Crée usted de que Cuba estaría mejor como:

sábado, 7 de enero de 2012

Tres años no compensan cuatro siglos. Ley de la Memoria Histórica


Una colaboración de Justino Reneé Morales.

Tres años no compensan cuatro siglos.

PUERTO PADRE, Cuba, enero (www.cubanet.org) – Dolor, ira, frustración, expresaba el rostro de José el pasado 26 de diciembre, cuando conoció que la posibilidad de convertirse en ciudadano español se había extinguido.
La Ley de Memoria Histórica, puesta en vigor por el gobierno español el 29 de diciembre de 2008, y que permitía a los nietos optar por la ciudadanía de sus abuelos peninsulares, prescribió, luego de permanecer vigente durante tres años.
José es un campesino de 55 años, nieto del primer matrimonio de un español exiliado en Cuba, como consecuencia de la Guerra Civil Española, y que como tantos otros, había mantenido una relación distante con la familia fundada por el abuelo en segundas nupcias, y nula con la que había dejado aquel en España.
Luego de mucho indagar, José conoció que sus tías y primos, los que habían mantenido al margen a su padre y a él, se habían convertido en ciudadanos españoles, gracias a la fe de bautismo de su abuelo, tenida como buena por la embajada de España en La Habana, luego de autenticada por el obispado de Astorga.
Pero esto vino a saberlo José a última hora, luego de haber chocado con un valladar insalvable: en su inscripción de nacimiento el abuelo aparecía como Alfonso, y no como Alonso, de quien él era nieto, y así aparecía en todos sus documentos y en los de su padre, haciendo imposible el trámite.
El caso de José no es único. Y si bien miles de cubanos nietos de españoles han adoptado la ciudadanía de aquel país, por todo lo que entraña para un cubano ser ciudadano europeo, otros miles, por desconocimiento, y por encontronazos de convivencia familiar, como los de José, han quedado fuera de los beneficios otorgados por la Ley de Memoria Histórica del gobierno español.
El pasado 26 de diciembre, el vicecónsul honorario de España en la ciudad de Camagüey, Pedro Valentín Cruz, comunicó a un nieto de español escapado del fascismo y refugiado en Cuba, que pretendía optar por la ciudadanía española, que ya no tenía ninguna posibilidad.
Mientras, en Madrid, una cubana residente en España, quien trataba de ayudar a un coterráneo a través de la página web del Ministerio de Asuntos Exteriores de España, recibía la misma respuesta: “Ya todas las entrevistas están concertadas”.
España tiene una deuda moral impagable con América, y especialmente con los cubanos. No nos concedió la independencia cuando, obligada por las circunstancias de la guerra, debió hacerlo.
La Ley de Memoria Histórica vino a compensar lo que sólo tiene un nombre: genocidio, pero pretender cicatrizar las heridas de cuatro siglos en sólo tres años, es un desvarío. “Recuerde que Diego Velázquez, el primer gobernador español que tuvo Cuba, llegó a la Isla en 1511” –me dijo un amigo historiador, a propósito de la prescripción de la ley que posibilitaba a los cubanos reencontrarse con sus raíces españolas.
Debido al régimen que impera en la isla desde hace 53 años, el gobierno norteamericano aplica a los cubanos una legislación conocida como Ley de Ajuste Cubano, que permite a los nacionales que pisan suelo estadounidense, tramitar la residencia en ese país al año y un día de su llegada.
Ahora que Raúl Castro ha ratificado que los cubanos no pueden salir ni entrar libremente de su país, cabe preguntarse si el gobierno español comprenderá, como lo ha comprendido el de Estados Unidos, que los ciudadanos de esta isla estamos urgidos de protección. Y para un cubano contar con la ciudadanía española, lo ayuda de muchas formas.
El gobierno de España tiene la palabra ante tantos casos de cubanos con raíces españolas, como las del campesino José, que se han quedado fuera de su memoria histórica.

viernes, 6 de enero de 2012

ESTE AÑO SE CUMPLEN 200 AÑOS DE LA PEPA. LA CONSTITUCIÓN DE CÁDIZ DE 1812

ESTE AÑO SE CUMPLEN 200 AÑOS DE LA PEPA. CONSTITUCIÓN DE CÁDIZ DE 1812


Foto de Internet y vídeo cortesía de Ulises Martinez Ruinervo


CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LA MONARQUÍA ESPAÑOLA

 En el nombre de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo autor y supremo legislador de la sociedad.

Las Cortes generales y extraordinarias de la Nación española, bien convencidas, después del más detenido examen y madura de­liberación, de que las antiguas leyes fundamentales de esta Monarquía, acompañadas de las oportunas providencias y precauciones, que aseguren de un modo estable y permanente su entero cumplimiento, podrán llenar debidamente el grande objeto de promover la gloria, la prosperidad y el bien de toda la Nacional, decretan la 
siguiente Constitución política para el buen gobierno y recta administración del Estado.

TITULO 1
DE LA NACION ESPAÑOLA Y DE LOS ESPAÑOLES

 CAPÍTULO I
De la Nacion Española

Art. 1. La Nación española es la reunión de todos los españoles de ambos hemisferios.


Art. 2. La Nación española es libre e independiente, y no es ni puede ser patrimonio de ninguna familia ni persona.

Art. 3. La soberanía reside esencialmente en la Nación, y por lo mismo pertenece a ésta exclusivamente el derecho de establecer sus leyes fundamentales.

Art. 4. La Nación está obligada a conservar y proteger por leyes sabias y justas la libertad civil, la propiedad y los demás derechos legítimos de todos los individuos que la componen.

  CAPÍTULO II

De los españoles

Art. 5. Son españoles:

Primero. Todos los hombres libres nacidos y avecindados en los dominios de las Españas, y los hijos de éstos.

Segundo. Los extranjeros que hayan obtenido de las Cortes carta de naturaleza.

Tercero. Los que sin ella lleven diez años de vecindad, ganada según la ley en cualquier pueblo de la Monarquía.

Cuarto. Los libertos desde que adquieran la libertad en las Es­pañas.

Art. 6. El amor de la Patria es una de las principales obligaciones de todos los españoles y, asimismo, el ser justos y benéficos.

Art. 7. Todo español está obligado a ser fiel a la Constitución, obedecer las leyes y respetar las autoridades establecidas.

Art. 8. También está obligado todo español, sin distinción al­guna, a contribuir en proporción de sus haberes para los gastos del Estado.

Art. 9. Está asimismo obligado todo español a defender la Patria con las armas, cuando sea llamado por la ley.


"Cuba y España son una misma cosa"


"Cuba y España son una misma cosa".


ENTREVISTA: ALMUERZO CON...ALEJANDRO HARTMANN
"Cuba y España son una misma cosa"


MAURICIO VICENT 05/01/2012

EL PAIS
Del Blog Por Cuba y para Cuba

Le acaban de distinguir dos reyes -el de España, Juan Carlos I, y el de Bélgica, Alberto II- con encomiendas y medallas por su trabajo como historiador de Baracoa, la primera villa fundada en Cuba por Diego Velázquez, allá por el 15 de agosto de 1511. Lleva más de 30 años dedicado a investigar sobre su ciudad y a explorar en bibliotecas y cuevas, los últimos tres meses metido en el Archivo de Indias, en Sevilla, y la última semana en el Archivo Histórico Nacional, pero ahora Alejandro Hartmann está concentrado en la purrusalda del menú de la Residencia de Estudiantes y aparca los temas históricos. "Yo prefiero cualquier potaje a una langosta", dice, como buen cubano que es.
El historiador de Baracoa busca sus orígenes en el Archivo de Indias
Se recrea con la comida, pero más con la memoria. "Esto para mí es un sueño, lo más avanzado del pensamiento español pasó por aquí... Buñuel, Dalí, Juan Ramón, Lorca...". Se detiene y se inspira con la cuchara en la mano... "Las piquetas de los gallos / cavan buscando la aurora / cuando por el monte oscuro / baja Soledad Montoya". Pensamiento, pero también ciencia; Hartmann no sabía que en este mismo lugar hace justo ochenta años el capitán de ingenieros Francisco Iglesias Brange presentó al lado de Gregorio Marañón su proyecto de expedición al Amazonas, empresa científica pionera en la época que no llegó a realizarse pero que fue una de las más ambiciosas de la Segunda República. "¡Es increíble, chico! Yo formé parte de una expedición similar, En Canoa del Amazonas al Caribe, en 1987. Recorrimos más de 13.000 kilómetros remando para reconstruir cómo fueron los desplazamientos y migraciones de las comunidades arahuacas que propiciaron el poblamiento de las Antillas”.

Llegan los chipirones en su tinta -otro de sus platos favoritos- y confiesa que ser historiador en Cuba tiene sus complicaciones, aún más en Baracoa, situada a 1.000 kilómetros al este de La Habana. Como la mayoría de sus compatriotas, Hartmann no tiene Internet y sus investigaciones las ha hecho a pulso -"ya se sabe, en Cuba hay que inventar", bromea-, por eso considera un lujo los últimos tres meses que ha pasado en el Archivo de Indias gracias a una beca de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo. "El primer día que entré al archivo fue emocionante. Ha sido una aventura, he encontrado una documentación valiosísima", dice, y, ya poseído, abandona de nuevo el plato.

"Me llevo más de 2.000 fichas y copias de numerosos documentos que hasta ahora eran desconocidos en Cuba". Desde "la descripción hecha por el teniente gobernador de la plaza a Someruelos, el capitán general de Cuba, de cómo fue el último combate en Baracoa contra los corsarios ingleses, el 27 de julio de 1807", a legajos que acreditan "la fecha precisa de la llegada de los primeros franceses a Baracoa después de la revolución de Haití" -a estas alturas los chipirones se han quedado tiesos.

Hartmann habla de su ciudad y se le iluminan los ojos. "Por Baracoa comienza la historia de Cuba. Fue la primera villa, su primer alcalde fue Hernán Cortes y Colón plantó aquí la Cruz de la Parra, única de las 29 cruces que dejó en América que se conserva". Al llegar el flan confiesa: "Me he sentido como en casa, Cuba y España son la misma cosa". Mañana regresa a Baracoa, por eso vuelve corriendo al archivo. No hay tiempo que perder.

miércoles, 4 de enero de 2012

"AFRO-CUBANO", "HISPANO-CUBANO”, "HISPANO-CUBANO-AFRICANO”, Y "CHINO-HISPANO-CUBANO-AFRICANO". POR JOSÉ RAMÓN MORALES.


Foto de Internet

"AFRO-CUBANO", "HISPANO-CUBANO”, "HISPANO-CUBANO-AFRICANO”, Y "CHINO-HISPANO-CUBANO-AFRICANO". POR JOSÉ RAMÓN MORALES.

Últimamente se ha puesto de moda en algunas personas y en algunos círculos, de referirse al negro cubano como "afro-cubano". Primero que todo, eso fue idea del izquierdista Jesse Jackson en EEUU para que no se refirieran al negro americano como "Black", "Negro", sino como "african-american", sin embargo al "blanco americano"  se le sigue llamando "white-american" en vez de "british american", "german american", etc. Ahora resulta que hay cubanos que tienen que estar copiando todo y lo están usando para referirse al negro cubano de esa forma. En primer lugar, pienso que en nuestra idiosincracia, decir "negro" para referirse a un cubano descendiente de africanos, tiene su forma cariñosa, decir "de color" es racista, pues todos tenemos un color, incluso los "blancos" no son tan "blancos", pero la palabra "cubano-africano" trae divisiones pues también el cubano "blanco" puede exigir que le digan "hispano-cubano" y el "mulato" entonces sería "hispano-cubano-africano" y bueno, también habría que ponerle un nombre al chino que algunos están mezclados con negros y españoles, y serian "chino-hispano-cubano-africano". ¡Qué complicado! 

Señores, no traten de cambiar nuestra idiosincracia, pues verán que en público se les dirá "cubano-africano", o si hay un negro en el grupo, pero cuando estén los cubanos blancos hablando entre sí, dirán "negro", y eso sí que es una hipocresía y trae divisiones.

martes, 3 de enero de 2012

CUBA ESPAÑOLA, ¡ SÍ SE PUEDE !. POR JOSÉ RAMÓN MORALES


Foto cortesía de Pedro Martínez Cerezo y de Internet.

CUBA ESPAÑOLA, ¡ SÍ SE PUEDE !. POR JOSÉ RAMÓN MORALES

¡ SÍ se puede !, ¡ SÍ se puede !, ¡ SÍ se puede !

La independencia de Cuba ha sido el peor error que nos has pasado en Cuba, pero también fue de una forma inmoral, los independentistas no ganaron la guerra, estaban derrotados, la ganaron los autonomistas y nos la robaron con la invasión norteamericana, pero yo digo que fue una República impuesta sin méritos propios, pues como ya dije, los cubanos nó separaron a Cuba de España, los mambises perdieron y fueron unos traidores a la Patria España, Cuba nunca fue un país y no éramos una raza cubana, éramos españoles, africanos que como dice el nombre, vinieron de Africa, Cuba nunca fue Africa y un grupúsculo de chinos que fueron con contratos de trabajo y repatriación a Cuba.

Cuba tiene descendiente de africanos pero el por ciento de influencia africana es como del 1% lo que hace mucho ruido y parece más. La religión afrocubana tiene un gran por ciento español, comenzando no solo por el sincretismo con la religión católica que es la imagen de la España católica, sino que los trajes blancos son españoles, los africanos llegaron desnudos y nunca vistieron trajes típicos africanos, las soperas son españolas, los animales que se les ofrece como ofrendas, por ejemplo los chivos, corderos, gallinas, etc. los trajeron los españoles a Cuba, muchas de las cosas que se usan en la religión no son africanas. La música negra cubana que ha puesto a Cuba los lugares más altos, tiene los tambores africanos, las maracas, los bongoes, pero los otros instrumentos son españoles y otros llevados a Cuba por los franceses cuando la revolución francesa que tuvieron que salir huyendo de Haiti y se fueron con instrumentos musicales que no teníamos y con sus esclavos haitianos y esa fue una muy buena influencia para que en la zona oriental de Cuba especialmente Santiago de Cuba, aparecieran muchos negros cubanos creando melodías maravillosas como el Son, el Danzón, el Danzonete que tienen influencia en los bailes franceses de salón. Fuera de esas cosas, se puede decir que todo lo demás es español, desde el idioma, ya que no hay una lengua africana en Cuba, quizás algunas palabras como "asere", no hay nombres africanos, las construcciones hasta los bohíos, no son como los que construían los indios que eran a una altura y casi sin pareces, sino son casas con portal, de estilo español pero de tabla de palma y techo de guano. En Cuba se duerme en camas estilo las que trajeron los españoles, con armarios, mesas de noche, juegos de sala, de comedor con vitrinas, sillas, se cocina con cazuelas como las traídas por España, los platos, las soperas, hasta los tibores que se ponían debajo de la cama y las escupiteras eran españolas. Las construcciones no tienen ninguna influencia africana, todo español o europeo, después alguna influencia norteamericana, pero nada de África. Los bailes algunos tienen su influencia africana, pero no todos, tenemos también el flamenco cubano, las danzas españolas, el ballet clásico, las zarzuelas, música al estilo clásico, orquestas de cámara, también sinfónicas, música medieval, óperas.

La gastronomía cubana es mayormente española. La comida autentica cubana, lo es por productos de la tierra cocinados al paladar español, por ejemplo la yuca que se le hace un mojo criollo pero al gusto español, pues así es nuestro paladar, el mismo que el del negro cubano. El ajiaco por ejemplo, es un plato que se hacía para alimentar a los esclavos y consiste el meter en una cazuela las cosas que quedaban de las grandes cenas de las haciendas de los ricos dueños de ingenios azucareros, plantaciones de tabaco, etc., y de esclavos y al unirlo todo, o sea, diferentes tipos de carnes y viandas, salía una especia de potaje muy rico y que les daba una fortaleza para poder enfrentar tantas horas de trabajo, pero con el tiempo se demostró que era una cosa deliciosa y se convirtió en uno de los platos mas exquisitos de la gastronomia cubana, sobre todo en invierno. Los plátanos fritos fue idea de las cocineras africanas y el arroz congrí o  moros y cristianos también, pero recuerden que el arroz lo llevaron a Cuba los españoles al igual que la mayoría de los granos, especies, la vaca, el cerdo, el caballo, el burro, etc.

En fín, con esto quiero probar que Cuba sigue siendo muy mayoritariamente española, que no traten de mover la balanza para África pues el por ciento es mínimo aunque haya mucha mezcla de cubanos blancos con cubanos de raza negra. El sentimiento pro-español está floreciendo en Cuba a una velocidad muy rápida. El negro cubano es tan español como el blanco y no ha mostrado ningún interés en aprender su lengua materna o sus raíces a fondo, pues para ellos son españolas.

La independencia fue un error, nos ha ido mal desde el principio, se creó un complejo de inferioridad por parte de los mambises como que los problemas de Cuba los tiene que resolver EEUU, en un final a ellos les debemos esta República impuesta e ilegal, pues repito, los cubanos independentistas no ganaron la guerra, fueron los autonomistas y nos robaron la victoria. El propio General mambí Enrique Collazo Tamayo, escribió en un libro en 1906, que la autonomía fue buena para Cuba, lo que no le dieron tiempo. A los mambises les debemos todo por lo que hemos y estamos pasando, muchos cubanos con mucho talento ayudando a desarrollar a otros países, grandes imperios económicos de cubanos que no han podido poner su talento al servicio de la Isla. Si fuésemos España, todos viviríamos en Cuba, una Cuba europea, una Cuba española, y todo fuese mucho mejor. Miren todo el desarrollo que le hemos dado a Miami, que desperdicio con lo que queremos a esa islita.

Decir que el cubano de la Isla se quiere hacer español solo para viajar y no por orgullo es una falacia y una infamia, aquí en Miami yo hice tremenda cola en el Consulado de España  y todos éramos cubanos ciudadanos norteamericanos y lo hacemos por orgullo y amor a España.

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