Crée usted de que Cuba estaría mejor como:

viernes, 19 de diciembre de 2008

El día que Cuba volvió a ser España. Por J.R.M.


(Esto lo escribí en enero del 2006, antes de que Fidel Castro decidiera pasarle el poder a su hermano Raúl. Yo no tengo poderes síquicos, solo que también saco mis conclusiones. Estas predicciones son muy largas, ojala no haya que esperar tanto. Espero que lo disfruten.)
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Hay júbilo nacional. Sin dudas el día de ayer 2 de julio del 2088 pasará a la historia como una fecha tan importante como la caída del Muro de Berlín hace 99 años atrás donde el pueblo alemán se reunificó y ahora el español hace lo mismo.

Después de muchos años de discusiones por fin el pueblo cubano comprendió que no se ofendía a los patricios al volver a reunificarse con sus familiares peninsulares e insulares europeos. Concluyeron que lo que hicieron nuestros patriotas, era lo que requería esa época pero ya España era distinta y esto es lo que requiere esta. A pesar de que se admiren y respeten las ideas de un héroe del período Medieval, sus ideas no necesariamente son las que aplican para esta época y lo mismo sucede con los nuestros.
Todos estos largos años de separación nos dejaron ver, cuanto amor y cariño existe entre estos dos pueblos separados por Estados Unidos. Al cubano todo lo español le gusta, desde su comida, su música, su sentido del humor, su idiosincrasia, en fin es como un enamoramiento mutuo. El español admira todo lo cubano, su música, la alegría de su pueblo, lo luchadores y ambiciosos que son, etc.

El día amaneció en todo el país con una gran Fiesta Nacional. Todos los canales de televisión estaban en cadena. En las calles de Madrid, Barcelona, Sevilla, Granada, Salamanca, etc. se arrollaba con una gran Conga. Se bebía mojitos y cubatas. Por su parte en todas las ciudades importantes de Cuba se bailaban sevillanas y se bebía sangría, vinos y se brindaba con cidra. , También se arrollaban congas y no falto' el ron Bacardí.

Eran las 9:00am en Cuba, 3:00pm hora peninsular, 2:00pm en Islas Canarias cuando en todos los edificios públicos de la península y de las islas españolas de Europa se izaban por primera vez las banderas de España y Cuba y al mismo tiempo se hacía en el Morro de La Habana y Santiago y todos los edificios públicos de Cuba.

Muchos españoles planean lograr su sueño de irse a vivir a Cuba en cambio los cubanos no quieren emigrar, están muy contentos de tener un pasaporte europeo que es algo así como tener alas para poder volar y que la moneda nacional sea el euro, pero quieren vivir ahí . Cuba por fin se va a beneficiar con la entrada a la Comunidad Europea pero también el estar en el Caribe la hace privilegiada. Por fin se cumple el sueño de una España Unida, de un país más grande y ahora se comienza a trabajar para seguir construyendo la Isla Paraíso.

Hace 81 años (exactamente el 2 de julio del 2007) que se comenzó con el desplome y después la terminación de un período muy largo que tuvimos. De muchas separaciones, humillaciones, sufrimientos, etc. Poco a poco se comenzó un nuevo período de cambios y adaptaciones hacia un sistema democrático que culminó ayer con la reunificación del país.

Pienso que quizás yo viví en esa época y fui uno de los promotores de esto que hicimos realidad en el día de ayer.

Ahora sólo espero que todos trabajemos juntos para hacer el gran país que todos soñamos.

JRM…….Miami enero 24, 2006

miércoles, 17 de diciembre de 2008

La Comunidad Autónoma Cubana y la inmigración española. Por J.R.M.


Una de las cosas que tenemos que tener en cuenta en la reconstrucción de la Cuba del futuro, es la necesidad de una fuerza laboral. Si bien es cierto que hay muchos cubanos dispuestos a trabajar por el futuro,y mucho dinero esperando el momento, no es menos cierto que Cuba necesita una reconstrucción total.
Por ejemplo si ven una foto de La Habana, pueden darse cuenta que esos edificios necesitan corregir sus repellos, pintarse, etc., se necesitaran plomeros, albañiles, electricistas, fumigadores, etc.

Cualquier tipo de inversión pequeña será bien recibida al igual que los grandes inversionistas. Hace falta crear cafeterías, restaurantes, bodegas, farmacias, ferreterías, librerías, etc.

La población cubana ha ido disminuyendo a diferencia de otros países. Además Cuba siempre fue un país de inmigrantes mayormente españoles y así nos fuimos desarrollando. Pienso que si la base de nuestra cultura y nuestra sangre ha sido debido al flujo de españoles a Cuba, pues que mejor que sea esa emigración la que ayude a la reconstrucción, además seria un alivio al paro tan grande que hay en España. En el caso de los cubanos no sentiríamos un choque cultural comparado con una inmigración de muchos países diferentes.

Además creo que restauraríamos el orgullo nacional español. Los cubanos queremos mucho a España y aunque no lo digamos siempre nos hemos sentido identificados con vosotros.
Seria algo así como, una mano lava la otra y las dos lavan la cara.

Los cubanos tenemos que comprender que no es malo ser un país grande, especialmente con las leyes que existen en la España actual de una verdadera democracia y una autonomía entre las diferentes comunidades. No hay ningún peligro con pertenecer a la unión, al contrario seria muy beneficioso.

Cuba es un país dividido políticamente, y eso hace que siendo un país pequeño, siempre tengamos un conflicto interno. En cambio siendo un país grande, cabe la posibilidad de un flujo migratorio para disipar la presión y además el Parlamento para presionar cualquier violación de la ley.

Solo tenemos que trabajar en la divulgación de esta alternativa y producir debates inteligentes y respetuosos.

Los cubanos debemos comprender que lo que hicieron nuestros mártires y héroes fue lo que era necesario en ese momento de la historia, pero la España de hoy en día es otra y la realidad de Cuba también. No ofendemos a los patricios con una reconciliación. En un final el pueblo español de esa época era tan victima como el cubano, Todos estaban sumidos a una pobreza mientras la burguesía y los gobernantes abusaban del pueblo.

Hay que mira hacia adelante, Crear la España del Siglo 21 con Cuba como su hija predilecta y además la puerta de Las Américas como siempre fue. El desarrollo de Cuba incluso siendo España fue debido a la cercanía a los EU y seguiremos con un comercio en parte con EU.
Los cubanos vemos con buenos ojos el que Puerto Rico sea parte de EU, pues como independiente, no podrian tener el nivel de vida reinante en la isla, pues no debemos ver con malos ojos el que Cuba sea parte de España.


(Foto de Internet)

martes, 16 de diciembre de 2008

Reflexiones sobre Cuba Comunidad Autónoma. Por J.R.M.


Desde hace años me he planteado, cual seria la mejor solución para la Cuba del futuro. Un lugar donde podamos compartir todos los cubanos sin excluir a nadie, pero con el respeto y libertad que conlleva la democracia. He tratado de ver todos los ángulos, de que forma podemos unirnos como nación bajando todo el tono de voz para de una forma civilizada crear un futuro brillante para el país.


En enero del año 2000 comencé a oír unos programas de radio aquí en Miami hablando de historia de Cuba. Era dirigido por el desparecido locutor y periodista Agustín Tamargo y el historiador Reverendo Marcos Antonio Ramos. Era un programa fascinante. Comencé a conocer una historia de Cuba con datos y anécdotas nunca antes escuchadas.


Sabia que el Padre Félix Varela había representado a Cuba antes las Cortes de España, pero nunca se me dijo que era el comienzo de una semi-provincia de ultramar, donde se comenzaba a dejar de ser colonia ya que habían ciertas preferencias, mucho menos sabia que después fuimos 6 provincias españolas de ultramar, ni que los cubanos éramos españoles por nacimiento, ni que habían acuerdos preferenciales como un pasaje mas barato, un comercio preferencial, etc. ya no era el trato de colonia como era con otros países latinoamericanos.


Nunca me hablaron del autonomismo de forma profunda. En la historia cubana si acaso menciona, es de forma muy rápida y se pasa página. Jamás oí hablar de que se hicieron extensivas las leyes de la península hacia Cuba, o sea todos bajos las mismas leyes, presupuestos y con el derecho al sufragio universal. Nunca nos hablaron que habíamos comenzado la Comunidad Autónoma Cubana. Aun hoy en día al hablar con algún historiador cubano fanático de manbises, trata de minimizar el hecho diciendo que eso fue solo en papeles. El caso es los cubanos no conocemos la verdadera historia de Cuba.


Todo eso me llevo a replantearme todo y comenzar a sacar conclusiones.


Recuerdo que en febrero del año 2000 fue mi última visita a Cuba y con mis recientes descubrimientos muy frescos en mi mente, comencé a hacerles preguntas a todos los cubanos con quien hable y nadie conocía los hechos. Al final mi pregunta era si les gustaría que Cuba fuese parte de España como una Comunidad Autónoma con los mismos derechos, y todas las personas me respondieron que si.


En Miami esa pregunta tiene diversas respuestas. Los cubanos en su mayoría aman a España pero algunos creen que es mejor estar con EU pues hay mas desarrollo, otros me dicen que Comunidad Europea si, pero que España tiene muchos problemas, y otros definitivamente me dicen que si.


A partir de mi nueva información, comencé como un ratón de biblioteca a buscar datos y escritos por Internet, enfocando en ese periodo de finales del siglo XIX y comienzos del XX. Me doy cuenta cuanto nos han manipulado y que los cubanos reaccionamos de acuerdo al desconocimiento que existe sobre hechos importantes como eran, el que la mayoría del pueblo cubano quería la autonomía y no la independencia y que a pesar de haberla ganado, esta fue arrebatada por EU mediante la guerra.


Estamos atados a nuestros mártires y estoy seguro que patriotas como Marti y Maceo si estuviesen vivos en estos momentos, también contemplarían como posibilidad para la nueva Cuba, una unión con esa nueva España que es democrática, desarrollada y que bajo un sistemas de igualdad seria beneficioso para ambos.

domingo, 14 de diciembre de 2008

A los autonomista cubanos del siglo XIX. Por J.R.M.




Hoy mi comentario va dirigido a los autonomistas cubanos del siglo XIX. Pienso que todos obviamos una parte importante de la historia de Cuba y que es el triunfo de estos ante las cortes de España. Para esto voy a pedir prestada, información de la Dra. Alonso Romero y de su estudio minucioso sobre la historia de la ultima etapa de España en Cuba.


Siempre que hablamos de Cuba antes de la Guerra Hispano-americana, nos referimos a la Cuba colonial y mencionamos los horrores que hicieron algunos gobernates españoles, y fue verdad, pero casi nunca mencionamos que en 1821 nos convertimos en una semi-provincia de ultramar donde Félix Varela fue el primer representante ante las cortes de España y que ese era el comienzo del gran triunfo. Después nos convertimos en 6 provincias de ultramar en 1837 pero con unas “leyes especiales. Éramos españoles de segunda clase pues las mismas leyes que regían la península e islas cercanas de Europa no eran las que nos regían a nosotros que no teníamos derecho al voto, etc. Pero tampoco éramos ya colonia, sino provincias de ultramar con “leyes especiales”.

Por lo tanto no debemos decir que éramos colonia pues estamos siendo “ignorantes”. Los cubanos eran españoles de nacimiento.


La situación bélica, pues, continuaba imponiendo sus exigencias, de ahí que la autonomía comenzara a apreciarse como un mal menor frente al miedo a perder Cuba y a la amenaza de intervención de los Estados Unidos en la contienda. En esta situación extremadamente tensa el nuevo Ejecutivo de Sagasta dicta los Decretos de 25 de noviembre de 1897, que configurarían el marco jurídico necesario para implantar el régimen autonómico en las Antillas.
En virtud de estas normas (cuatro Decretos dictados por la Presidencia del Gobierno español en la citada fecha), se establecía la total equiparación de derechos y garantías constitucionales entre insulares y peninsulares; se hacía extensiva a Cuba y Puerto Rico la Ley Electoral de 26 de junio de 1890 promulgada para el territorio peninsular (aunque adaptada a las condiciones de las Antillas), concediéndose en consecuencia el derecho de sufragio universal masculino; se articulaban los presupuestos, principios inspiradores y objetivos que determinarían el régimen autonómico insular, así como la estructura (órganos y funciones) de la nueva planta autonómica, elementos todos minuciosamente estudiados por la profesora Alonso Romero (Págs. 110-130). En definitiva, Sagasta no había hecho más que juridificar y desarrollar el programa político propugnado dos décadas atrás por los autonomistas cubanos, para regocijo de estos.


Ese triunfo de los autonomistas cubanos es omitido por los cubanos cada vez que hablamos de nuestra historia. Quizás porque hay un grupo de personas que lo hacen a propósito o de que los historiadores de la época escribieron una historia parcializada para no ofender a los norteamericanos, ni a los mambises y de eso no se habla. Es mejor hablar de independencia. Pero la verdad esta ahí.

En el tercer y último capítulo la profesora salmantina estudia la praxis del régimen autonómico en Cuba, que acertadamente califica de “historia corta” (Págs. 139 y ss.). Aquí analiza detenidamente el tránsito del Gobierno provisional a la constitución del Gobierno y el Parlamento autonómicos definitivos, en el lapso que transcurre entre el 1 de enero y el 18 de mayo de 1898 (Págs. 139-166). En este contexto finisecular es nombrado presidente del Gobierno provisional el que fuera líder del PLA (Partido Liberar Autónomo) desde su fundación: José María Gálvez, que tenía a la sazón más de sesenta y cinco años y una salud muy quebrantada, y como miembros de su gabinete los también autonomistas Antonio Govín, Rafael Montoro y Francisco Zayas, y los reformistas Laureano Rodríguez y Eduardo Dolz, de manera que los integristas del PUC (Partido Ultra Conservador) quedaban totalmente excluidos.


Ciertamente no podía ser más adverso el panorama con el que este Gobierno autonómico comenzaba su andadura: un país sumido en la guerra y una población en situación límite, a lo que había que añadir el evidente afán intervencionista de los Estados Unidos. Estaban servidas desde un inicio, pues, las condiciones necesarias para su pronta desestabilización.


No tardaría en saltar la chispa que encendería la mecha para el estallido de la guerra con los Estados Unidos: la explosión del acorazado Maine en la bahía de La Habana el 15 de febrero de 1898. A partir de aquí la suerte estaba echada para el neonato Gobierno autonómico insular, y también para la soberanía española en Cuba.

El 25 de abril del mismo año el Congreso norteamericano declaraba formalmente la guerra a España. El conflicto marcaría, así, el escenario en el que se desarrollaría la breve historia del régimen autonómico en la Gran Antilla, pero aún en tan adversas circunstancias se celebraron las elecciones al Parlamento insular a finales del mes de abril, y ya el 4 de mayo tenía lugar la sesión de apertura de dicho Parlamento (Págs. 160-163). El 18 de mayo se constituía el Gobierno autonómico definitivo, nuevamente presidido por José María Gálvez e integrado por las mismas personas que hasta el momento habían ocupado las Secretarías del Despacho con carácter provisional.


El 1 de enero de 1899 se arriaba la bandera española en el Castillo del Morro de La Habana y se izaba la norteamericana, símbolo del cese de la soberanía española en Cuba. De poco había servido, pues, la táctica descentralizadora como solución in extremis a la guerra.


En mi opinión personal, Cuba se merecía probar como nos iba, siendo territorio español con los mismos derechos que los peninsulares, o sea españoles de primera clase y que era el triunfo y deseo de la mayoría del pueblo cubano. Si eso no nos funcionaba, era nuestro deber continuar la lucha, pero considero que fue ilegal la guerra de EU contra territorio español para supuestamente “liberar a Cuba” en los momentos en el que ya los cubanos habíamos ganado lo que quería la mayoría del pueblo. Esa decisión era solo nuestra.


Aunque se quiera comparar a Cuba con los demás países de Latinoamérica, hay que aclarar que era una situación distinta. España llego a un lugar de muy poca población, mucha de ella mutante pues la isla era peligrosa en tiempo de ciclones. Su población indígena desapareció por diferentes motivos que todos conocemos. España creo un país de la nada. Los negros fueron llevados allí como esclavos, cosa que condeno, pero tampoco eran nativos y llegaron a territorio español. Los chinos llegaron con contrato de trabajo y REPATRIACION. Nos talaron muchos de nuestros bosques y se llevaron su madera preciosa, pero Cuba era como un gran bosque y necesitábamos que se talaran para construir caminos, pueblos, ciudades, áreas para sembrar y cosechar, etc.


Fue más lo que nos trajeron que lo que se llevaron. Cuba sin idioma español, sin café, sin azúcar, sin ganado, sin caballos, sin arados, sin esa construcción tan bonita, sin nuestras costumbres, etc. no fuera nada. Si tenemos en cuenta que la mayoría de los cultivos y animales de consumo son introducidos, no tendríamos congri o potajes, ni tostones, puerco asado o tamales, no habría cascos de guayaba con queso, no tendríamos café y solo nos quedaría la yuca hervida, pero sin mojo y el tabaco para después.


En efecto, la caña de azúcar, el flamboyán, el mango, el plátano, los cafetales, el maíz y quizás la palma real, no son oriundas de Cuba. Ni la Mariposa, flor nacional es oriunda de Cuba.

Mucha de la información que puesto aquí la obtuve del escrito del Sr. Antonio-Filiu Franco Pérez, titulado “CUBA Y EL ORDEN JURÍDICO ESPAÑOL DEL SIGLO XIX: LA DESCENTRALIZACIÓN COLONIAL COMO ESTRATEGIA Y TÁCTICA JURADICÓ-POLÍTICA (1837-1898) http://hc.rediris.es/05/Numero05.html?id=16


A propósito del libro de Mª Paz ALONSO ROMERO, Cuba en la España liberal (1837-1898). Génesis y desarrollo del régimen autonómico, Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, Madrid, 2002, 223 págs

sábado, 13 de diciembre de 2008

Carta de un español sobre propuesta de Cuba Comunidad Autónoma de España


Interesante propuesta. Es curioso que lo he pensado veces y ahora me alegro de encontrar gente que piense como yo.

Soy español, y como para muchos españoles lo que ocurre en Cuba es algo que, y perdoneme a quien le duela, es casi de política interior.

España, aunque pocas veces se diga, es un país único en el mundo. Ejemplo de pluralidad, de identidades que se expresan en libertad -no como en Francia o Reino Unido-, con territorios con estatutos de autonomía envidiables aunque sumamente mejorables. También tiene sus problemas, pero estoy convencido que Cuba no tendría ningún problema por ser parte de España.

No olvidemos que fue la primera comunidad autónoma al estilo de como las conocemos hoy en día. Y si no hubiera sido por injerencia externa hoy sería una comunidad autónoma más, la joya de España.

La mayoría de los problemas en España de nacionalismos periféricos son producto de la pérdida de Cuba, que provocó el sentimiento de perdedor que aún acompaña a lo español, y que llevó a ser un negocio el no querer ser español. Pero tengan seguro que la unidad de España no está puesta en duda y cada día se reafirma más.

Yo creo que el tiempo pone a cada uno en su lugar, y el de Cuba está con España -si ella quiere- y el de España con Cuba -con lo que ella decida-, porque a fín de cuenta somos la misma realidad, con la misma idiosincrasia de base.

Formamos parte de eso que se llama Hispanidad que tan poco explotamos, pero las condiciones especiales de Cuba hacia España hace que sin reservas se pueda decir que los cubanos son españoles. Lo que hace falta para esto son políticos de altura, yo creo que Príncipe de Asturias Felipe VI será un gran rey, que podrá tener un papel importante en todo esto.

Pero lo que realmente hace falta para que este sueño se haga realidad es la voluntad libre del pueblo cubano. Y esa, hasta ahora, es la política que creo está ejerciendo España.

La vuelta de Cuba cual hijopródigo inquietaría a mucha gente en el mundo y sobre todo llevaría a una revisión historica de todo el pasado español de américa -probablemente negativo para España con el fín de afianzar las nacionalidades, que se basan en lo antiespañol, pero a largo plazo todos los españoles,incluyendo a los cubanos, ganaríamos, se aumentaría el nivel de vida en Cuba y España tendría un peso internacional de primer orden.
Por no hablar del momento histórico del que todos seríamos parte.

La verdad es que es un tema que realmente me interesa y creo que esta oportunidad debería publicitarse para que se fuera conociendo.

Un saludo desde España.

Francisco Guzmán

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