Crée usted de que Cuba estaría mejor como:

jueves, 3 de diciembre de 2009

La carcajada del exilio cubano. Por Gonzalo Aguirregomezcorta


Pasear por la 'Pequeña Habana' de Miami cualquier día de la semana resulta embriagador. El corazón de la 'calle ocho' huele a tabaco y suena a fichas de dominó. La placita irradia sabiduría octogenaria y unas miradas que lo han visto todo, no pierden detalle de los turistas que deambulan por sus calles para fotografiar la autenticidad cubana.

El último viernes de cada mes, sigue oliendo a tabaco, pero ahora lo que suena por cada esquina son pequeñas bandas de jazz latino, que colorean un barrio que de por si ya es pictórico. Las galerías abren sus puertas de par en par, los puestos de artesanos se agolpan a los lados, las tabaquerías se llenan de gente y el vino empieza a menear las caderas más tímidas. Cae la temprana noche de noviembre sobre la 'Pequeña Habana' y los 'Viernes Culturales', otro mes más, se encargan de acercar el arte a todos los públicos.

En mayo se cumplirán diez años de esta iniciativa nacida con el afán de desarrollar un barrio que, desde 1960, ha sido cuna de la población cubana que iba llegando a Miami. “La idea comenzó a gestarse en los años ochenta, queríamos que esta zona tuviera identidad propia, desde su arquitectura hasta la tipografía de los letreros. Fue así como comenzamos un proyecto basándonos en otras ciudades como el 'Chinatown' de San Francisco o el barrio francés de Nueva Orleans, explica a ELMUNDO.es/américa José Casanova; arquitecto y uno de los ideólogos de lo que, a día de hoy, es la 'Pequeña Habana'.

“La música, la comida y el tabaco son parte de nuestra cultura y un producto a ofrecer a los visitantes. Le dimos vida al barrio con portales en las casas, placitas pequeñas y con los 'outdoor cafés' (terrazas), un concepto tan nuevo que aún no se había legislado". Un artículo del 'Miami Herald' terminó de iluminar los proyectos de José. Leyó que se estaba produciendo un éxodo de artistas que dejaban Miami Beach para instalarse en la “Pequeña Habana”, donde los estudios eran más económicos.

17 galerías en cuatro cuadras
A partir de ese momento todo fue llegando: se abrieron galerías, hasta llegar a las 17 que hay hoy; la música fluía sinuosa, las terrazas se encargaron de dar sabor a los turistas, y, lo más importante, “se generaba dinero”. Así que todos contentos; incluso los políticos, que veían el reflejo de tanto movimiento en el cobro de los impuestos.
La guinda al pastel fue la inauguración, hace diez años, del “Tower”, un teatro donde las artes escénicas y proyecciones cinematográficas se compaginan a la perfección. El proyecto terminó de ensamblarse con una cena en “Casa Panza” donde los 'Viernes Culturales' dejaron el mundo de las ideas para pasar a la práctica.

'Si alguien quiere tocar o colocar un puesto, nosotros les proporcionamos lo necesario para que desarrollen su actividad'.

El evento es visitado por 70.000 personas al año y Cristina Urdaneta es la asistente ejecutiva. Tan sólo tiene 21 primaveras y es el nexo entre la junta organizadora y los músicos y artistas. “Aquí todo el mundo tiene cabida. Si alguien quiere tocar o colocar un puesto, nosotros les proporcionamos lo necesario para que desarrollen su actividad”. Consigue que todo funcione gracias a su candidez y a la ayuda de Leo, último y “fundamental eslabón de la cadena organizativa”, comenta Cristina mientras lidia, carpeta en mano, con todos los pormenores que van surgiendo.

Afirma que la recesión se ha notado y que las ayudas se han reducido considerablemente “hemos pasado de recibir 75.000 dólares anuales (alrededor de 50.000 euros) a 8.000 (algo más de 5.000 euros)”. Aún así, el “trueque de favores” con asociaciones y organizaciones funciona a la perfección, ya que, de forma desinteresada, “ayudan a que cada mes los 'Viernes Culturales' sean una realidad”.

La bohemia de Miami
(Vendedor y amenizador P.Álvarez)
Los artesanos comienzan a colocar sus puestecitos en La 'Plaza del Dominó'. Elio Rodríguez y Manolo Cubas llevan en el mismo lugar desde los comienzos de esta iniciativa y tienen que pagar 100 dólares anuales (unos 67 euros) por su puesto. “Estamos retirados, es entretenido y ganamos un poquito de plata, así que perfecto”. Su pequeña obra se compone de mosaicos y motivos muy coloridos, donde la palabra Cuba está muy presente.

La policía toma posiciones para que la fiesta se desarrolle con normalidad. “Es necesario que hayan unos cuatro o cinco agentes, pero tiene que correr de nuestra cuenta ya que, esta noche, no trabajan para la ciudad”, comenta Cristina mientras firma los cheques que Leo entregará a los que esta noche se ocupan de la seguridad.

Hace frío en Miami, y las galerías y tabaquerías aglomeran más gente que los conciertos al aire libre. Marta Ismail es una artista que vende sus obras en un local de la 'calle 8'. Lleva tres años en este emplazamiento y, orgullosa, pregona que forjó su arte entre la España de finales de los sesenta y la Escuela de Bellas Artes de París, donde acuñó el surrealismo. “Me he tenido que amoldar, todos vienen buscando arte cubano que es lo que vende y eso es lo que ofrezco”, apunta mientras se balancea, descalza, en su mecedora.

Antonio Guerrero y Miguel Franco forman parte de un colectivo llamado 'Artistas Independientes' que se dedica a hacer arte temático, “el mes pasado realizamos una pintura sobre el 'Descubrimiento de América' conmemorando el día de La 'Hispanidad'”. La peculiaridad de su trabajo reside en combinar el lienzo con la danza. Esta vez, ambos artistas se desenvuelven en la azotea de un restaurante llamado 'Exquisito Restaurant'. Decenas de curiosos observan desde la calle como, en cuestión de minutos, hacen un enorme retrato de Celia Cruz, mientras la bailarina se deja seducir por el jazz que se expande desde la acera.

La 'Pequeña Habana' camina hacia un futuro donde la prioridad está en no “perder el carácter” de los 'Viernes Culturales'. Y es que el único miedo que existe en la bohemia de Miami es que se produzcan grandes inversiones donde los centros comerciales engullan a los pequeños comercios y hagan desaparecer la esencia de recogimiento y sencillez que tiene este barrio. Mientras tanto, las tabaquerías rebosan, el vino sigue tintando los labios y esos ritmos que no han dejado de sonar en horas, continúan pululando en el ambiente. El humo habanero no es capaz de nublar la carcajada cubana del exilio y los testigos de este ritual firman su presencia, bailando y brindando por que todos los días sean igual de culturales que el último viernes de cada mes.

Articulo del Diario El Mundo.es
(La foto donde se ve muchas personas en la calle, es en Carnaval Miami.)
(Cooperacion de Eon Fluxx)

miércoles, 2 de diciembre de 2009

España nos vela. Por Pedro Ramón Sánchez Peinado

Estimados amigos:

Adjunto os remito una reflexión que llevo tiempo queriendo publicar pero que, por unas u otras razones siempre había pospuesto. Os agradezco de antemano vuestro tiempo y dedicación y os ruego paciencia si tardo varios días en enviaros algo no siempre está de mi mano el actura cómo debiera o quisiera. Un abrazo enorme.

España nos vela.


El Jueves Santo de dos mil nueve estuve en Madrid. Queda algo lejos pero quiero compartir ésta reflexión ya que me golpea una y mil veces al cabo del día. Nunca jamás podré olvidar esa tarde de Semana Santa pues, aunque estuve destinado durante tres años en la Capital de España nunca, y mira que pasé veces por la famosa plaza de Cibeles, tuve la sensación que tuve aquella tarde memorable. Una sensación que me llevó a la reflexión y que se me grabó en la memoria a fuego. Tanto que no la he podido ni quiero olvidar jamás.

El caso es que no estaba allí por gusto. Había acudido al funeral de un familiar de mi esposa y cómo no conocía a demasiada gente y el ambiente estaba muy saturado, decidí irme a dar una vuelta por el centro. Lo hice para despejarme y para ver las procesiones de Nuestro Padre Jesús "El Pobre" en la parroquia de San Pedro y la salida del Gran Poder y la Macarena de Madrid en la Colegiata de San Isidro. Recuerdo que después decidí volver al tanatorio de la M-30 andando. Ojo, que hay un paseo. Fue en ese camino de vuelta cuando al pasar por Cibeles me quede parado y pensativo.

La tarde era indescriptible. Una tarde primaveral a la hora del ocaso. El sol debía estar próximo a ponerse. Es dificil saberlo en el maremágnum de edificios capitolinos. Lo supuse por la increible tonalidad de las nubes, hechas jirones que surcaban el cielo de oeste a este. Un color rojo sangre que impregnaba los cumulonimbos que silenciosos se desplazaban sobre la bulliciosa urbe. Me quedé parado. Cibeles era para mi un lugar conocido. Estuve tres años destinado en la Guardia Real y había pasado infinidad de veces por allí. Aquel día me pareció muy especial. Algo me hacía quedarme allí. Observando. En silencio.

La plaza comparte su espacio con el Edificio de Comunicaciones, antigua sede de Correos y que ahora es la actual sede del consistorio madrileño en su esquina sudoriental. La esquina sudoccidental la ocupa la impresionante mole del Banco de España, edificio de bellísima factura decimonónica. La esquina noroccidental la ocupa el Palacio de Buena Vista, sede del Cuartel General del Ejército de Tierra. La Esquina nororiental está ocupada por el famoso Palacio de los Marqueses de Linares. Los cuatro edificios compartian algo junto con uno que está algo más lejos pero cuya torre, cual vigía sobre los plátanos de Indias del incipiente Paseo del Prado, me recordaba que tambien estaba allí, reclamando mi atención. Los cinco edificios compartian un Bellísimo Paño impregnado de Sangre y Oro que comenzó a ondear cuando yo llegué a aquel punto.

La enseña nacional pendía de los cinco edificios con elegancia, volteada por el viento. Un viento que, sin ser agresivo, era suficiente para hacerla valer de derecha a izquierda, mostrando las armas de España en todo su esplendor. Con inusitada vida, moviéndose cómo si me saludaran. Yo, maravillado por esa estampa que se habría repetido miles de veces pero a la que no había prestado nunca atención miraba de uno a otro edificio y me parecía el lugar más importante de la Tierra. Mi bandera me llamaba y pedía mi atención. Pero la que más me llamó y en la que estuve un largo momento ensimismado fue la que se alzaba sobre aquella torre. A media asta, cómo imponía el día, en recuerdo por los caidos por España. La Bandera del Cuartel General de la Armada flameaba señorial sobre su asta con el inigualable fondo del ocaso madrileño.

Yo, sentí vergüenza propia por ser Infante de Marina y no haber nunca disfrutado cómo lo hice aquella tarde del oro del imperio y la sangre de mis compatriotas caidos. Esa bandera que me llegó al alma y que tantas veces, con dejadez e incluso desidia había visto en mi acuartelamiento. Esa bandera que durante tantísimas veces había ayudado a izar con el sonido de mi corneta. Sentí un peso agobiate. El de la Historia que me pedía este pequeño tributo a nuestro primoroso y regio Paño que nos ampara sin pedirnos a cambio más que el respeto y la defensa de los valores que encarna.

Aquella tarde me sentí pequeño y decidí encaminar mis pasos hacia la Plaza de la Lealtad. Ese sitio casi desconocido e injustamente escondido a los ojos de los españoles de bien. Y es cierto que si no vas muy pendiente no la ves. Al lado de la Bolsa de Madrid se alza, entre árboles tupidos y centenarios un pináculo con una llama eterna que casi nadie visita. Una llama que simboliza el sacrificio de los paisanos que, sin mas armas que sus manos, ni mas patria que España se levantaron contra el opresor Francés en 1808 y que, con el paso del tiempo se convirtió en el monumento funerario a nuestros soldados. Allí recé una oración y me marché con el ánimo encogido y la mente grabada con una bandera a media asta que, cómo madre amorosa, vela el recuerdo de sus hijos. Vivos y Muertos.

martes, 1 de diciembre de 2009

Parodia del Himno cubano. Por Josan Caballero


Mensaje de Josan Caballero del Blog Josan Caballero

Parece que ya no visitas los blogs como antes, amigo José Ramón, pues hace un post que incluí una versión o parodia del himno nacional, de acuerdo con los nuevos tiempos, y me gustaría dejarla acá para que tus lectores y tú conozcan qué se puede hacer con los textos antiguos, para desempolvarlos y actualizarlos un poco. Un abrazo y saludos a todos, Josán Caballero.

AL DEBATE, CORRED, MAYAMENSES...

Sucesivas oleadas de cubanos balseros y llegados a estas tierras de promisión, sobre todo después del popular éxodo de 1980, con el propósito de que esta otra mitad del mal, tanto como los miembros de la resistencia cubana, dentro y fuera de la Isla, se hagan eco de un canto a la altura de los nuevos tiempos y los hechos que han marcado el reciente pulso de nuestras sociedades y generaciones, que se encuentran devorando no sólo un mismo mar, sino también una indudable doble moral histórica y conciencia socio-política.

I
Al exilio, corred, mayamenses,
que la patria os contempla impetuosa.
No temáis vuestra huída costosa,
que partir por la patria, ¡es vivir!

II
En cadenas vivir, es morir
En afrentas y oprobios sumidos.
Del motín, evitad el sonido:
¡A las balsas, valientes, corred!

III
No temáis, los feroces castristas
Son cobardes, cual todo Tirano.
¡No resisten al bravo Cubano,
Porque siempre su imperio minó!

IV
¡Cuba libre! Ya Cronos cayó:
Su poder y su orgullo ¿do es ido?
¡Malecón, escuchad el sonido
de las almas! ¡Cubanos, corred!

V
Contemplad esas huestes infames,
contempladlos a ellos caídos,
¡por cobardes nos tienen vencidos,
por valientes sabremos triunfar!

VI
¡Cuba libre! Podremos gritar
que ya Castro es un Cronos vencido,
¡Malecón, escuchad el sonido
de las palmas!¡Cubanos, corred!

VII
Al auxilio, corred, mayamenses,
que la patria os contempla impetuosa.
No temáis vuestra suerte gloriosa,
que cumplir con la patria, ¡es vivir!
VIII
En cadenas vivir, es morir
por alardes de un odio asumido.
Es clarín de cubanos unidos:
¡Al debate, valientes, corred!

Llegó la hora de vuestra opinión. Se aceptan todo tipo de criterios, pues mi intención ha sido realmente el homenaje, nunca la burla, ni la mofa, con uno de nuestros más grandes patrimonios, que es el Himno Nacional, pero también me parece que ya es hora de remedarlo o parodiarlo, a favor de los nuevos tiempos, como una manera de acercarnos y querer más nuestros símbolos patrios, ahora que los “bayameses” somos todos, a punto de “incendiarnos” unos a otros, pero nunca dispuestos a quemar nuestra ciudad, a diferencia de aquellos hermanos orientales, que dieron su grito de hidalguía, pese a todo.
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Quiero pedirle disculpas a Josan Caballero, pues yo no sabia que el habia escrito sobre el Himno y por casualidad utilice la misma foto de internet que el utilizó en su articulo. Ademas de darle las gracias por su cooperación. Visiten su Blog, que es muy bueno.
Jose Ramon

El Himno de los bayameses

(El Himno de los bayameses, no el mio, yo soy habanero (Caimitense)

Al combate corred, bayameses,
que la Patria os contempla orgullosa.
No temáis una muerte gloriosa
que morir por la Patria es vivir!

En cadenas vivir es vivir
en afrenta y oprobio sumido.
Del clarín escuchad el sonido:
a las armas valientes, corred!

No temáis los feroces Iberos
son cobardes cual todo tirano
no resisten al bravo Cubano
para siempre su imperio cayó.

¡Cuba libre! ya España murió
su poder y su orgullo ¿dó es ido?
¡Del clarín escuchad el sonido
¡¡a las armas valientes!!, corred!

Contemplad nuestras huestes triunfantes
contempladlos a ellos caídos,
por cobardes huyeron vencidos:
por valientes sabemos triunfar.
¡Cuba libre! podemos gritar
del cañón al terrible estampido,
¡del clarín escuchad el sonido
¡¡a las armas valientes!!, corred!




Bueno, en el himno cubano podrán apreciar como se hablaba en Cuba en el siglo XIX, o sea que se usaba el vocablo “vosotros”, también en todos los textos de Marti y todos los de la época. Fueron los criollos los que como rebeldía comenzaron entre ellos a dejar de usarlo y al final se tomó como forma de hablar del cubano.

Solo los dos primeros versos son los que se usan al cantar el himno, los demás fueron eliminados y yo pienso que son muy discriminatorios generalizando a los “Iberos” como cobardes, cuando el mismo era descendiente de “Iberos”.

La música es muy linda, pues es una marsellesa, pero le debería pasar como el Himno de España y que se le elimine la letra. Además, es solo dedicado a los bayameses, no a los cubanos en general.

Perucho Figueredo, el que escribió el himno, firmo una carta junto al “Padre de la Patria” Carlos Manuel de Céspedes, pidiéndole al gobierno norteamericano ayuda y diciéndoles que su intención era primero independencia y después anexionismo, pues no se concebía una nación de la región que no fuera parte de EU.

El Himno cubano esta cargado de odio, violencia y muerte. La Republica de Cuba siempre ha sido violenta y no ha resuelto nada.

Hoy en día, la población cubana come más mal que un esclavo en época de España. El país es un desastre y la Independencia no es más que la dependencia a unos nacionales que gobiernan como si fuera una finca privada.

"Cuba nació torcida y nunca su tronco endereza".

Una opinión sobre el Himno Nacional cubano.

(Articulo publicado en el Blog Sin EVAsión, de Miriam Celaya desde Cuba y con el cual estoy de acuerdo. Ya haré mi comentario al respecto en otro post.)

Permítanme declarar que hasta hoy el 20 de octubre era una fecha que no me decía nada. A riesgo de ser incinerada en muchas piras, rechazo el Himno Nacional, por regionalista, patriotero y belicista: no soy bayamesa sino cubana, no me identifico con aquello que han querido inculcarme bajo el oropel engañoso de lo que comúnmente han dado en llamar “Patria”, no quiero correr a ningún combate, ni mucho menos creo que bajo ninguna circunstancia la muerte sea gloriosa. Muerte es el vocablo más absoluto que conozco. En general, detesto la violencia en cualquiera de sus manifestaciones y –en mi pequeño credo personal- sostengo que lo realmente glorioso es la vida.

La Historia, por su parte, suele ser una vieja dama veleidosa que, al margen de los hechos, ha sido violada, sometida y puesta al servicio de los más disímiles amos. Así, pues, no me conmueve mucho si un apasionado cubano -al calor de la efervescencia guerrera decimonónica, y rodeado de sus fragorosos compañeros- compuso unos belicosos versos que fueron entonados por vez primera un día como hoy en una ciudad que poco después sería inútilmente incendiada. De cualquier manera, antes de eso ya había cubanos, y pese a todas las tormentas, hoy seguimos habiendo.

Pero este 20 de octubre de 2009 sí me concita a bloguear, no por un himno, por una bandera o por la casualidad de haber nacido en esta breve geografía de 111 mil kilómetros cuadrados, sino porque en esta Cuba que amo y conozco persisten, a pesar de ese himno y esa bandera, las mismas condiciones humillantes que no pudieron barrer las guerras de Independencia y 50 años de República. Medio siglo de oscuridad impide hoy a los cubanos vislumbrar sus derechos a la libertad de expresión, centenares de presos políticos purgan en prisión el ejercicio valiente y digno de la opinión libre, mientras fuera de esas rejas once millones de cubanos viven el degradante encierro que les impone una dictadura que se arroga el derecho de permitir o no el movimiento de los que considera esclavos de su dotación.

Los cubanos que, como yo, hemos conquistado un modesto espacio virtual de expresión ciudadana, podríamos unirnos en una blogacción permanente para multiplicar los reclamos de esta convocatoria urgente: libertad para todos los presos políticos y de conciencia, libertad de expresión, libertad de movimiento, libertad de opinión y de asociación, Internet para todos… Que así sea por siempre.

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