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domingo, 16 de mayo de 2010

Mis 30 años en EEUU. Por José R. Morales

Bueno, bueno bueno, por fin llego el 17 de Mayo del 2010, una fecha muy importante para mi, pues cumplo mis 30 años en el exilio.

Haciendo un recuento, en abril de 1980, un grupo de cubanos irrumpió en la Embajada del Perú con un autobús (guagua), lograron penetrar en ella, después el gobierno cubano retiró la guardia de la embajada y en poco tiempo más de 10.800 personas logran entrar en ella. Mas tarde Fidel habló al pueblo y dijo que el que quisiera abandonar la isla, que se vaya, que no los quieren en Cuba. El presidente de los EEUU dijo que va a recibir cubanos, España recibe algunos al igual que Perú, pero se les da permiso a los cubanos que residen en EEUU para que vayan en lanchas a recoger a sus familiares y así comenzó el puente marítimo Mariel-Cayo Hueso.

Recuerdo que en abril estaba en los exámenes finales de mi carrera de medicina veterinaria, el 5to y último año para ser mas especifico. Cada vez que alguien iba a pedir la baja porque se iba para los EEUU y ese era un requisito, entonces nos sacaban de las aulas y nos reunían en una plaza donde antes de entregársela, se le daba un mitin de repudio y se le ofendía con todo lo mas hiriente que se le puede decir a un ser humano, después que se le entregaba ese permiso de baja universitaria, la persona salía y se le iba empujando y gritando, aplastándole huevos en la cabeza, etc. así como en lo mas salvaje de la Edad Media, o del mundo musulmán contra las mujeres, sin dudas Cuba ha sido un pueblo salvaje bajo el comunismo. Teníamos que gritarle pues todos teníamos miedo ya que nos estaban chequeando. Terminó abril, comenzó mayo, terminaron mis exámenes y Cuba estaba convulsionada. Era un país salvaje, cada vez que se enteraban que alguien se iba, le tiraban huevos a su casa, le escribían groserías en las paredes, le hacían actos de repudio. No puedo pensar hasta donde ha bajado el cubano, lo peor de un pueblo salió a flote y eso es lo que trajo la dictadura castrista.

Cuando hice mi ultimo examen y ya tenia mi tesis de grado terminada y revisada, estando con unos días libres, no recuerdo si vacaciones o era por haber terminado los exámenes, consulté con mi madre y le dije que yo me quería ir, pero dependía de ella, lo que ella dijera. Mi madre fue una Madre Coraje y me dijo que ella lo que quería era que yo fuera feliz y si yo creía que esa decision era lo mejor para mi, pues ella me apoyaba 100%. Que Madre tuve!

No lo pensé dos veces, fui a la estación de policía y como mi carnet de identidad cuando tu eres estudiante no dice nada, pues yo dije que ni trabajaba, ni estudiaba, o sea que era una escoria. Como escoria te podías ir fácilmente, y una de las formas era decir que eras homosexual, no lo pensé dos veces. En la estación de policía de mi pueblo me humillaron muchísimo, inclusive el jefe de policía estaba casado con una prima mía. Estas son cosas que no me gusta recordar. Eso fue un martes 13 de mayo de 1980. El miércoles 14 fui a ver a una siquiatra, pues si no podía salir del país, me iba a hacer pasar por loco y quizás ir a un hospital psiquiátrico, pues así justificaba el haber querido salir del “paraíso” que era Cuba. El miércoles 15 me fueron a buscar a mi casa, me llevaron para la policía donde había más caimitenses que se iban. Nos llevaron en una guagua para la Habana. Las personas de tu mismo pueblo te gritaban y tiraban huevos. En La Habana estuve en un lugar llamado Cuatro Ruedas, y allí estaban todos los que venían de otras provincias. Allí nos humillaron todo el tiempo. El jueves 16 me llevaron para el Mosquito, un lugar cerca del pueblo del Mariel y su bahía. Estaba lleno de mosquitos y arrecifes. Aquello era como un campo de concentración, donde la policía le tiraba los perros a las personas. Para comer, nos dieron una cajita con una torta de arroz y un medallón de carne rusa, sin cubiertos, a comer con las manos, y para eso tenias que bajar a una piscina sin agua y comer allá adentro. Con el calor y el sol de Cuba, solo había una pipa de agua con una gran cola y sin suficientes vasos. Yo me encontré uno en el piso lleno de hormigas y no me dió tiempo de limpiarlo, lo llené de agua caliente y me la tomé con ellas dentro, era época de supervivencia. Lo que mas me impactó de allí, fue cuando llegó una guagua llena de locos de Mazorra (hospital psiquiátrico), todos con la cabeza rapada y bien despistados, sin saber donde estaban. Me dolió mucho ver a una señora que podía ser mi abuela, como la mandaban para EEUU siendo una enferma mental y sola sin familia. El gobierno de Cuba abrió las cárceles y mandó para EEUU delincuentes comunes, asesinos, todo para mostrarle al mundo que clase de personas eran los que querían abandonar Cuba.

Era como las 6 de la tarde cuando a un grupo nos montaron en una embarcación pequeña llamada San Antonio. La sobrecargaron, nos dijeron que partiéramos sin ser en flotilla como era lo acordado, dijeron que había buen tiempo y hubo mal tiempo, los guardacostas cubanos no nos acompañaron hasta alta mar como decían en Cuba.

Recuerdo que al llegar a aguas internacionales y en el punto donde ya dejaríamos de ver las costas cubanas supuestamente para siempre, pues los papeles que nos dieron decían que nunca mas podíamos visitar la isla, el capitán nos dijo que nos despidiéramos de Cuba y todos sin conocernos nos cogimos de las manos y entre llantos cantamos el Himno Nacional. Fue muy emotivo y triste….

Se hace de noche, y el tiempo se empieza a poner muy malo. La lancha sobrecargada llega un momento que se rompe, se apagan las luces, las olas son muy grandes, entra mucha agua y todos estamos en cubierta, mujeres, incluso una embarazada de muchos meses, niños, ancianos, la gente grita, los niños lloran, yo perdí mis zapatos, me senté agarrado a las paredes de la lancha para no caer, mojado completamente. En eso vemos unas luces que nos encandilan, y gracias a Dios eran los guardacostas americanos, enseguida nos remolcaron y pudimos llegar sanos y salvos a Cayo Hueso al amanecer. De esto no me gusta hablar, siempre termino llorando. He tratado de resumirlo todo pues son muchas anécdotas, muchas experiencias vividas, pero soy solo uno, el exilio cubano esta plagado de casos peores. Yo llegue vivo, y estuve pocas horas en el Mariel, fui un privilegiado.

Llegamos 125.000 cubanos por el puente Mariel-Cayo Hueso, hicimos historia. Una pagina muy triste para Cuba y el exilio cubano. Mucho dolor y sufrimiento, y todavía hay personas que defienden la dictadura castrista.

En EEUU me ha ido muy bien, he conocido lo que es democracia, estado de bienestar, la libertad que se me negó en mi patria, etc.

A continuación un video de aquella odisea.

Lo que aportó el exilio español a Cuba. Por ALEJANDRO LORENZO


elNuevoHerald.com Publicado el domingo 16 de mayo del 2010
(Foto de Internet)

Jorge Domingo Cuadriello reside y trabaja en el Instituto de Literatura y Lingüística en La Habana, y se le conoce internacionalmente en el campo de las letras como un prestigioso ensayista literario y narrador. Cuadriello ha dedicado buena parte de su carrera a estudiar e investigar el impacto cultural, social y político de los exiliados españoles en Cuba.

Su trayectoria es conocida por sus colaboraciones literarias en la desaparecida revista católica cubana Vitral, su libro Los españoles en las letras cubanas durante el siglo XX, de la editorial Renacimiento, España, y por el prólogo a los relatos reunidos en Tres meses, del escritor cubanoespañol Carlos Montenegro, Ediciones Espuela de Plata, España. También es autor del breve ensayo El poeta, el templo de dios y el de la poesía, sobre el poeta y periodista independiente Rogelio Fabio Hurtado.

El exilio republicano español en Cuba es su última obra publicada en diciembre del 2009 por la editorial española Siglo XXI. Al terminar de leer las casi 620 páginas, el lector comprueba la perseverancia de este autor, cuyo trabajo casi detectivesco ha durado 15 años. De esta obra se desprende una serie de asociaciones y reflexiones sobre lo que representa para los hombres, independientemente de sus ideologías, etnias y credos religiosos, la condición de ser exiliados.

Recientemente, El Nuevo Herald sometió a Cuadriello un cuestionario a través de la Editorial Siglo XXI.

¿Consideras que después de 1959 el período republicano cubano, que también abordas en tu libro, ha sufrido distorsiones, manipulaciones y exaltaciones sobredimensionadas?

``En mi libro le presté mucha atención a la tarea de reflejar del modo más breve, preciso y sustancioso posible la realidad que los españoles exiliados encontraron en Cuba, tanto en el orden material y político como en el social y el cultural. Acerca de aquel período complejo de nuestra historia, bien sabido es que ha sido víctima de distorsiones, manipulaciones y calificativos de todo tipo. Ha sido una de las tareas principales de los maestros de historia en Cuba, de los historiadores que no respetan su profesión y de los propagandistas de los llamados logros de la Revolución descalificar el pasado republicano, amplificar todos los defectos de aquella época, silenciar los logros y sólo exaltar a los integrantes del movimiento comunista o de la lucha armada. Por el contrario, en el extranjero los detractores del gobierno cubano han caído en la sublimación de aquel pasado como si fuera una época dorada de bienestar para todos y de gran bonanza económica y de armonía social. Resulta absurdo pintar aquellas décadas republicanas de un solo color. Tuvo muchos matices y, si bien algunos indicadores económicos y sociales resultan asombrosos y hasta pueden despertar nuestro orgullo de cubanos, otros, por el contrario, no dejan de resultar penosos. Es por eso que hay que librarse de prejuicios y de conclusiones a priori y de intereses políticos premeditados para poder analizar con objetividad aquel período de nuestra historia. De lo contrario se estaría haciendo simplemente campaña política a partir de nuestro pasado''.

Perteneces a una generación de intelectuales y artistas cubanos que en los 70 se reunían por las noches para hacer tertulia en el Parque de Calzada y K, frente a la Funeraria Rivero. Ocurrió el éxodo del Mariel y desde hace más de 30 años la mayoría de ellos están dispersos por el mundo, algunos terminaron sus vidas en tierras ajenas, olvidados o reconocidos, pero sin poder regresar a Cuba. ¿No crees que posean algo en común con los exilados republicanos de tu investigación?

``Los republicanos españoles que ante la ofensiva final de las tropas franquistas tuvieron que marchar al extranjero para salvar la vida y nuestros amigos del parque de la funeraria de Calzada que, por estar en total desacuerdo con el sistema comunista, decidieron marcharse de Cuba, por supuesto que pueden ser considerados igualmente exiliados.

El exiliado es un emigrante por motivos políticos, aunque también pudiera ser por razones de persecución religiosa o tribal. Lo que debe quedar bien delimitado es el exilio y la emigración económica, que son dos fenómenos demográficos muy diferentes. Ahora bien, como muchas veces las comparaciones entre circunstancias, naciones y épocas distintas no son válidas y cada una de ellas posee sus características propias, no creo acertada esta comparación en lo que respecta a las condiciones del punto de partida; pero sí en lo que respecta al desarraigo, al sentimiento de derrota, a la pérdida de la tierra natal y sus elementos: familia, amigos, objetos personales.

El exiliado añora el regreso y se angustia por la realidad política que dejó atrás y sueña con que cambie y ve pasar los años en el extranjero con un profundo desaliento. Así lo sufrieron muchos españoles durante su exilio en México, en Buenos Aires o en Cuba, mientras esperaban el cambio democrático en España. E igual situación han sufrido (y aún sufren) muchos cubanos en Miami, en Madrid o en Puerto Rico. La esencia de su espera es la misma''.

Como sucede en muchos pueblos donde han acontecido conflictos sangrientos y se han instaurado dictaduras feroces, sean ideológicas, étnicas o de carácter teocrático, ya en estado de normalidad, existe una tendencia de una parte de sus ciudadanos que se niegan a traer al presente esos acontecimientos traumáticos ¿Esta deliberada necesidad de olvidar no crees que sea una reacción para no reabrir heridas supuestamente ya cicatrizadas?

``Efectivamente, en el caso de muchos exiliados españoles que se vieron en el trance de sufrir experiencias traumáticas como bombardeos, fusilamientos o asesinatos de familiares muy cercanos, una de las reacciones fue callar, no hablar de aquellas experiencias tan dolorosas, con el fin de no revivirlas.

Olvidarlas, me atrevo a asegurar que nunca las olvidaron, como tampoco llegaron a cicatrizarse en la memoria. A lo largo de mis investigaciones no fueron pocos los descendientes directos de exiliados que casi nada sabían de la participación de sus padres en la guerra española. Tenían, claro está, una información general, pero desconocían los detalles porque simplemente, según me contaban, ellos no hablaban de aquellos temas. Querían sepultarlos.

También en el caso de muchos exiliados, con la derrota, el carácter se les amargó, perdieron la alegría y adoptaron la lucha antifranquista de un modo obsesivo. Debemos comprender que muchos de ellos eran ya profesionales bien capacitados, graduados universitarios, con buenos empleos y un futuro aparentemente próspero cuando estalló la guerra y en muchos casos salieron a pie de España, por la frontera con Francia, sólo con una maleta.

Y ya en el exilio tuvieron que ganarse a duras penas la vida por medio de empleos mal retribuidos y muy alejados de sus aspiraciones profesionales. Fue en realidad una completa fractura de la existencia que imaginaban. Y les dolía sólo imaginar cómo hubiera podido desarrollarse su vida en España si no hubiera estallado la contienda. Esas frustraciones, esos silencios, esos recuerdos angustiosos también conformaban el pesado fardo que cargaban aquellos exiliados''.

El gobierno español esta impulsando un proyecto de Ley de Memoria Histórica. Algunas fosas comunes en distintas regiones de España se han empezado a abrir y sus resultados preliminares han demostrado que aquel enfrentamiento entre franquistas y republicanos fue una escalofriante carnicería que afectó tanto a vencedores como a vencidos. ¿Al escribir tu trabajo no corrías el riesgo de parcializarte de cierta forma con los vencidos?

``El tema específico que yo elegí para mi investigación fue el de los exiliados republicanos españoles en Cuba, con el objetivo de estudiar la significación de aquel fenómeno y los aportes que de modo individual y colectivo brindaron a la sociedad cubana.

Con esto quiero decir que, si bien el punto de origen del exilio fue, lógicamente, la contienda iniciada en 1936, no ha sido objeto de mi estudio adentrarme en ella. Lo que sí me interesaba, repito, fue investigar la actividad de los exiliados republicanos en tierra cubana, del mismo modo que otros investigadores en México o en la República Dominicana han realizado investigaciones similares.

En ese sentido, por supuesto que obligatoriamente tenía que decantarme a favor de los republicanos, pues no hubo un exilio franquista. Los franquistas ganaron la guerra y después disfrutaron, a todas sus anchas, de la victoria. Los republicanos fueron los que se vieron en la disyuntiva de dispersarse por el mundo o ser represaliados en España de muy mala manera.

Ahora bien, no oculto en ningún momento que mis simpatías ante aquel conflicto están definidamente con la causa republicana, sin que esto me lleve a ignorar e incluso a minimizar los atropellos y las atrocidades que se cometieron en nombre de la República Española y de la lucha antifascista, graves errores que menciono también en mi libro''.

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Algo para relajarnos hoy domingo

(Una colaboración de Anónimo)


A veces no se donde terminan las Canarias y donde comienza Cuba y viceversa. Las Islas Canarias son como una Cuba blanca y a colores, Cuba es como las Canarias en blanco y negro.

No hay dudas que estas hermanas deben reunificarse de nuevo, porque el cariño se impone, porque nos separaron fuerzas externas, porque amamos a España y queremos de nuevo ser parte de la familia española.

Disfruten el video y Viva Cuba Española!

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