Crée usted de que Cuba estaría mejor como:

jueves, 24 de noviembre de 2011

CARLOS ALBERTO MONTANER: EL GRAN PROBLEMA DE ESPAÑA

 ( Este artículo fue escrito antes de producirse las elecciones. Una colaboración de MM )


JR.
Lee este excelentísimo artículo de nuestro compatriota Carlos A. Montaner.
Un saludo, MM



CARLOS ALBERTO MONTANER: EL GRAN PROBLEMA DE ESPAÑA


El Nuevo Herald. Opinión


Todas las encuestas predicen el triunfo arrollador del Partido Popular en España. Mariano Rajoy, si no sucede algún fenómeno imprevisto, será electo jefe de gobierno el 20 de noviembre y contará con mayoría absoluta en el Parlamento.
¿Quién es este político? Se trata de un abogado conservador de 56 años, gallego, servidor público desde hace tres décadas. Ha sido diputado regional y nacional y Ministro del Interior. Este es su tercer intento de gobernar a los españoles.
¿Cómo es Rajoy? El rasgo más notable de su personalidad es la prudencia. Eso es bueno. Desde los tratadistas romanos sabemos que la virtud más importante de los gobernantes debe ser la prudencia. La casa de gobierno no es el sitio adecuado para sentar aventureros y espíritus audaces. ¿Por qué? Porque, cuando toman decisiones erróneas, algo que ocurre frecuentemente, las consecuencias las padecen millones de personas.
Rajoy parece encarnar la idea platónica de la cautela. No hace declaraciones explosivas. No promete la luna. No es divertido ni carismático. Apunta muy cuidadosamente antes de disparar. Es serio como un enterrador. Un dato muy elocuente: cuando era un joven abogado que no pensaba en hacer carrera política, ganó unas dificilísimas oposiciones que lo convirtieron en Registrador de la Propiedad. Eligió un destino profesional tranquilo, casi anónimo y notablemente lucrativo. Eso dice mucho del personaje.
La España que le tocará dirigir al próximo presidente padece un problema medular, muy antiguo, que está en la base de casi todos sus conflictos: el país no produce lo suficiente. España genera poca riqueza cuando la comparamos con las naciones punteras de Europa: Alemania, Holanda, Inglaterra, Francia, Suecia o Suiza. Su parque industrial es más débil y está peor diversificado. El nivel de desarrollo técnico y científico propio es más pobre. El tejido empresarial no es lo suficientemente denso como para absorber a toda la población con capacidad de trabajar, y el que existe no le agrega valor a la producción al extremo de poder pagar buenos salarios. La excelente hostelería que acoge todos los años a cincuenta y cinco millones de turistas, y de la que los españoles están justamente orgullosos, es la espina dorsal de la economía nacional, pero en ese divertido mundillo de palmadas y comilonas no se pueden pagar grandes salarios.
¿Por qué España produce relativamente poco? Las explicaciones se acumulan desde el siglo XVII, cuando Inglaterra, Holanda, Francia (y luego Alemania) comenzaron a despegarse del resto de Europa. Hay decenas de razones y todas son discutibles. Se alega que tiene que ver con la cosmovisión religiosa católica y enemiga del lucro, con el tipo de educación repetitiva que no estimula la creatividad, con el ordenamiento jurídico que no protege debidamente la propiedad, con los valores morales que desprecian el trabajo manual e impiden la movilidad social, con la mala administración del Estado. Sobran las causas reales o ficticias.
En rigor, esa discusión teórica no cambia la terca realidad: lo cierto es que el país genera, relativamente, poca riqueza para poder costear el tipo de vida que la sociedad desea disfrutar. Si se pretende que el Estado, con cargo a los presupuestos generales, proporcione buenos sistemas de salud y educación públicas, cómodos medios de transporte, infraestructuras modernas, jubilaciones generosas, protección policiaca y una administración eficiente, es indispensable que mucha gente trabaje en empresas exitosas para que todos paguen los impuestos que se requieren. No hay otro modo.
La existencia del Estado de Bienestar no es el resultado de la decisión política de una sociedad por medio de su clase dirigente, sino de las posibilidades reales del aparato productivo. Si se quiere vivir como los suizos hay que producir como los suizos.
¿Puede Rajoy cambiar los seculares patrones de comportamiento laboral colectivo de los españoles? Es difícil, pero no imposible. ¿No lo hicieron Japón y Corea del Sur? ¿No lo están haciendo la India y China, aunque todavía sean dos sociedades muy pobres? Como se trata de un político sensato, con toda seguridad, a corto plazo atacará los problemas más urgentes (la deuda exterior, el déficit, el desempleo), pero, si es un verdadero estadista, dedicará parte de su esfuerzo a tratar de cambiar el destino del país a largo plazo. Ésa sí es una tarea de gigantes.
Escritor y periodista. Su último libro es la novela La mujer del coronel (Alfaguara, 2011).
© Firmas Press


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HOY ES DÍA DE DAR GRACIAS EN EEUU. HAPPY THANKSGIVING



HOY ES DÍA DE DAR GRACIAS EN EEUU. HAPPY THANKSGIVING

Alrededor del mundo se suelen celebrar diversas festividades que tienen mucho que ver con los inicios de nuestras ciudades o con momentos que marcaron un hito en la historia. El Día de Acción de Gracias, o Thanksgiving, es también una fecha que se celebra en los Estados Unidos. Ahora les cuento por qué.

Cuenta la historia que en el siglo XV (1620, para ser más exactos) los colonos llegaron a Norteamérica escapando de los castigos que le esperaban en sus tierras debido a sus convicciones religiosas. Arribaron a lo que hoy se conoce como la ciudad de Massachussetes.

Una vez en Norteamérica, los colonos, también llamados peregrinos, tuvieron problemas para alimentarse, porque no sabían como realizar sus propias cosechas. Al pasar el tiempo, muchos de los peregrinos que habían llegado a la ciudad, fallecieron.

Los indios, de la tribu de los Wampanoag, ayudaron a los peregrinos y les enseñaron cómo sembrar maíz y calabazas para que pudieran sobrevivir. Al cabo de un tiempo los indios y peregrinos se hicieron muy buenos amigos, y esta alianza significó un paso muy grande para ambas colonias.

En 1621, en el otoño de Norteamérica, las cosechas de los peregrinos dieron muchísimos frutos, así que decidieron hacer una gran comida con los indios para compartir sus frutos y agradecerles por la gran ayuda que fueron para ellos. Los indios llevaron pavos para compartir.


Esta comida que se dio hace casi 400 años, se conmemora todos los cuartos jueves del mes de Noviembre en los Estados Unidos y se le denominó como Thanksgiving, en inglés. Lo que se hace ese día es compartir una cena con los familiares más queridos para recordar cómo fue que los indios y peregrinos se unieron para ayudarse, sin importar las distinciones.


Por lo general, en la cena de Acción de Gracias se comparten diferentes tipos de platillos que hacen referencia a lo que se consumió en las primera cena con los indios y peregrinos. El pavo, el maíz, la calabaza, los arándanos y los camotes (batatas) son algunas de las delicias que se degustan ese día. 


miércoles, 23 de noviembre de 2011

Un jubilado español crea un motor V-12 funcional en tamaño maqueta.


( Foto de Internet, Una colaboración de Anónimo )

Un jubilado español crea un motor V-12 funcional en tamaño maqueta.

Todas las piezas han sido realizadas a mano.

Motor V-12 naval de inyección de aire comprimido construido a mano de forma artesanal. Quizás sea el motor más pequeño del mundo de esta modalidad.Tiene 12 cm3 de cilindrada,el diámetro de los cilindros es de 11,3 mm y la carrera de los pistones es de 10 mm. Funciona con tan sólo 0,1 Kg/cm2. Está construido con acero inoxidable, aluminio y bronce. Patelo dedica este motor a sus 4 nietos mayores: Sara, Carmen, Jose y Pablo.



martes, 22 de noviembre de 2011

EL TEIDE, MEMORIA CANARIA EN CUBA.

 Foto de Internet. Cerro de Cabra, Pinar del Río, Cuba. Una colaboración de Anónimo 


El Teide, memoria canaria en Cuba
Prensa Latina


Por Adalys Pilar Mireles*

 Pinar del Río, Cuba (PL) Un velo de nostalgia custodia a la cima del Cerro de Cabras, adorado desde antaño por los habitantes de esta ciudad cubana, donde prevalece la herencia espiritual de los inmigrantes canarios.

  Visible desde diversos sitios de la urbe, la montaña fue motivo de veneración de los isleños que llegaron a esta región en centurias pasadas.

 Su cumbre, desnuda por el efecto de sucesivos incendios y las tonalidades grisáceas de las laderas, avivaron la añoranza de los hijos de España, quienes lo asociaron con El Teide, volcán de Tenerife, declarado en 2007 Patrimonio de la Humanidad.

 La cúspide de fuego reinaba en la memoria de mujeres y hombres que cruzaron el océano Atlántico en busca de mejor fortuna.

 Para rendirle tributo sobraron similitudes y ofrendas, quizás la más original de ellas fue la construcción aquí de una suerte de mirador o balcón florido desde donde se podía apreciar el Cerro de Cabras, de unos 400 metros de altura.

 Revelan historiadores que fue el coronel español Domingo Verdugo, Teniente Gobernador Municipal, quien creó el Jardín que regalaba una hermosa panorámica de la colina pinareña.

 De esa manera reverenciaba también a su esposa, la ilustre escritora cubana Gertrudis Gómez de Avellaneda, una de las voces más auténticas del romanticismo hispano.

LA PEREGRINA 

 Fue en Puerto Príncipe, hoy Camagüey, donde nació Gertrudis, el 23 de marzo de 1814. Lectora incansable desde pequeña, vivió en Cuba hasta 1836 cuando en compañía de su familia partió hacia España.

 El ambiente cultural de Sevilla estimuló su espíritu creativo. En 1839 publica los primeros versos en periódicos y revistas de aquella ciudad bajo el pseudónimo de La Peregrina.

 Un año después viaja a Madrid, donde inició una etapa de fecunda actividad literaria.

 Escribió poesía, novela, teatro y sobresalió en los tres géneros al incorporar a las letras españolas el contexto caribeño en un tono melancólico y nostálgico, sentido en Europa como exótico, afirman estudiosos.

 Su poesía se centra en el tema del amor desdichado, mientras que en la escena intentó fundir la tragedia clásica con el drama romántico, con máximo exponente en Baltasar, pieza teatral calificada por la crítica como su mejor obra.

 Luego de conquistar aplausos y corazones, regresó a la isla en 1859 junto a su segundo esposo, el coronel Domingo Verdugo, designado más tarde Teniente Gobernador Municipal de Pinar del Río.

 El matrimonio que vivió aquí en 1863, obsequió a los lugareños animadas tertulias, incentivadas por La Avellaneda, comentó a Prensa Latina el investigador Gerardo Ortega.

 Pero el infortunio rondaba a la escritora, pues ese mismo año murió su amado en esta localidad, víctima, quizás, de una antigua herida. En busca de consuelo La Peregrina retornó entonces a su tierra natal, tras décadas de ausencia.

 Transcurrido más de un siglo, junto a las anécdotas sobre la breve estancia de Gertrudis en Pinar, perdura el recuerdo del Jardín del Teide, fuente de suspiros por la añoranza del volcán de Islas Canarias.

 Blasón de esta ciudad, el Cerro de Cabras continúa erguido a pesar de la voracidad de las llamas que lo persiguen desde tiempos inmemoriales.

 Los rayos causaron la extinción de parte de su floresta, mientras que la abundancia de hierro le confiere una apariencia lúgubre a sus pendientes.

 Aunque el mirador a donde acudían los antiguos habitantes de esta demarcación desapareció, los lugareños saludan con veneración el pico desierto de la montaña, que devino remembranza de La Peregrina y del monte tinerfeño.

*Corresponsal de Prensa Latina en la provincia de Pinar del Río.





Foto de Internet del Teide, Canarias. 

Descubrimiento arqueológico en la Loma de Soto, en Cuidad de La Habana.



Pinchar en la foto

Descubrimiento arqueológico en la Loma de Soto



Por: Antonio Quevedo, Ivalú Rodríguez, Jesús Ignacio Suárez y Jorge Ernesto Echeverría*
 El pasado 19 de febrero de 2010 la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana (OHCH) recibió la información sobre el hallazgo de un conglomerado de proyectiles de artillería en el Área de Instrucción Militar de La Habana Vieja, situada en las faldas de la Loma de Soto (foto 1),(foto 2) . 
 Expertos del Gabinete de Arqueología (OHCH) y conservadores de los museos de La Real Fuerza y San Salvador de La Punta, fueron avisados inmediatamente y se personaron en el lugar. Militares del Área de Instrucción habían excavado un hueco de 4 x 3 x 2 m de profundidad, para la construcción de una cisterna (foto 3),(foto 4), en cuyo fondo y perfiles fueron halladas 24 balas rasas y 50 bombas, incluida una granada de tetones (foto 5)), enterradas en ese lugar –por su obsolescencia para la época y como medida de seguridad–, posiblemente a principios del siglo XX, cuando se realizaron importantes transformaciones constructivas en la fortaleza con el propósito de adecuarla para cuartel.
 Este hallazgo –nada inusual para el contexto donde apareció– se ubica en un accidente geográfico situado al suroeste de la bahía habanera, con una altitud de 29 m sobre el nivel del mar, históricamente vinculado a las temáticas militares y que acogió en su cima a la fortaleza de Santo Domingo de Atarés, más conocida como “castillo de Atarés” (foto 6)), construida entre 1763 y 1767 por el ingeniero militar belga –al servicio de la corona española– Agustín Crame, y que formó parte del segundo sistema defensivo de la plaza La Habana, iniciado al recuperarse esta del dominio británico.
 Esta ardua tarea le fue encomendada al teniente general Ambrosio de Funes y Villalpando, conde de Ricla –quien asumiera el gobierno de la Isla de 1763 a 1765–, y entre cuyas obligaciones estaría también restaurar las defensas existentes, dañadas considerablemente durante los combates contra los ingleses. La importante posición ocupada por la fortaleza garantizaba la protección de un sector de la rada habanera donde estratégicamente se encontraban ubicados el Real Arsenal y la no menos importante Real Factoría de Tabacos, y mantenía los enlaces con las poblaciones cercanas a la ciudad.
 De la interesante colección analizaremos primeramente las municiones esféricas: balas rasas y bombas fechadas entre la segunda mitad del siglo XVIII y mediados del XIX, que corresponden a la denominada Artillería de Ordenanza, de avancarga y ánima lisa. Las primeras son de hierro fundido macizo (foto 7)), con un peso que oscila entre 22 y 25 lbs y un diámetro de 14,5 a 15 cm, empleadas en cañones de 24 lbs para la defensa de plaza y sitio; cuando el objetivo eran embarcaciones, se calentaban al rojo vivo para provocar los incendios a bordo. Las bombas (foto 8)son también de hierro, huecas y fundidas mediante un molde de dos piezas, con una boquilla para ser rellenadas con pólvora por esta boquilla se introducía una espoleta de madera (foto 9) con mecha para comunicar el fuego con la pólvora (algunas de las bombas recuperadas la conservan excepcionalmente)–; se reforzaban interiormente en su parte inferior con un mayor espesor del metal, y el objetivo de ese fondo, denominado culote, era proporcionar a la bomba mayor resistencia para vencer en su caída los obstáculos que había de destruir y conseguir, además, que cayera con la espoleta hacia arriba para que no se apagara. En sus inicios, a la hora de ser cargadas las piezas de artillería las bombas eran muy peligrosas, pues se encendían previamente, y si fallaba el proceso de lanzamiento y no se apagaban de inmediato, explotaban, con lo cual se ponía en riesgo la vida de los artilleros y se destruía la pieza (con el perfeccionamiento de la espoleta, este peligro se eliminó). En el grupo encontramos tres bombas con igual diámetro, que difieren de las demás por poseer pequeñas asas a ambos lados de la boquilla para mejorar su manipulación (foto 10)).
 Estas piezas de 9,4 plg. de diámetro (24 cm) servían probablemente a morteros del calibre de 12 plg., utilizados para el disparo parabólico cuando el blanco era el interior de una fortaleza o un objetivo detrás de una loma, otro accidente o edificación. En la explanada del Castillo de La Real Fuerza se pueden apreciar cinco morteros de bronce del tipo cónico(foto 11)), elaborados en la Real Fábrica de Artillería de Sevilla, entre ellos los denominados Sanz, Tardío y Aragonés, que disparaban este tipo de bomba. Por su parte, el nombrado Conde de Rebillagigedo (sic), con un calibre de 14 plg., conserva en su interior una bomba, lo cual permite apreciar cómo era su colocación (foto 12)).
 La otra pieza encontrada fue una granada de tetones (foto 13)), correspondiente al sistema de artillería rayada de avancarga desarrollado a partir de 1845. Tiene forma cilíndrica alargada con cabeza redondeada; posee orificio con rosca para rellenarlo de pólvora y colocar el percutor; en su cuerpo se observan las protuberancias (tetones) de plomo, ubicadas en dos hileras de a seis, paralelas entre sí, una cercana a la base y la otra a la cabeza –este tipo de proyectil fue de los primeros en fabricarse para servir a los cañones con estas características. También en el Castillo de La Real Fuerza se exponen cañones de bronce de ordenanzas de 24 y de 16 lbs (foto 14), fundidos en la Real Fábrica de Artillería de Sevilla bajo los reinados de Carlos III y Carlos IV, que tienen la peculiaridad de haber sido rayados posteriormente para ser utilizados con proyectiles de tetones y así aumentar su efectividad en el tiro. Esta característica se aprecia en un cañón Rodman de 500 lbs de ánima lisa, fundido en Boston, Estados Unidos, hacia 1860 para baterías de costa, expuesto en el propio castillo desde 1982, cuando fue encontrado en el poblado ultramarino de Casablanca.
 La fortaleza de Santo Domingo de Atarés y el área donde se encuentra emplazada, ha sido prospectada por el Gabinete de Arqueología con el objetivo de documentar el estudio que para la restauración de la fortaleza viene desarrollando la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana. Como parte de estos trabajos se realizó una exhaustiva búsqueda fotográfica en archivos y publicaciones, durante la cual apareció una imagen fechada en 1898 cuando la intervención norteamericana, tomada del libro Our Islands and Their People. En ella se ve el terraplén de la fortaleza, donde se almacena un gran número de proyectiles esféricos del tipo de los encontrados (foto 15), lo que confirma el establecimiento en aquel lugar del polvorín central de municiones de la línea exterior del frente terrestre de la plaza La Habana, durante los acontecimientos de la Guerra Hispano-Cubano-Norteamericana. Este hallazgo es un ejemplo de la importancia arqueológica que encierra el sitio, ya comprobada hace algunos años al cambiarse los tanques de combustible del servicentro La Coubre, cercano a la Loma de Soto, cuando salieron a la luz rellenos correspondientes a antiguos basureros.
 En aquella ocasión se recuperaron una gran cantidad de evidencias arqueológicas de la vida cotidiana en la ciudad entre finales del siglo XIX y principios del XX, que hoy son parte de las colecciones del Gabinete y Museo de Arqueología. De igual manera, las balas, bombas y granada de tetones para artillería recuperadas se encuentran en el Museo Castillo de La Real Fuerza. Al comenzar las labores de restauración de las piezas (foto 16), se descubrió, luego de retirar las concreciones, una M incisa en el cuerpo de cuatro bombas (foto 17)(foto 18), lo que pudiera corresponder con la letra inicial del nombre del arsenal donde se fabricaron; que en aquella época eran cinco –en Madrid, Barcelona, Zaragoza, Sevilla y La Coruña–, creados según ordenanza del año 1756. Estas marcas en proyectiles del período representan un curioso hallazgo, ya que hasta el momento no poseíamos referencia de ningún ejemplar de este tipo que las tuviese. Todas ellas engrosan la valiosa muestra de proyectiles que poco a poco se ha ido conformando por el interés de arqueólogos, historiadores y vecinos de La Habana Vieja y de otros municipios de la ciudad. Se destacan, entre ellas, las provenientes de las colecciones del Museo de la Ciudad (foto 19), fruto del trabajo de conservar para el futuro llevado a cabo por los doctores Emilio Roig de Leuchsenring, Francisco Pérez de la Riva y Eusebio Leal Spengler, quienes iniciaron esta importante colección, que se enriquece con descubrimientos como el que nos ocupa. La Oficina del Historiador archiva en su fototeca imágenes de los inicios de la década del 60 del siglo XX (foto 20))(foto 21)), que testimonian la existencia de pertrechos de artillería de la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX en los terrenos que ocupara la batería de La Reina, donde se construyó luego el parque Maceo. Está evidencia, que hoy solo conocemos por fotos, nos pudiera conducir a nuevos hallazgos arqueológicos en el entorno de este importante sitio de nuestra ciudad.
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Bibliografía

ÁLVAREZ-ARENAS Y PACHECO, ELISEO (2005): “Las pruebas bélicas en el marco de la guerra 

en la mar (1763-1805)”, en X Jornada de Historia Militar, Centro Superior de Estudios de la 

Defensa Nacional, España. Disponible en 

BLANES MARTÍN, TAMARA (2001): Fortificaciones del Caribe, Editorial Letras Cubanas, La 
Habana.
COLECTIVO DE AUTORES (2004): Aplicación de técnicas geofísicas a la investigación 
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LEAL SPENGLER, EUSEBIO (2006): “El Castillo de Atarés”. Disponible en 
_________________ (2008): “Lo más importante es pensar siempre en el futuro”, 
transcripción 
de los autores.
LÓPEZ MUÑIZ, GREGORIO (1958): Diccionario enciclopédico de la guerra, Editorial Gesta, 
La Coruña.
OLIVARES, JOSÉ DE (1905): Our Islands and Their People, The Thompson Publishing 
Company,
Estados Unidos.
SOUSA Y FRANCISCO, ANTONIO DE (1993): “Historia de la 
SUÁREZ FERNÁNDEZ, JESÚS IGNACIO (2008): “Castillo de Atarés. Obra principal del 
segundo sistema defensivo”, en Verde Olivo, La Habana, núm. 3, 2008.
TORRES-CUEVAS, EDUARDO y OSCAR LOYOLA VEGA (2001): Historia de Cuba. Formación 
liberación de la Nación, Editorial Pueblo y Educación, La Habana.
Voces de Armas. Disponible en
*Antonio Quevedo Herrero es director del Museo de Arqueología; Ivalú Rodríguez Gil se 
desempeña como museóloga del Museo de Arqueología; Jorge Ernesto Echeverría Cotelo es
 especialista principal del Museo Castillo de La Real Fuerza, y el teniente coronel Jesús 
Ignacio Suárez Fernández, investigador de la Oficina del Historiador de las FAR.


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