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sábado, 8 de mayo de 2010

Viaje de un Anónimo a Cuba. Su experiencia.

(Foto  Internet. Aeropuerto Jose Marti, La Habana)

Hola JR:


Ayer regresé de La Habana. Mejor dicho, de mi pueblo, que fue donde pasé la mayor parte del tiempo, aunque sí visité la capital durante unos días.

Parece que lo aquello que se intenta mantener en estatus quo, finalmente termina retrocediendo en el tiempo.

Las diferencias que encontré del año pasado a este fueron bastante marcadas. En lo primero que uno se da cuenta es en el desorden con que te tropiezas justo al entrar al aeropuerto. Es como si cada cual hiciera un poco lo que le da la gana o como si a nadie le importara nada el buen funcionamiento de las cosas (desde luego, eso no es nada viejo). Las colas, para todo, son lentas y exasperantes.

Yo me había llevado una vieja Laptop para ver si tenía la suerte de poderla pasar y vender. No sabría decir qué “poderes” me acompañaron porque justo cuando ocupaba mi asiento en el avión en Madrid, oigo una voz que me dice: “Fulano, ¿no te acuerdas de mí?” Era un ex alumno mío al que hacía años que no veía. Viajaba con una amiga que, a su vez, participaría como jurado en el Festival de Cine Pobre y tenía visa diplomática, o sea, que saldría del aeropuerto sin pasar por aduanas. Me dijo que si necesitaba pasar algo con ella podía hacerlo. Le di las gracias y dejé la información en “stand by” por si las cosas se me trababan en algún punto.

Al llegar a La Habana yo tuve que pasar por el habitual chequeo de documentos y mi ex alumno y su amiga tomaron otro rumbo. Luego tuve que pasar mi equipaje de mano por los detectores que enseguida vieron que llevaba una laptop.

“Tiene que rellenar una documentación”, me dijeron señalando para una cola de “victimas” que pacientemente esperaban a que les entregaran los impresos. Aquello marchaba a paso de tortuga. De pronto sentí un impulso de moverme hacia otro punto, pero sin tener la certeza de poder escaparme por ninguna vía, cuando de pronto me tropiezo con mi alumno y su amiga que justo terminaban de recoger su equipaje.

Aquello fue realmente un milagro. Sin pensarlo dos veces le entregué la laptop a la chica y le pregunté en qué hotel iban a hospedarse. Me respondió que en el Riviera y que fuera a recoger mi paquete antes de las doce del día. Problema resuelto.

Mi equipaje estaba bastante pasado de peso y quise tentar la suerte una vez mas tratando de pasar por delante de los guardias de la puerta de salida, pero no resultó. Terminé haciendo mi correspondiente cola para pesar y luego pagar ciento diez CUC (unos cien euros). O sea, cola para pesar, cola para pagar los CUC y cola para salir, porque los policías de la puerta miraban y re miraban los papeles que nos daban en los dos sitios anteriores.

Parece como si todo estuviera diseñado para que entráramos a Cuba con los nervios de punta. O tal vez fuera una preparación psicológica para lo que nos encontraríamos más adelante.

Lo de recoger el ordenador portátil fue también asombrosamente fácil. Alquilé al mismo chofer que me había ido a buscar al aeropuerto y llegué al Riviera justo en el momento en que la chica española salía del ascensor, laptop en mano.

Parece que algunas entidades espirituales sabían que necesitaría más dinero para hacerle frente a ciertos “problemitas” que encontraría más adelante.

En casa de mi madre, hacía tres meses que no entraba el agua corriente. Todo el país está bajo los efectos de una larga sequía y en la zona donde está nuestra casa el flujo de agua apenas tenía fuerzas para llegar, así que tuve que comenzar por contratar a unos particulares para que pusieran un tanque en el techo y a otros para que hicieran una escalera de metal para poder atender el susodicho tanque.

Por supuesto que nada de eso estuvo resuelto de inmediato. Los primeros diez días me los pasé cargando agua del patio a la cocina o el baño para fregar, lavarme los dientes o asearme.

Al día siguiente salí a comprar café (por CUC, como es lógico) y no lo encontré en ninguna de las tiendas del pueblo. Tampoco en pueblos aledaños. Tuve que esperar a que me llevaran a un lugar turistico para poderlo comprar.

Otro producto que también está perdido es el arroz. Cuando lo encuentras, tienes que pagarlo a nueve o diez pesos. Hay que recordar que un salario medio es de 250 pesos.

En las tiendas por CUC el surtido es mucho menor que el año pasado y los productos comienzan a escasear progresivamente. Había una empresa, creo que chilena, que importaba zumos de frutas y justo en esos días había roto sus relaciones con Cuba. Los comentarios eran que el gobierno les debía una enorme suma de dinero, aunque otros decían que los empresarios habían estado utilizando la empresa como tapadera para contrabandear drogas. Lo que sí sé con certeza es que uno de ellos apareció muerto en La Habana y no se sabe si fue asesinato o suicidio. Han querido dar a entender que murió de sobredosis de cocaína… quién sabe.

Otra información que me dieron fue que el Chávez de Venezuela le había estado casi regalando petróleo al 1,5…. (aclaro lo del 1,5 – Habitualmente a Fidel se le conoce como el “1”, por tanto, se deducía que Raul era el “2”. Ahora ha asumido la presidencia, pero no llega a ser el “1”, pero tampoco es el “2”, por tanto, se ha quedado en el 1,5) Bueno, a lo que iba con el petróleo del Chávez. No me dijeron cómo, pero éste último se enteró que el 1,5 estaba revendiendo el petróleo a otros países por un precio más alto. Así que las relaciones Cuba – Venezuela ya no son lo que eran.

Cuando fui de visita a La Habana me encontré con los mismos edificios derrumbados y apuntalados que he estado viendo desde hace años. En la zona del casco histórico si han reparado algunas cosas de interés turístico, pero el resto de la capital sigue ruinosa, sucia y pobre. Se ve más gente pidiendo limosna en las calles y durmiendo en los soportales sin que el gobierno haga nada al respecto.

En mi pueblo hay un caso de una persona que perdió su casa en el último ciclón y está durmiendo en el parque sin que le terminen de resolver su situación. Además de su falta de vivienda, sufre de hemiplejia… ya se pueden imaginar.

Los restaurantes de La Habana han subido los precios de sus productos y hay menos ofertas que el año pasado.

En las tiendas de mi pueblo, de pronto, comenzaron a desaparecer los refrescos de limón, las maltas y algunas estanterías se veían sospechosamente vacías de un día para otro.

La gente sigue viviendo de robarle al estado y revender los productos en el mercado negro. El que trabaja en una vaquería, se roba la leche. Los que trabajan en el suministro de agua (que hay que clorar) se roban el cloro. Por eso ya se estaban dando casos severos de vómitos y diarreas con fiebre alta. Los bodegueros se roban los pocos productos que llegan. También los carniceros, que roban de todo menos carne de res porque en Cuba las vacas son más sagradas que en India. Los que trabajan en la construcción roban materiales tales como cemento, arena, etc, que van a parar a casas particulares.

El índice de delincuencia y violencia ha aumentado a niveles alarmantes. Ceiba del Agua, por ejemplo, está considerada como zona de alta peligrosidad. Incidentes como el descuartizamiento de un joven de 20 años (sólo para quitarle 70 dólares) o el apuñalamiento de una anciana para arrebatarle una cadena de oro que llevaba al cuello se han vuelto más frecuentes. En el lapso de mi estancia supe de varios asaltos con violencia en Bauta y La Habana.

Desde el día 30 de abril y después de 1º de mayo comenzaron a aparecer carteles contra el gobierno. Me dijeron que en La Habana alguien había colgado una pancarta que iba de un semáforo a otro con un texto de protesta. En el pueblo de Aguacate y Bauta también han aparecido varios carteles y la policía tuvo cerradas algunas carreteras por tal motivo.

En Cuba, para aparentar que todos los ciudadanos tenían trabajo, se inflaban las plantillas de los centros laborales y se creaban cargos que no tenían ninguna función. Ahora, al cabo de 50 años, se han dado cuenta y oficialmente han anunciado que se quedaran sin trabajo cerca de un millón y medio de personas. Si esta es la cifra oficial, la verdadera debe ser mucho mayor.

La mayoría de los centrales azucareros de la isla ya no funcionan desde hace años, por tanto, apenas hay azúcar en los mercados.

Las tierras siguen en manos del estado y sin cultivar, aunque en los noticieros no se cansan de hablar del cumplimiento y sobrecumplimiento de los planes productivos. Si un particular pide un pedacito de terreno para sembrar o criar algunos animales, el tema se convierte en misión imposible porque el papeleo se traba en todos los niveles.

En los pueblos de campo, la gente cría cerdos robados de las granjas porcinas del estado y los engordan con el pienso que otros se roban del mismo sitio. En estos momentos comienza a escasear el pienso, porque ni el gobierno lo tiene.

La sensación que se me ha quedado al regresar es que todo en la isla vuelve rápidamente a la misma crisis que dejé hace 16 años. Qué va a hacer el gobierno para solucionar este tema… no se sabe, pero si no toma medidas creo que se le puede poner muy mala la cosa. Esperemos que no haya brotes de violencia

Por cierto, que se me olvidaba mencionar lo de la famosa pandemia de gripe. Aun persiste y el gobierno dice que no pasa nada. Los hospitales estuvieron llenos de enfermos y hubo un buen número de muertos, pero nadie ha dicho absolutamente nada. Asombroso

Un saludo

5 comentarios:

Hispanocubano dijo...

Da hasta miedo pensar qué nos podemos encontrar en Cuba cuando desaparezca el castrismo y todo se nos revele ante nuestros ojos sin la careta de la propaganda comunista. Cuánto trabajo tendremos cuando al fin llegue la libertad.

Moisés dijo...

Lamentablemente, "gracias" a los Castros, Cuba todavía vive en la década de los 50. Parece que el tiempo se ha detenido en la isla; (sueldos bajísimos, edificios ruinosos, coches totalmente anticuados) y lo más triste, que hay muchas personas que siguen teniendo mentalidad del siglo XX. El comunismo en el mundo es algo que debería haber muerto como mucho, con la caída de la URSS.

Saludos!

Michael dijo...

me da mucha pena tu situación amigo, pero todo se va a mejorar, ya prontito Cuba va a ser libre, lo que hay es que tener fe y propagandear la Verdadera Alternativa para Cuba: la Alternativa Española, sólo asì Cuba podrà formar parte de un paìs al cual pertenece y a la misma vez tendrà mucho progreso, un abrazo hermano.

Anónimo dijo...

Una vivida cronica de una realidad apabullante, como dice el humorista Alvarez Guedes, "yo les adverti que el comunismo era como una puerca en un corral, que caga y vuelve a cagal y siempre caga lo mismo"...

Pedro C. R. dijo...

No, no. En los 50 la calidad de vida de los cubanos era infinitamente superior a la de hoy en día. Eso lo sabe cualquier viejo cubano.

Muy interesante el artículo. ¿Qué se sabe de la importación de portátiles?

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