( Foto de Internet )
Ayer uno de esos seudo-demócratas que caminan por las calles de Miami, que no sabe escribir, pero si insultar, me llamó ''vende patria'' y un montón de otras barbaridades, por mis simpatías con la propuesta de CUBA ESPAÑOLA. Cuba tiene mucho más de española que lo que tienen de anglo-sajones los hawaianos y, sin embargo, Hawaii, a miles de kilometros de EU, es un estado de la Unión Americana. Lo mismo se aplica a Alaska. Si EU adopta un territorio que le es ajeno (y vaya que sí lo son!), por qué no puede España hacer lo mismo con Cuba, que es parte de si misma? Si pueblos tan diferentes y distantes, en distancia y en cultura, como lo son el hawaiano o el esquimal, han aceptado su anexión a la Unión Americana, sin perder sus propias identidades, por qué no lo puede hacer Cuba, que tiene tanto en común con la patria que un día fué? Los cubanos tenermos derecho a contemplar esta opción, como mismo lo hicieron hawaianos o esquimales, y no por eso somos menos patriotas, ni menos cubanos.
Seamos sensatos. No hay nada novedoso en el hecho de que un pueblo pequeño se asocie a uno grande. Si el grande es, además, la vieja patria del pequeño, el hecho tiene más sentido aún. Es un hecho que la independencia de Cuba nos ha traido mas dolor y más pérdidas que todos los 400 años juntos en que nos gobernó España. Mi consejo, sin embargo, es ver esto como una nueva etapa, que es lo que sería. Ni Cuba sería la colonia explotada de antaños, ni España sería la metropoli abusiva y cruel que dicen algunos que fué. Este, señores míos, no es el siglo XIX. Este es el Siglo XXI, donde paises se agrupan en organizaciones internacionales para hacerse fuertes. Europa misma tiene hoy un solo pasaporte. Ha borrado sus fronteras y son esto se ha engrandecido tremendamente. Por qué nosotros tenemos que ajustarnos a una ideología caduca y a un viejo patrón que obviamente no nos ha funcionado? CUBA LIBRE no existe. No existió nunca. El 1902 los gringos arregañadientes nos regalaron una parodia de República controlada por los intereses de EE UU. En 1959 pasamos a ser un satélite del Soviet.
Y ahora - por fín independientes! - somos esclavos de nosotros mismos.




