Crée usted de que Cuba estaría mejor como:

martes, 11 de enero de 2011

La opinión del Gobierno americano sobre los cubanos, en 1897 (Una especie de Wikileak)


(Foto de Internet. Teniente (Mayor) General N. A. Miles)

 Hay muchos cubanos y estoy seguro que en parte es por la Leyenda Negra Española, que ven con buenos ojos la invasión norteamericana de 1898 a Cuba, pues para ellos fue la forma de independizarnos de un "yugo opresor", que en realidad no existía, pero la leyenda así lo afirma. 

 Cuando era inminente un ataque norteamericano a Cuba Española, invitaron formalmente al Generalísimo Máximo Gómez a que se uniera al ejército español a combatir esa invasión y él respondió que los norteamericanos eran sus amigos, entre esos el General Miles. Aquí les pongo una carta de J.C. Brenckenridge al Teniente (Mayor) General N. A Miles. Verán las verdaderas intenciones los EEUU de esa época (no hablo del EEUU del Siglo XXI), para con Cuba y que opinión tenían de los cubanos. Aún así se que los hay que seguirán viendo a esos norteamericanos como Dioses, pues somos así, es un complejo de inferioridad que tenemos sobre la raza aria.

 No hay dudas de que Máximo Gómez no sólo traicionó a España, sino, también a Martí y a Maceo y se unió a pelear junto al ejército norteamericano, que en realidad quería que los cubanos se fueran eliminando entre sí, una especie de Sodoma y Gomorra, e irla poblando con ciudadanos norteamericanos y después anexarla a EEUU. Gómez traicionó a todos los cubanos.

José Ramón Morales


Carta de J.C. Brenckenridge (J. M. Breackreazon) al Teniente (Mayor) General N. A. Miles

DEPARTAMENTO DE GUERRA
OFICINA DEL SECRETARIO
WASHINGTON D.C.

24 de Diciembre, 1897 (Ojo: un mes y un dia antes de que el Maine atracara, y más de un mes y medio antes de que fuera volado; ¿casualidad?)

Teniente (Mayor) General N. A. Miles

Querido señor:

Esta Secretaría, de acuerdo con la de Negocios Extranjeros y de la Marina, se cree obligada a completar las instrucciones que sobre la parte de la organización militar de la próxima campaña en las Antillas le tiene dadas, con algunas observaciones relativas a la misión política que, como General en Jefe de nuestras fuerzas, recaerá en ustedes.

Las anexiones de territorios a nuestra República han sido hasta ahora de vastísimas regiones con escasa densidad de población y siempre precedidas por la invasión pacífica de emigrados nuestros; de modo que la absorción y amalgama de la población existente ha sido fácil y rápida.
El problema antillano se presenta bajo dos aspectos: el uno relativo a la isla de Cuba y el otro a Puerto Rico, así como también son distintas nuestras aspiraciones y la política que respecto a ellas habrá de observarse.

Puerto Rico constituye una isla feracísima, estrátegicamente situada en la extremidad oriental de las Antillas, y a mano para la nación poseedora que sea dueña de la vía de comunicación más importante del Golfo de México, el día (que no tardará en lucir, gracias a nosotros) en que sea un hecho la apertura del lstmo de Darién. Esta adquisición, que debemos hacer y conservar, nos será fácil, porque al cambiar de soberanía, considera, tiene más de ganar que de perder, por ser los intereses existentes allí más cosmopolitas que peninsulares.

Para la conquista habrá que emplear medios relativamente suaves, extremando en nuestra ocupación del territorio con exquisito celo el cumplimiento de todos los preceptos de las leyes de guerra, entre naciones civilizadas y cristianas, llegando, sólo en caso muy extremo, el bombardeo de algunas de sus plazas fuertes.

Para evitar conflictos, las fuerzas de desembarque lo harán aprovechando los puntos
deshabitados de la costa sur.

Los habitantes pacíficos serán rigurosamente respetados, como sus propiedades.

Recomiendo a usted muy especialmente procure ganarse, por todos los medios posibles, el afecto de la raza de color, con el doble objeto, primero, para procurarnos su apoyo para el plebiscito de anexión, y segundo, teniendo presente que el móvil principal y el objeto de la expansión de los Estados Unidos en las Antillas, es resolver de una manera eficaz y rápida nuestro conflicto de razas, conflicto que cada día aumenta, merced al crecimiento de los negros; éstos, conocidas las ventajosas circunstancias para ellos en las Indias Occidentales, una vez que estén en nuestro poder, no tardarán en ser inundadas por un desbordamiento de esta inmigración.

La isla de Cuba, con mayor territorio, tiene mayor densidad de población que Puerto Rico, y está desigualmente repartida; a pesar de ello, constituye el núcleo de población más importante de las Antillas. Su población la constituyen las razas blanca, negra, asiática y sus derivadas. Sus habitantes son por regla general, indolentes y apáticos. En ilustración se hallan colocados desde la más refinada hasta la ignorancia más grosera y abyecta. Su pueblo es indiferente en materia de religión, y por lo tanto, su mayoría es inmoral, como es a la vez de pasiones vivas, muy sensual; y como no posee sino nociones vagas de lo justo y de lo injusto, es propenso a procurarse los goces no por medio del trabajo, sino por medio de la violencia; y como resultado eficiente de esta falta de moralidad, es despreciador de la vida.

Claro está que la anexión inmediata a nuestra federación de elementos tan perturbadores y en tan gran número, sería una locura, y antes de plantearla debemos sanear ese país, aunque sea aplicando el medio que la Divina Providencia aplicó a Sodoma y a Gomorra.

Habrá que destruir cuanto alcancen nuestros cañones, con el hierro y con el fuego; habrá que extremar el bloqueo para que el hambre y la peste, su constante compañera, diezmen su población pacífica, y mermen su ejército; y el ejército aliado habrá de emplearse constantemente en explorociones y vanguardias, para que sufran indeclinablemente el peso de la guerra entre dos fuegos, y a ellas se encomendarán precisamente todas las empresas peligrosas y desesperadas.

La base de operaciones más conveniente será Santiago de Cuba, desde donde se podrá verificar la invasión lenta por camagüey, ocupando con la rapidez posible los puertos necesarios para refugio de nuestras escuadras en la estación de los ciclones.

Coetáneamente, o mejor dicho, cuando estos planes empiecen a tener cumplido desarrollo, se enviará un ejército numeroso a la provincia de Pinar del Río, con el objeto de completar el bloqueo marítimo de La Habana con la circunvalación por tierra; pero su verdadera misión será la de impedir que los enemigos sigan ocupando el interior, disgregando columnas de operaciones contra el ejército invasor de Oriente, pues dadas las condiciones de inexpugnabilidad de La Habana, es ocioso exponernos ante ella a pérdidas dolorosas.

El Ejército Occidental empleará los mismos procedimientos que el Oriental. Dominadas y retiradas todas las fuerzas regulares de los españoles, sobrevendrá una época, de tiempo indeterminado, de pacificación parcial durante la cual seguiremos ocupando militarmente todo el país, ayudando con nuestras bayonetas al gobierno independiente que se constituya, aunque sea informalmente, mientras resulte en minoría con el país. El terror por un lado y la propia conveniencia por otro, han de determinar que esa minoría se vaya robusteciendo y equilibrando sus fuerzas, constituyendo en minoría al elemento autonomista y a los peninsulares que se queden en el país.

Llegado este momento, son de aprovecharse, para crear conflictos al gobierno independiente, las dificultades que éste tiene que acarrear la insuficiencia de medios para atender a nuestras exigencias y los compromisos con nosotros contraídos los gastos de la guerra y la organización de un nuevo país. Estas dificultades habrán de coincidir con las reivindicaciones que los atropellos y violencias han de suscitar entre los dos elementos citados, y a los cuales debemos prestar nuestro apoyo.

Resumiendo: nuestra política se concreta a apoyar siempre al más débil contra el más fuerte, hasta la completa exterminación de ambos, para lograr anexarnos la Perla de las Antillas.

La época probable de nuestra campaña será el próximo octubre; pero será conveniente ultimar el menor detalle para estar listos ante la eventualidad de que nos viésemos precisados a precipitar los acontecimientos para anular el desarrollo del elemento autonomista, que pudiera aniquilar el movimiento separatista.

Aunque la mayor parte de estas instrucciones están basadas en las distintas conferencias que hemos celebrado, estimaríamos nos someta usted cualquier observación que puedan la práctica y la conveniencia aconsejar como corrección, pero ateniéndose siempre, mientras tanto, a lo acordado.

Soy de usted sinceramente,

J.C. Breckenridge (J. M. Breackreazon) 
Secretaría de Guerra

Completa aqui:

Fuente:
Collazo, Enrique. La guerra de Cuba. Habana, 1926, p. 186. 



lunes, 10 de enero de 2011

Para los admiradores de Maceo y a la vez de la intervensión norteamericana en Cuba en 1898

(Foto de Internet)

Para los que se hacen llamar Maceistas y Martianos, y a la vez están de acuerdo con esa intervención norteamericana en 1898 que nos separó de España a la fuerza a pesar de estar comenzando en la Isla un gobierno autonómico, el primero de España y que eso era lo que quería la mayor parte de los cubanos y hasta tropas mambisas habían salido de la manigua para unirse a él. Para esos a los que tanto Martí como Maceo son sus patriotas principales, les diré que pensaba Maceo sobre la injerencia de EEUU en Cuba y después tendrán que decidir, no se puede seguir la figura de Maceo y a la vez querer lo opuesto a él. ( Podrán darse cuenta que el Generalísmo Máximo Gómez los traicionó y entregó Cuba a EEUU).

Lean:

Luego de la caída en Dos Ríos de José Martí, fue Antonio Maceo el más fuerte opositor a la injerencia norteamericana, a quien no debemos olvidar por sus constantes señales de alerta, en todo estudio que realicemos sobre el tema.

Caracterizado por su gran firmeza de principios, alto sentido de la disciplina, unidad e intransigencia revolucionaria demostradas con creces durante la Guerra de los Diez Años y en la enérgica Protesta de Baragúa, Antonio Maceo supo captar a su paso por tierras centroamericanas y el propio territorio norteamericano, el creciente poderío de este país y su marcado interés hacia Cuba.

Durante los años de Tregua Fecunda, al quehacer conspirativo de Antonio Maceo por la reanudación de la gesta libertaria se unió el recelo por los apetitos del vecino. Así escribe el 13 de junio de 1884 en carta al director del periódico El Yara, con motivo de los manejos de venta de la Isla por 100 millones de pesos que se realizaban entre España y los Estados Unidos.

[...] llega a mí noticia la nueva trama que pretenden pegarnos los españoles fingiendo arreglos importantes para los cubanos, en que aparece la intervención de extrañas naciones [...] pero quien intente apropiarse a Cuba recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre, sino perece en la lucha.

Y añade en la misma carta:

Conviene no apurar la protección americana, antes bien tenerla de nuestra parte. Me parece que con alguna discreción se conservaría neutral en nuestros asuntos, si no indiferente como hasta ahora, pues creo verla salvando las apariencias españolas.

No olvida la actitud de los Estados Unidos durante la Guerra de los Diez Años e intuye perfectamente la maniobra y termina la carta sentenciando que "las naciones tienen entre sí principios internacionales que respetar, y que les obligan a ser indiferentes contra su propia voluntad, pero hay algo más entre ellas". 

Poco después, en carta a Méndez y Varona señaló al referirse al asunto: "Suceda lo que suceda Cuba no debe ni puede esperar soluciones extrañas, su porvenir está en hacerse reina absoluta de sus destinos." 

Los preparativos del plan Gómez-Maceo, uno de los movimientos revolucionarios más importantes desarrollados durante la Tregua Fecunda, le permitieron, a la vez que ampliar su horizonte sobre la realidad cubana, valorar la naturaleza de los norteamericanos a quienes, en carta a López Queralta motivada por el fracaso de las gestiones de este en los preparativos de una expedición armada, calificó como "hombres sin honra comercial," para los que no "hay más dignidad y amor propio que el dinero."

Poco después en Panamá, en entrevista realizada por el periodista español Francisco Feris, al referirse este a supuestas maniobras anexionistas a los Estados Unidos, expresó: "Es una calumnia. Para depender Cuba de alguna potencia, preferimos que sea España [...] antes que norteamericanos queremos ser españoles."

Sin duda su peregrinar por Centroamérica y los Estados Unidos le habían hecho comprender el peligro que para el futuro de su pueblo representaba el creciente poderío norteamericano y al respecto, es muy conocida su expresión en el café La Venus durante su visita con fines conspirativos a su ciudad natal en julio de 1890, en que respondiendo a las palabras del joven Hernández Mancebo, quien aludía que Cuba llegaría a ser una estrella más en la bandera americana, contestó: "Creo joven, aunque me parece imposible, que ese sería el único caso en que tal vez mi espada estaría al lado de los españoles."

Sin embargo, si bien durante la Tregua Fecunda en diferentes ocasiones Antonio Maceo alertó de una forma u otra sobre el peligro americano, es durante la Guerra de Independencia que su profundo patriotismo lo conduce a una posición antinjerencista mucho más diáfana y certera que dejó plasmada en su correspondencia.

Bibliografía:

sábado, 8 de enero de 2011

Quiero ver ¿Cuán Martiano y Maceista éres?. Por José Ramón Morales


(Foto de Internet)

 Esto que voy a escribir hoy es un Test para ver cuán Martiano y Maceista éres?. Va dirigido mas bien a los cubanos que me critican. Me gustaría que cada uno de ustedes me dé su opinión sincera, pues yo sé que el cubano está lleno de contradicciones y aquí quiero demostrarlo, ojalá esté equivocado.

En el caso hipotético que fuese el año de 1898 y te encontraras viviendo en la ciudad de La Habana o en la de Santiago de Cuba, quizás simpatizando con los mambises, para esa época ya derrotados y Cuba comenzando el gobierno autónomo, el primero de España. Marti y Maceo ya estaban muertos. Si hubieses visto la Bahia de La Habana llena de Buques de Guerra norteamericanos enfilando sus cañones hacia la ciudad, o si estabas en Santiago de Cuba y hubieses visto como hundieron los buques españoles del Almirante Cervera y otros y además la bahía rodeada de Buques de Guerra norteamericanos. Hubieses peleado como lo hizo Gómez con su pequeña tropa al lado del ejército de EEUU o hubieses dado tu vida con los españoles por expulsar al enemigo invasor. 

Después de cada respuesta yo daré mi opinión o al final de todas. ¿Está usted de acuerdo con aquella intervención norteamericana de 1898 que expulsó a España de Cuba y nos separó a la fuerza?, además nos hizo colonia hasta el 20 de Mayo de 1902 y después de 1906 a 1910 volvimos a ser colonia con la Segunda Intervención norteamericana,  además haber sido una semi-colonia con la Enmienda Platt hasta el año de 1934.

Espero sus respuestas y gracias por participar.

viernes, 7 de enero de 2011

Los refugiados cubanos y España. Hemeroteca ABC de 1962

(Colaboración de un Anónimo)


José Ramón, encontré un artículo muy bonito en un periódico del 1962. Ahí se vé como 6 décadas después de la pérdida de Cuba, se seguía considerando a los cubanos como hermanos:

http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1962/01/13/034.html

LOS REFUGIADOS CUBANOS


La dureza inmisericorde de nuestro tiempo está planteando un grave problema humano, de proyección histórica y trascendencia vital: el de los refugiados, esos hombres que, perseguidos y privados de patria, ruedan por el mundo con el dolor moral y material de sus vidas deshechas. Cierto que este problema existió también en otras épocas, pero nunca con el volumen y la significación que alcanza en la nuestra. Prueba de ello es que en algunos países hasta se ha llegado a crear un "Ministerio de Refugiados". Eso de que haya que dirigir y administrar en gran escala estatal el dolor, la ínjusticia y la miseria es algo tremendo que hasta ahora no había' ocurrido; es un rotundo y estremecedor mentís a todos los tópicos y utopías con que el demoliberalismo y el socialismo habían venido tratando de hacer felices a los hombres en una sociedad apartada de Dios y basada tan sólo en la "filantropía", la razón y la economía.

A España—oasis de paz y de orden en un mundo convulso—ha llegado también el problema de los refugiados. Y nos ha llegado, precisamente, en la forma en que, como a españoles, podía resultarnos más dolorosa y más grata a utí tiempo. Los españoles tenemos que' atender' 'ahora a los refugiados cubanos. Y como a los cubanos no los podemos considerar extranjeros, extraños a nosotros, he ahí por qué su situación humana nos resulta aún más dolorosa; y más grata, en cambio la atención que podamos prestarles. Los cubanos son nuestros hermanos y debemos sentir con ellos y atenderles como a tales.

Hace días, nuestro colaborador J. E. Casariego se ocupó de todo esto en un artículo titulado: "Cuba y la Madre Patria". Se apuntaban ahí las hondas razones por las que España debe poner todo su amor y su afán en prestar acogida fraternal a los cubanos. A Cuba emigraron, durante generaciones, muchísimos españoles que allí encontraron una segunda patria, en la que obtuvieron, con su legítimo, esfuerzo, positivos beneficios, parte de los cuales sirvieron aquí, más tarde, para obras de gran alcance espiritual, social y económico. Por tanto, además de la caridad cristiana y la solidaridad de raza, hay también motivos de gratitud y de justicia para atender ahora a los refugiados que nos llegan de Cuba. 



El exilio cubano en España suma ya varios millares de personas, que arriban a la Madre'Patria (nunca más "Madre" que en estas circunstancias) después dé haber, sido arruinados, vejados y perseguidos, de haber visto asesinar a deudos y amigos, o de haberlos dejada malviviendo en prisiones inhumanas. Muchos de los que llegan son hijos de españoles. Todos necesitan nuestra comprensión, nuestros estímulos y, en su mayor parte, auxilios materiales. Vienen ancianos y niños a rendir o a domenzar su vida en nuestra vieja tierra. Vienen hombres y mujeres en la flor de la edad, con deseos de trabajar y reconstruir su existencia. Son muchos entre ellos los profesionales y los obreros especializados capaces de realizar un trabajo útil y selecto. Algunos traen la valiosa experiencia de una vida dinámica en el mundo de los negocios. Gentes que pueden aportar esfuerzo, maestría y entusiasmo en esta etapa de renacimiento y expansión enocómica que ahora empieza a desarrollarse en nuestro país.

Sean bienvenidos los hermanos cubanos. Démosles todos jubilosa bienvenida, mas no sólo con palabras, sino con hechos. Hechos que se traduzcan con apoyo efectivo y práctico: puestos de trabajo, viviendas, becas, cuidados materiales a los ancianos, los enfermos y los niños. La eterna España católica, la España que hizo a Cuba en el pasado, la España sindicalista del presente tiene que hacer honor a esos títulos y ser como una verdadera "Madre Patria" para esos hermanos en desgracia que ahora se acogen a ella. 

José Martí se equivocó y hoy sufrimos el resultado de sus errores. Por José Ramón Morales

(Foto de Internet,  Gómez y Martí, New York 1894)

 No sólo estamos viviendo el resultado de los errores cometidos por Martí, sino que lo hemos engrandecido hasta ponerlo en un altar. Sin dudas que es una figura intocable y sobrevalorada desde cualquier lado político de los cubanos, pero la verdad es que cometió unos errores gigantescos desde mi punto de vista y el resultado es esto que estamos pasando los cubanos hoy en día.

 Primero que todo José Martí admiraba la figura de Simón Bolivar, quizás sin saber que era un tirano y un dictador, una figura siniestra y el lo veía como si de un Dios se tratase. Véase el video sobre Bolívar. También a su paso por los diferentes países de América Latina recién independizados, Martí se dió cuenta que la ésta no había resuelto nada, ahora existían dictaduras de los criollos y los pobres seguían cada vez más pobres y nada había cambiado. Como he dicho en otras ocasiones, también cuando estuvo en Puerto Principe, Haití, expresó que sentía libertad, pero se había acabado el progreso que tenían bajo los franceses, y el resultado es que Haití nunca logró levantar cabeza, ni la levantará, pues no saben gobernarse, sin embargo las islas del Caribe que son protectorados de Francia, Inglaterra, Holanda EEUU están bien y con progreso. Si esos africanos hubiesen optados por la independencia, estuviesen igual que Haití. Ahora no me vayan a llamar racista, los resultados son los que hablan. Tampoco a Cuba le fue bien con la separación de España.

 Martí, quien por razones personales no quiso pelear en la Guerra de los Diez Años de 1868 al 1878, primero por estar desterrado en la Península y allí estudiando Derecho y Filosofía y Letras, pero se graduó en 1874 y en vez de entrar a Cuba ilegal como hicieron otros como el General mambí Enrique Collazo que también estaba en España, (después pasa a EEUU y de ahí desembarca en Cuba), pues éste decide viajar por Europa, después Guatemala, ir a México, reunirse con su familia y casarse, etc., en fín que no desembarca en Cuba a pelar en la guerra que se puede decir que no era de solo de Independencia, pues querían su posterior anexión a EEUU y eso está comprobado, que tanto el Padre de la Patria "Carlos Manuel de Céspedes", como el que escribió el Himno que es solo dirigido a los bayameses, Perucho Figueredo, Francisco Vicente Aguilera el de los 500 esclavos, Ignacio Agramonte el que murió con la bandera americana bordada en el pecho, etc. en fin todos esos negreros criollos que por años repartieron látigos a sus esclavos y que después los usaron para que pelearan bajo su mando con falsas promesas y su objetivo era separar a Cuba de España y su posterior anexión a EEUU pues temían que en Cuba ocurriera algo similar a Haití, eran anexionistas. Pues bien, Martí cogió mala fama por no querer pelear en esa guerra y cuando el Pacto del Zanjón que le permite regresar a Cuba, abrir su Bufete de Abogado y postularse a las Cortes de Madrid representando a Cuba, no tuvo el apoyo de los criollos. Su forma de limpiar su prestigio era crear una revolución y la hizo y fue lo peor que pudo pasar en Cuba. pues fue el caldo de cultivo para la intervensión norteamericana.

 La revolución de Martí, a pesar de estar convencido que en ningún país la independencia había funcionado y el siendo hijo de un peninsular y una canaria, de sangre 100% española, en vez de pensar en cambiar gobiernos, leyes, etc., nó, decide traicionar a España y buscar la independencia. Cuba no era una país conquistado por España, Cuba fue hecha por España desde cero y los cubanos no eran nativos, todos se pueden decir que eran extranjeros nacidos en Cuba. Para eso se unió al Generalísimo dominicano y sanguinario Máximo Gómez, que se le ocurre destruir toda la riqueza de Cuba para que España pierda interés por la Isla, como si el amor verdadero a un terruño depende de las riquezas que posea. España amaba a Cuba y la sigue amando a pesar de sus problemas. La Tea Incendiaria del Generalísimo Gómez fue un crimen de lesa humanidad. Mataron las reses, incendiaron los ingenios, las fincas, pueblos, los ferrocarriles, los telégrafos, dictó pena de muerte para el que siguiera trabajando en un ingenio azucarero, y al final, cuando estaba derrotado con un grupito en la manigua y se comienza la Autonomía en Cuba, lo que el Partido Liberal Autónomo y que era lo que la mayoría en Cuba esperaba desde 1878. Hubo tropas mambisas que salieron de la manigua para unirse al nuevo gobierno autónomo, que le dió la oportunidad de votar hasta los ex-esclavos. Máximo Gómez de una forma traidora se une a los norteamericanos para luchar contra España, después cuando triunfa EEUU y nos separa a fuerza de España, entonces se lamenta.

 La Revolución de Martí fue fatal para Cuba y éste es el resultado. Ninguna Comunidad Autónoma de España esta tan mal como Cuba a pesar de crisis actual, y los cubanos lo hemos endiosado de una forma enfermiza. Hay que separar al Martí poeta y escritor que sin dudas fue un genio, del Martí que llevó a Cuba al desastre actual. 

 Si no llega a ser por Martí, hoy en día fuésemos la Comunidad Autónoma de Cuba, España, del primer mundo, perteneciente a la Unión Europea, con el Euro como moneda oficial, pasarte unitario, pertenecientes al Tratado de la OTAN, todo un lujo y la Comunidad Autónoma mas próspera de España. Recapacitemos, necesitamos dejar ese exceso de patriotismo enfermizo y ver las cosas como eran verdaderamente. No entiendo como en la votación para elegir que monumento iría a sustituir a la Reina de España en el Parque Central de La Habana donde Martí obtuvo solo 16 votos pero fue quien más sacó, Máximo Gómez no votó por él.     

 ¿Cuál era la verdadera opinión de Gómez sobre Martí? ¿Por que prefirió a José Antonio Saco? Eso es un misterio que los historiadores nunca escribieron.

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