la mayoría de los oficiales españoles, él siempre ha tenido un gran cariño por Cuba y está mucho más unido a la Isla. Y lo estará siempre.
Ha vivido más de 25 años en ella. Su esposa es cubana y sus 6 hijos han nacido aquí por lo que, al abandonar la Isla, Jiménez Castellanos no sólo representa el último vestigio del Imperio español sino que, además, para él, significa abandonar su propia casa y dejar a los amigos y al pueblo cubano porque, realmente, por tanto amor como Jiménez  Castellanos siente por Cuba,España casi va a ser para él la tierra de su exilio. Pero,  aunque se sienta tan mal por todo lo que deja en Cuba, aprieta los labios, se traga las lágrimas y así, aguanta hasta el final.
El heroico control de sí mismo, que sobrepone a su angustia, quedará por siempre, colmando de resplandor y gloria la última página de la Historia de Cuba española.”
El 5 de febrero pone broche a sus 34 años de vaivén cubano. Por Cienfuegos, deja definitivamente Cuba, la tierra que tanto quiere, la que guarda en sus entrañas, desde hace unos años, los restos de su amada esposa camagüeyana, meciéndola en su sueño eterno con ecos repetidos de nana caribeña, en susurro dulce,  melodioso, cadente, suave, acariciador e infinito.
-NOTA: Pilar Toledano es Bisnieta y biógrafa de Jiménez Castellanos. Autora del libro Adolfo Jiménez Castellanos y Tapia. Último Gobernador y Capitán General español de Cuba, Editado por “Creaciones Copyright”. Madrid. España.
-NOTA 2: Agradecemos a la autora Pilar Toledano este texto para el sitio, y a Arnaldo M. Fernández la escritura del artículo que dio comienzo a esta fructífera y grata amistad.
-IMAGEN: “Ilustración que publicó a toda portada el Magazine Harper´s Weekly del acto oficial de la entrega. Mi bisabuelo no permitió la asistencia de fotógrafos.” Pilar Toledano.
(Una colaboración de FEDERACIÓN ANTILLANA)

domingo, 5 de septiembre de 2010

Carta pública a un general sin guerras. Desde Cuba para Raúl Castro



Nos informan desde Cuba y publicamos esta valiente carta de nuestro hermano José Alberto Álvarez Bravo, periodista independiente, quien se expresa con gran gallardía. ¡Dios lo acompañe siempre!

Delfín Leyva


Carta pública a un general sin guerras

General Raúl Castro:

 A Usted debiera profesarle doble respeto: como general y como estadista; pero si lo trato de Usted es por consecuencia a la mínima educación recibida durante mi vida, porque para mí Usted no es ni general ni estadista.

 De creerle a la historia extraoficial, en la guerra que Usted libró en el II Frente Oriental, antes de 1959, solo tuvo como oponentes a campesinos inermes. 

 Luego de su arribo al poder perpetuo, Usted, rodeado de su oficinesco generalato, se ha dedicado a guerrear contra las manifestaciones de descontento popular, contra la inextinguible obsesión migratoria del pueblo cubano, -en especial del “hombre nuevo”- contra los valores culturales y antropológicos de la nación cubana, -bajo el espurio argumento de ser “reminiscencias burguesas”- y contra la otrora sólida economía nacional. 

 Después de auto elegirse “presidente” de Cuba, sus esfuerzos castrenses se han reorientado hacia otros escenarios. Las Damas de Blanco han caído, de manera permanente, en su insensible colimador. También la blogósfera contestataria ha conocido del accionar de sus matones.

 Aunque de manera compartida, Usted lleva más de medio siglo en el poder. ¿Cuántos años más necesita permanecer al frente de un pueblo que lo detesta para sentirse satisfecho?

 Comprendo que quizás esté esperando a que se produzca una verdadera guerra para probar su valor, porque hasta el presente sus huestes solo han lidiado contra femeniles brazos, armados con gladíolos, de la Damas de Blanco.. Usted ha ordenado a sus hordas de malhechores agredir a mujeres indefensas, y esto solo es obra de ruines y cobardes.

 Durante más de medio siglo, Usted y su hermano han blandido el látigo para imponer el miedo. Con estos medios nos han doblegado. Pero esto no puede ser eterno, ya el pueblo se está cansando de vivir en el miedo y la mentira. Solo Ustedes, en su infinita soberbia, se muestran incapaces de percibirlo.

 Si me fuera dable proporcionales un consejo, solo les diría: llenen sus valijas con los ensangrentados dólares impunemente robados al pueblo cubano y denles uso a los aviones de la escapada. Todavía están a tiempo. No deben olvidar a Ceaucescu.

Después de expresar libremente mi opinión, ni su ira, ni mi destino personal importan. Impávido esperaré a sus esbirros. O a sus sicarios.

 Si después de la heroica inmolación de Zapata, tuviera Usted miedo a derramar mi sangre, le advierto que tampoco me arredran sus serviles togados, siempre dispuestos a enterrar vivos a quienes se atrevan a levantar sus voces entre tanto acatamiento.

 Su sádica y tenebrosa policía política conoce muy bien mi identidad y localización, como la conocen de todos los cubanos, en esta isla carcel en que vivimos todos, pero le adjunto mis datos para facilitarle la ejecución de su probable venganza:

José Alberto Álvarez Bravo 
Calle J # 104, 1er piso, apto. 10 
e/ Calzada y 9, Vedado, 
Ciudad Habana

POR FAVOR, DIVULGENLA A TODOS LOS QUE CONOZCAN... VIVA CUBA LIBRE!!!!Viva la unión Cubana española!!!! 

Blas de Lezo y Cartagena de Indias. Colaboración de José Mario

(Foto de Internet) 


Hola José Ramón:

 Te traigo un artículo para que lo publiques en el blog de Cuba Española, para que la gente se de cuenta de cuanto daño nos han hecho los ingleses.

 Se parece mucho a la historia de Cuba, ya que los Norteamericanos tambien invadieron la Isla y lo consiguieron, pero en esta, es cuando el Imperio Español se encontraba en todo su auge no lo consiguieron, eso les dolió muchisimo y entonces llegaron a la la conclusión de que a España habia que destruirla sembrado odio entre su misma gente con leyenas negras y mentiras lo cual desgraciadamente lo consiguieron.

Te mando el archivo adjunto con los 4 videos del documental con el código en el 1 video 2 video 3 video 4 video para que lo insertes en el Blog y si por si acaso ese código fallara, aquí tienes los enlaces de los 4 videos.

Abrazos Jose Ramon y espero que te gusten los videos.
 
Te quiere y te aprecia mucho: Jose Mario.
 





viernes, 3 de septiembre de 2010

El patriotismo cubano frena el desarrollo de la Cuba futura. Por José Ramón Morales

Todos los países donde se le hace un culto exagerado a los patriotas, sufren de pobreza y manipulación, se ven atrapados por las ideas del siglos anteriores y los mitos creados a través de la historia. Un ejemplo es Latinoamérica, atrapada en una nube de retóricas y leyendas que solo sirven para justificar sus fracasos. Cuba no es ninguna excepción, al contrario, si hay un país con exceso de patriotismo, ese es Cuba, a ambos lados del mar o sea tanto en la Isla como en el Exilio. Arrastramos una cruz que no nos deja avanzar y todo lo consultamos con los muertos, o sea con los pensamientos y la mentalidad de los patricios del Siglo XIX en una realidad distinta y de una Cuba que no tiene nada que ver con la actual. A mi gusta ser práctico, analizar que es lo mejor para avanzar hacia un futuro brillante y para eso tenemos que despojarnos de pensamientos preestablecidos, ver qué es lo mejor para el pueblo, para el país, para su democracia.

 Una de mis teorías se basa en ver todos los ángulos, analizarlos bien, buscar los caminos mas cortos y dejar de perder tanto tiempo en leyendas históricas y manipuladas.

 Como he dicho en muchas ocasiones y lo he demostrado en diferentes escritos de investigaciones que he hecho, la historia de Cuba ha sido escrita de una forma dañina, muy manipuladora de mentes y hemos creado Dioses a partir de hombres con sus defectos y sus agendas en muchos casos personales, pero los hemos engrandecidos al punto de que criticarlos es casi una blasfemia.

 Cuando llegué a la conclusión de que lo mejor para Cuba sería volver a ser parte de España, no fue una decisión superficial o descabellada, fue el producto de muchas horas de análisis y meditación y todavía cada día repaso en mi mente los pros y los contra y el resultado sigue siendo el mismo. Primero que todo porque el cubano es español de sangre en su mayoría, de cultura y corazón. Segundo porque hemos sido víctimas de una gran conspiración masónica que se creó en Inglaterra, de ahí paso a Francia y después llega a Cuba a través de los franceses desde Haití, para envenenar la mente de muchos criollos y crear la Leyenda Negra contra España, también vino con la Conspiración de la Escalera desde la revuelta y masónica América Latina, pero fue abortada por España. Muchos de los criollos que pelearon por separarnos de ésta, eran esclavistas por años, así es no le echemos toda la culpa de la abominable esclavitud a España, pues esos criollos la apoyaban. Pero bueno, ese no el punto al que me quiero referir hoy. Hemos sido víctimas de engaños por parte de los historiadores donde nos hicieron creer que la mayoría del pueblo cubano no se sentía español y eso es mentira, además de que los mambises ganaron la guerra y hemos repetido hasta la saciedad de que fuimos el fruto de una invasión de EEUU y éste nos separó a la fuerza cuando recién comenzábamos con la autonomía, la primera de España junto a la Isla de Puerto Rico quien también fue separada a la fuerza y siempre se sintió española.

 Está comprobado de que en la unión esta la fuerza, de que la Isla por sí sola es muy vulnerable y que no somos norteamericanos, tenemos una cultura muy diferente. Con EEUU solo podemos tener un trato de buen vecinos, de gran aliado y amigo, de recibir con los brazos abiertos a sus turistas, a sus inversionistas, a los que quieran jubilarse e ir a vivir a Cuba, etc, pero siempre con respeto. Con España siempre progresamos, Cuba por sí sola nunca hubiese podido haber tenido unos astilleros donde se hacían los mejores Buques del Mundo como el Nuestra Santísima Trinidad o el del Rey que prefirió los Astilleros de La Habana antes que los de Cádiz, etc., tampoco haber construido todos esos castillos y fortalezas, ni los ferrocarriles a tan temprana época, ni el telégrafo, etc. Con España progresaremos de nuevo muy rápido y como Cuba es un país dividido entre la izquierda y la derecha, pues ya ésta tiene experiencia de convivencia lo que no se lograría en una Cuba Independiente pues somos intolerantes de ambos lados. 

 Una vez mas reitero, de que estoy convencido, que a pesar de todos los problemas por los que está atravesando España en estos momentos, la reincorporación de Cuba como Comunidad Autónoma, es la mejor solución para la Cuba del futuro y el camino mas corto para llegar a ser del Primer Mundo con plena democracia y espacio para todos.

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