Creo que la separación fue positiva para la Península, y un deterioro tremendo para los cubanos. España se quitó un buen peso de encima, no cabe duda, soy cubano y siempre lo reconozco. Por un grupito de revoltosos pagaron la gran mayoría de los cubanos un precio tremendo, ya que tuvieron que eligir entre ser cubanos o españoles, cosa que anteriormente eran cubano-españoles, sin ningun tipo de problema. El problema lo tenia Martí y los cabecillas de la guerrilla. Si no hubiese sido por la inmigración española después de la República, no sé que fuera Cuba hoy, no quiero ni pensarlo. Si yo hubiese sido un peninsular durante aquella época, por cuestiones de orgullo, nunca hubiera puesto un pie en Cuba, después de la República.
Yo creo que España, y los peninsulares en general, hicieron lo que tenían que hacer de acuerdo con la época. Crearon todo de la nada, hasta la misma identidad cubana, no como una hija, ni una hermana, sino como parte de si misma; una extencion más. Estaba claro que este propósito había que troncharlo de una forma u otra.
Los guerrilleros y sus cabecillas no querían arreglar las cosas a través de la diplomacia, sino a través de la marginación, del terrorismo, de la guerra, y de los enjuagues de celebro. En fín, todos unos sinverguenzas buscando desestabilizar la cultura, y la economía de la Isla y la Península.
Estaba claro para Martí que una vez que los cubanos dejaran de ser españoles, caerían de sirvientes, o mejor dicho, títeres, a los intereses norteamericanos, y que los cubanos íban a ser explotados irremediablemente. Después de la República creada POR los Estados Unidos, lo que tuvieron que sufrir los cubanos y los peninsulares fue bien duro, en el territorio cubano. Ya el sueño de Martí se había cumplido y los cubanos y peninsulares ya no eran de una misma patria, ni mucho menos compatriotas, sino extranjeros uno de los otros, como si fueran Alemanes y Chinos. La identidad cubana-española ya era cosa del pasado, y ya ni los centrales azucareros estaban en manos de "criollos”, sino de compañías americanas.
Nada, que el sueño de Martí, ha sido una verdadera pesadilla para los cubanos y lo seguirá siendo hasta que esa mente que dejó este ser en Cuba, no sea exorcizada por los cubanos.
Yo creo que España, y los peninsulares en general, hicieron lo que tenían que hacer de acuerdo con la época. Crearon todo de la nada, hasta la misma identidad cubana, no como una hija, ni una hermana, sino como parte de si misma; una extencion más. Estaba claro que este propósito había que troncharlo de una forma u otra.
Los guerrilleros y sus cabecillas no querían arreglar las cosas a través de la diplomacia, sino a través de la marginación, del terrorismo, de la guerra, y de los enjuagues de celebro. En fín, todos unos sinverguenzas buscando desestabilizar la cultura, y la economía de la Isla y la Península.
Estaba claro para Martí que una vez que los cubanos dejaran de ser españoles, caerían de sirvientes, o mejor dicho, títeres, a los intereses norteamericanos, y que los cubanos íban a ser explotados irremediablemente. Después de la República creada POR los Estados Unidos, lo que tuvieron que sufrir los cubanos y los peninsulares fue bien duro, en el territorio cubano. Ya el sueño de Martí se había cumplido y los cubanos y peninsulares ya no eran de una misma patria, ni mucho menos compatriotas, sino extranjeros uno de los otros, como si fueran Alemanes y Chinos. La identidad cubana-española ya era cosa del pasado, y ya ni los centrales azucareros estaban en manos de "criollos”, sino de compañías americanas.
Nada, que el sueño de Martí, ha sido una verdadera pesadilla para los cubanos y lo seguirá siendo hasta que esa mente que dejó este ser en Cuba, no sea exorcizada por los cubanos.



