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lunes, 1 de marzo de 2010

Censo de la población cubana en 1899 y comienzo de la Republica.

Al comenzar el año 1901, estaba Cuba bajo la administración de EEUU, Era gobernador general de la isla el General militar Leonard Wood.

La Asamblea Constituyente se había reunido el 5 de noviembre de 1900, el 21 de febrero de 1901 se aprobó la Constitución y el 20 de Mayo de 1902, Wood, hizo entrega del Gobierno al primer presidente de la nueva “Republica de Cuba” Tomas Estrada Palma. Cuba se convertía en una semi colonia norteamericana, pues tenía La Enmienda Platt que le permitía al gobierno de EEUU intervenir en Cuba cada vez que lo viese conveniente. Fue solo hasta 1934 que en Cuba se logró derogar esa enmienda y verdaderamente ser libre.

Durante el periodo de intervención, el gobierno norteamericano llevó a cabo un censo en la isla de Cuba e Isla de Pinos.

El nuevo censo, había dicho el teniente norteamericano encargado de dirigirlo, va a demostrarnos la actitud de los cubanos para cumplir un importante deber cívico y cubanos y cubanas- que ellas también tomaron parte de las operaciones del censo, cumplieron muy bien. Hubo agentes que necesitaron hacer verdaderos viajes de exploración, acampar bajo tiendas y vivir de la caza.

Aquella administración es mas activa y expedita que la nuestra. El 16 de Octubre de 1899 se emprendieron los trabajos, y al final de Noviembre todo estaba terminado en la isla. El 6 de Enero de 1903 se enviaron a Washington los boletines o padrones, el 31 del mismo mes se conocían ya los resultados generales. A fines de Agosto empezó la impresión del censo completo, y en Diciembre se publica grueso volumen en español y en ingles con mapas, diagramas, fototipias, etc.

Cuba con la isla adyacente de Pinos, tiene 1.572.797 habitantes, es decir, 58,890 (1) menos que en 1887. La guerra ha reducido la población en un 3.6 por 100.

El 67 por 100 de los habitantes son blancos (910.299 cubanos y 142.198 extranjeros): el 38 por 100 de color (234.638 negros, 270.805 mulatos y 14.857 chinos).

Hay 57.613 más varones que hembras. El exceso corresponde a los distritos rurales, pues en las ciudades predominan las hembras.

Ningún país ofrece proporción tan reducida de niños menores de cinco años, Entre 1894 y 1899 nacieron menos y de los nacidos murieron más que en los años anteriores. Hay 100.000 niños menos de los que debería haber comparando con la proporción de otros países.

Los habitantes de Cuba nacidos en países extranjeros son, 172.535, (142.153 blancos, 15.768 negros y mulatos, y 14.614 chinos. El 74.9 por 100 del total de los extranjeros, o sea 129.240 son españoles, Hay 6,444 yanquis.

No saben leer el 64 por 100 de la población. Entre los negros que saben leer, hay más mujeres que hombres.

El área total de las 60.710 fincas de labor que hay en la isla, era de 1.262.858 caballerías, o sea 8.600.000 hectáreas, solo cultivadas la décima parte, 27.082 caballerías (1), unas 860.000 hectáreas, esto es el 8 por 100 de las 11.800.000 hectáreas que tiene la superficie de Cuba. El resto de las tierras yacían abandonadas e improductivas por falta de brazos. Por eso fue necesario estimular la inmigración española como mano de obra, pues era una inmigración homogénea y además esto le crea más obstáculo a la política absorbente de los anglosajones de America con Cuba. Favorece también el mayor predominio del elemento blanco sobre la población de color.

Pero las circunstancias en las que esta inmigración se realiza, y la índole del trabajo a que deben dedicarse los inmigrantes, no son ciertamente ventajosas para este, “Según el preámbulo del decreto, el gobierno cubano deseaba traer de España, meros braceros como auxiliar perentorio de la agricultura y familias procedentes, como aquellos de los campos y sus duras faenas habituados. El español soporta bien climas tropicales, pero en determinadas condiciones de vida, alimentación y trabajo. Que suerte será la del inmigrante que desde los climas mas templados de Castilla, Andalucía, Asturias, o Galicia, pase a trabajar casi sin transición, a las vegas o ingenios de Cuba, a trabajar como trabaja el negro, bajo el sol del trópico, y sometido, obligado a labor continua, a la fatiga, a las emociones del bosque o del pantano, en suma a todo cuanto favorece a la terrible infección palúdica.

Vengan en buena hora, decía un periódico de Cienfuegos, los que por sus aptitudes u otras circunstancias, puedan dedicarse al comercio, a las profesiones o a determinadas industrias, pero no aquellos que solo fijan sus aspiraciones en los trabajos agrícolas, tan penosos como poco productivos.

Reconociendo en términos generales, que en ninguna otra parte que en España podría Cuba encontrar la población que necesitaría para la reconstrucción del país, se argumento contra el nuevo plan de inmigración, considerándolo como oportuno o prematuro, porque aun no había seguridad personal en los pueblos del campo, y mucho menos en los sitios de labor donde tienen que ir los braceros que se necesitan. Por otra parte se temían que las autoridades norteamericanas, procurasen fomentar la discordia entre los distintos elementos del país, para hacer valer los pretextos para fomentar la ocupación definitiva en la isla.

De la armonía entre españoles y cubanos, depende en gran parte la prosperidad y la vida de la Republica cubana. Muy breve es el tiempo hasta hoy transcurridos desde los días en que unos y otros combatianse como enemigos mortales. La obra de concordia y de fusión moral entre la masa del pueblo cubano y la colonia española tiene que ser lenta y exige mucha prudencia, gran tacto político en las clases sociales que por su posición o su cultura, influyen más o menos directamente en la vida colectiva.

Exige el español aprecio y consideración: necesita el cubano el concurso de los nuestros para robustecer la nueva nacionalidad hispanoamericana, que en el momento mismo de nacer cae en brazos que en el momento aun no sabemos si son brazos que amparan o brazos que ahogan.

Estrada Palma que fue el primer presidente de la republica, dijo que su ideal es conseguir que desaparezca todo antagonismo, que se borre toda diferencia que existía entre cubanos y españoles. Unos y otros pertenecen a la misma familia y unos y otros pueden dar al gobierno, los elementos de orden y de buena administración, que son indispensables para garantizar la prosperidad de la nueva Republica.

El malestar en la isla se sentía como consecuencia de la guerra, obligaba a conceder preferencia a los problemas económicos, y a poner en juego cuantos recursos puedan utilizarse, para lograr que la riqueza de Cuba, vuelva a ser por lo menos lo que era en los tiempos en que formaba parte de la nación española.

Desaparecieron de la Habana el nombre y la efigie de ilustres fieles de España: los reemplazaban el nombre y el símbolo de Independencia y Libertad, y los españoles de allá no protestan. Residen en Cuba como los cubanos y quieren que esa Republica en que viven sea independiente y libre. Estaban dispuestos a cooperar con la política de concordia que proclama Estrada Palma y la colonia española de la capital, y de todas las ciudades de la isla, contribuye a los festejos con sus donativos y con su adhesión personal. Santa Clara se une en estrecho abrazo, entre aplausos y aclamaciones, el presidente de la Republica y el presidente del Centro Español: en Colon se engalana el pueblo con los colores de Cuba y España: en Matanzas Estrada, Méndez Capote, Freire de Andrade y Betancourt, se sienten con los españoles en fraternal banquete bajo las banderas de España.

Biografía:
http://www.archive.org/stream/lospuebloshispa00rzgoog/lospuebloshispa00rzgoog_djvu.txt

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