Crée usted de que Cuba estaría mejor como:

sábado, 26 de febrero de 2011

Cuando la cocina fue cubana


 (Foto de Internet)


 Ajiaco es una voz cubana que quiere decir, metafóricamente, cualquier cosa revuelta de muchas diferencias confundidas. Es un plato en el que las carnes más variadas se mezclan con vegetales y hortalizas.

 Para algunos es el equivalente de la olla española, y tal vez tengan razón, pues el ajiaco fue en un comienzo, allá en el lejano siglo XVI, el encuentro del cocido español con las viandas cubanas. Todavía en el siglo XIX la olla cubana o ajiaco incluía los garbanzos entre sus ingredientes. Mas un buen día se suprimieron los garbanzos y ahí mismo la cocina comenzó a ser cubana.

 No fue un hecho casual. El cambio de gusto acompañó a la afirmación de la nacionalidad. Entonces beber café tinto y comer arroz blanco con frijoles negros era una manera que los cubanos tenían de distinguirse de los españoles, quienes preferían el chocolate, los garbanzos y la paella. Y ya desde entonces, para los cubanos, el amor entraba por la cocina.

 Muy poco quedó de la dieta de los aborígenes de la Isla, exterminados en masa en pocas décadas. En la noche de los tiempos se perdió su forma de preparar la iguana, plato que fue también muy recurrido por los primeros colonizadores españoles. La jicotea o tortuga cubana estaba entre sus preferencias, y el casabe parece haber sido su alimento básico.

 Los grandes afluentes de la cocina cubana son la española y la africana. A estos se sumarían con el tiempo, pero con menos fuerza, elementos de las cocinas árabe, china, italiana y caribeña. Lo norteamericano, más que en la cocina en sí, influirá en el empleo de algunos productos y en un estilo de comer.

 Los cocineros europeos fueron excepcionales durante la Colonia. La cocina cubana comienza a diferenciarse de la española cuando el esclavo doméstico asumió la cocina de los amos. Fue el criado negro —o chino— quien en lo esencial dio el toque de diferencia entre ambas, afirmaba la dietista Nitza Villapol, que estudió como pocos estos temas. Por la vía de esclavos y criados negros se instalaron en el paladar cubano platos como el bacalao, el arroz con pollo, el tasajo, el fufú de plátano y esas dos glorias de la culinaria nacional que son el congrí y el arroz moro.

  También el arroz blanco como cereal básico y plato esencial para combinar con otros alimentos. El arroz mojado con el guiso es una característica de la cocina cubana. En la mayor parte de las casas el arroz se sirve en las dos comidas y, por muchos que sean los platos a la mesa, el cubano siente que «no ha comido» si no comió arroz.
La preferencia por los dulces es otra de las constantes del paladar cubano; gusto este que impuso, y de qué forma, la industria azucarera. También lo frito, al extremo de que Nitza Villapol aseveraba que «cualquier comida que esté frita es cubana».

 Recuerda María de las Mercedes Santa Cruz y Montalvo, condesa de Merlín, en sus memorias (1844) que el día de su regreso a La Habana tras una larga estancia en Europa, su familia, una de las más acaudaladas de la Isla entonces, quiso agasajarla con los más exquisitos manjares franceses y que ella los rechazó a cambio de «un simple ajiaco».

Platos auténticos

 La investigadora española Beatriz Calvo Peña estudia tres libros de recetas de cocina cubana que se encuentran a caballo entre finales del siglo XIX y comienzos del XX. El primero se titula Nuevo manual de la cocinera catalana y cubana, del cocinero catalán Juan Cabrisas, publicado originalmente en 1858. El segundo libro no consigna autor alguno. Se publicó en 1862 y se titula El cocinero de los enfermos, convalecientes y desganados, en tanto que el tercero, Nuevo manual del cocinero criollo, es de 1914 y está firmado por José Triay, periodista del Diario de la Marina. Curiosamente el primero de esos títulos volvió a publicarse en 1995, con el sello de la editorial Planeta, de Barcelona, y el segundo apareció de nuevo en 1996, en una edición española preparada por Enrique Langarika y Eusebio Leal.

 En los tres libros aparecen las recetas del ajiaco, el picadillo y la ropavieja, platos que por otra parte llegan hasta nosotros con el mismo nombre y una preparación más o menos similar. En opinión de la autora, la poca variación que se evidencia entre los ingredientes de esos platos en los tres recetarios, confirma que ya para mediados del siglo XIX existía una tradición de cocina cubana bien asentada y que ciertos platos eran ya identificados como auténticos y propios de la Isla. Se pone de manifiesto asimismo el interés de sus autores por acentuar una cocina sobre todo urbana, habanera, aunque no descartan la inclusión de lo que llaman «platos de tierra adentro» y que llegan a identificar incluso con el nombre de la localidad a que se atribuye su origen.

 La cocina cubana está en los tres títulos diferenciada de la española. Para el autor del Nuevo manual de la cocinera catalana y cubana existe una manera netamente criolla de elaborar los platos. Hay también ingredientes característicos, como las frutas del trópico y el azúcar. El empleo de viandas y tubérculos de origen americano y la guarnición a base de arroz blanco o de plátanos fritos o salcochados son constantes en el paladar cubano. Los autores aluden a platos a lo cubano, a lo criollo y a lo habanero, que son, estos últimos, los más elaborados.

 Otras características sobresalientes de la cocina cubana de fines del siglo XIX y comienzos del XX son el uso de la manteca de puerco, el predominio de la carne de puerco, que empieza a perfilarse como alimento netamente cubano, el uso de especias como el cilantro y el ají, la mezcla de lo dulce con lo salado… Escribe Beatriz Calvo: «En resumen, lo que definitivamente caracteriza a la cocina cubana es una oscilación entre la sencillez de un plato de arroz con manteca, o sea, el arroz blanco criollo, y el barroquismo de una olla cubana, un ajiaco o unos huevos guisados a la habanera, el colmo de la complejidad».

 Otro aspecto que identifica la cocina cubana es la decoración de los platos. Hay en los tres libros una clara conciencia de cómo se adorna la cocina cubana. Los platos denominados a lo cubano, a lo criollo o a lo habanero suelen compartir la característica de estar adornados con un producto esencial en Cuba, el plátano. Expresa la española Beatriz Calvo: «Este detalle, por sencillo que parezca, es para la cocina de la Isla toda una reivindicación de identidad. Junto al plátano, las frutas tropicales son un elemento esencial en la imaginación de la comunidad cubana. Precisamente el libro de Triay usa las frutas tropicales para adornar su cubierta y las convierte en símbolos nacionales al asociarlas a la bandera cubana y a una mujer morena y curvilínea que representa el tipo de la criolla de la época».

Ajiaco

 Concede la investigadora española excepcional importancia al ajiaco. Se trata, dice, del plato más rico en cuanto a la variedad de ingredientes, pues reúne tres tipos de carne —vaca, puerco y pollo o gallina—, viandas esencialmente americanas y especias mediterráneas como el azafrán, el comino y el culantro, junto al limón, propio también de la cocina del Mediterráneo, y el ají, no siempre presente en todos los ajiacos.

 El ajiaco se convirtió en toda una institución dentro de la cocina cubana, en toda una mitología, pues como dijo Fernando Ortiz, contiene en sí toda la esencia del criollismo de la Isla. Quizá por eso el ajiaco, junto a la denominación de cocina criolla, ganó importancia desde la publicación del primero de estos recetarios (1858) hasta el último, en 1914. Si en los manuales de 1858 y 1862 encontramos dos denominaciones de ajiaco —ajiaco de monte y ajiaco de tierra adentro, en este caso en el apartado de los Potajes— en el libro de Triay, de 1914, se ofrecen las recetas de cinco ajiacos diferentes, que se incluyen en un acápite propio, el de Ajiacos, cocidos y potajes. Triay señala que el cocido es un plato genuinamente español, mientras que el ajiaco cubano es su natural derivado. Dice Beatriz Calvo: «En definitiva, los plátanos y el ajiaco se convierten desde los dos primeros libros en auténticas mitologías de la identidad cubana».

El gusto nacional

 Deja Cuba de ser colonia de España; empieza a depender en lo político y en lo económico de Estados Unidos y el cambio deja su huella en la cocina. Llega, en primer término, el anhelo de modernidad. Triay incluye en su libro recetas de platos europeos, lo que responde a la arribazón turística. Cuba tiene que mostrarse al mundo como nación, como un país moderno. Nuevos elementos entran en la cocina. Entran las conservas. Entra el horno. En los libros anteriores a este de 1914 la hora de hornear se indicaba como el momento de pedir el favor al panadero. Ahora cualquier ama de casa puede disponer de los nuevos hornos que importa y vende la empresa de Cocina Automática Tropical, que sin ir más lejos es propiedad de un amigo de Triay, el autor del manual. Aumenta el interés por la limpieza de la cocina y la higiene. Debe haber orden y limpieza en esa parte de la casa, porque la salud depende también de la cocina.

 Un país tiene sus propios alimentos. Los elabora además acorde con su idiosincrasia, en este caso «al gusto de la Isla de Cuba». Una frase en la que la palabra «gusto» tiene connotaciones patrióticas, ya que se trata del gusto nacional.

 «No escribo un tratado de alta cocina, sino de cocina popular criolla, modesta como nuestros gustos y tan sana y confortable como la mejor», dice Triay en la introducción del Nuevo manual del cocinero criollo. A juicio de Beatriz Calvo, Triay insiste en palabras como criolla, modesta, sana y confortable para destacar la identidad cubana y al valorarla «como la mejor» en un libro donde hay recetas de platos franceses, alemanes, españoles e italianos, sitúa en nivel de igualdad la cocina cubana con la de esos países. Afirma Triay que en la cocina cubana se introdujeron guisos de otras cocinas que ya tienen entre nosotros carta de ciudadanía.

 Tanto en el libro que contiene recetas de platos para enfermos, convalecientes y desganados como en el Nuevo manual del cocinero criollo, de José E. Triay, lo cubano se asocia con lo saludable, en tanto que lo extranjero no es saludable. Habla Triay del huevo procedente de Estados Unidos, que entró a formar parte de la dieta del cubano luego del bloqueo norteamericano a la Isla de 1898 (Anótese: hubo otro bloqueo). A su modo de ver, ese huevo tiene la ventaja de ser más grande que el criollo, pero el inconveniente de ser más viejo y por tanto más indigesto.

 Crea así una asociación clave: norteamericano-grande-indigesto. Por suerte, precisa Triay, disminuye la importación de esos huevos, aumenta la recolección del huevo criollo, el país se librará de la erogación que debe hacer para cubrir la importación del producto y se beneficiarán el estómago y el paladar del cubano. Un simple huevo sirve al autor para hacer política y reivindicar lo nacional.

(Fuente: Catauro; Revista Cubana de Antropología. La Habana. No. 12)
De Cuba.CU

viernes, 25 de febrero de 2011

1492 Epidemias virales o genocidio y exterminio….


De RazónHistorica

En el 1492, se produjo una disminución de la población indígena en América. Algunos grupos de izquierda achacan esto a la colonización española de América, suelen decir que los españoles solo fueron a América a matar indios, a esclavizarlos, a robar las riquezas pero la realidad histórica suele ser muy distinta a la que nos quieren presentar unos políticos ignorantes. Esta realidad nos demuestra que durante el primer siglo solo emigraron a América menos de 55.000 españoles, incluyendo mujeres, religiosos y niños y que por lo tanto, resulta cuando menos extraño que 55.000 españoles mataran a tantos millones, no cuadra, cualquier persona en su sano juicio ve que es un absurdo. El vídeo tratará la cuestión de las epidemias virales en el continente americano como la viruela, el sarampión, etc... así como la sífilis en Europa; también tratará levemente los motivos por las cuales la leyenda negra sigue vigente en ¿Por qué se dicen estas falsedades? ¿Qué motivos tienen estos grupos en afirmarlo?

Soundtrack Conquest of Paradise and The Mission
Banda Sonora La Conquista del Paraiso y la Misión.

Carta recibida en Facebook...

Esta carta la recibí por Facebook, como no tengo formas de comunicarme con él para pedirle permiso de publicar su carta pues no está en mi lista de amigos y no me dejan agregarlo ya que me tienen castigado en Facebook por un mes, pues la voy a poner omitiendo su nombre.


Hola Jose Ramón. Mi nombre es XXX XXXXX, soy español peninsular, más concretamente vasco de Guipúzcoa.

 Con gran sorpresa para mí, mientras navegaba por páginas que tratasen de historia, en mi afán de vivir conociendo la versión que más se ajuste a los hechos de las diferentes realidades históricas que ha vivido el pueblo español a lo largo de su historia, encontré la página herencia española y a través de ella pude encontrar el motivo que me impulsa a contactar contigo.


 Por motivos de trabajo estuve en Cuba hace 4 años durante una larga temporada. De la perla de las antillas mas bien sabía poco, que se perdió en la guerra del 98 en la que los yankys, tras la voladura del Maine, nos declararon la guerra, nos barrieron del mar y se quedaron con Cuba,Puerto Rico y Filipinas. Ni siquiera conocía que Guam tambien era España . Todo se debe a que parece que tal episodio vergonzoso siempre se ha querido pasar de refilón y de puntillas en los libros de historia de la educación primaria y secundaria. Incluso en mi niñez cuando oía el dicho popular "más se perdió en Cuba", que se usa para justificar la resignación ante algo que no tiene arreglo, al preguntar por Cuba, mi abuela me decía que era un sitio donde unos señores que eran socialistas habían echado a un terrible dictador y ahora todos eran felices y comían perdices. Hasta aquí el desconocimiento de un niño adolescente, que al crecer no solo fisicamente, sino intelectualmente descubrió que ese socialismo no era sino otra dictadura, pero desconociendo el alcance de la situación real que se vivía en la isla. Cuando llegué allí me encontré una ruina sobre ruedas. Mi estancia tuvo lugar en Miramar en un moderno hotel de 4 estrellas entre 3ª y 70. De puertas para adentro era como estar en cualquier hotel de la España europea, bueno casí. Mucho más caro y de mala calidad y fotos e historia de los padres de la revolución y la independencia de Cuba, versión de los ganadores en todo momento. El trabajo a unos 20 km cerca del aeropuerto y del zoologico nacional o un poco más lejos pasando el Tarajal.


 Por tanto había que recorrer 70 hacia arriba hasta Marianao, pasar por delante del Hospital J.Finlay y las ruinas que allí quedan, atravesar Marianao hasta la avenida de la independencia o del Rancho Boyeros según se quiera y tomar la autopista hacia el aeropuerto hasta la salida del feropático y desde allí por el camino viejo de la Habana hasta pasar el cementerio (no recuerdo el nombre), la unidad de entrenamiento de perros y llegar a la antigua fábrica de acetileno hoy convertida en planta generadora de electricidad. Este primer viaje de dia hacia el trabajo me hizo volver a mi niñez porque no daba crédito a lo que veían mis ojos. Había entrado en un agujero del tiempo y estaba en 1945 o incluso a medida que salia de la capital el tiempo retrocedía más y más.


 Como soy persona inquieta y ávida de saber y conocer, rápidamente decidí que conocer el circuito Yuma, lo visitable turísticamente estaría muy bien, pero conocer el como y el por qué se había llegado a esta situación era mucho mas apetitoso. Así que me puse manos a la obra y rápidamente hice amistad con los nativos del entorno del trabajo, intentando que me contaran todo aquello que a mi me interesaba saber para contrastar versiones y documentación sin perjudicarles, así que procuré evitar hacer preguntas sobre los últimos 48 años, porque seguro que tarde o temprano, en la intimidad seguro que se desfogaban a gusto contra los pastores y su rebaño de borregos, cosa que así sucedió, incluso me contaro un chiste, cuento, como le llaman ustedes, muy gracioso del pastor y sus borregos.



 La conclusión que saqué de todo aquel estudio es que se ha ensalzado el heroismo de una parte de los contendientes, los mambises y se ha procurado crear una imagen no sé si real, porque en una guerra no hay hermanitas de la caridad entre los contendientes y si la hay encima la matan sin piedad, pero hay una imagen de los españoles peninsulares como auténticos sádicos asesinos. Vease el ejemplo del libro hsitoria de Cuba 1492-1898 formacion y liberación de la nación, que muy amablemente me prestó y luego regaló un compañero de trabajo cubano, en el que se recoge levemente el hecho de que durante la guerra chiquita de 1868 el General Martinez Campos ordenaba alimentar y curar a los mambises heridos y proteger las aldeas y gentes familiares de estos, a los que segun dice el libro les devolvían el arma y los liberaban, hecho este que desmontó toda la mentira que los caciques y terratenientes impulsores de esa revuelta usaban como medio para arengar al pueblo humilde e ignorante en beneficio de su causa. Tambien en este libro se olvida mencionar luego que durante la guerra del 90 los ejercitos "patrioticos" ejercieron toda clase de acciones viles y terroristas contra todo aquel que no secundó su causa.

 Volviendo al inicio del hilo y juzgando la situación y la historia, se me ocurrió darles la solución a aquellas buenas gentes para salir de aquel pozo en el que viven. ¿Como? Me decían. Muy sencillo volver a desandar el camino hasta el momento del error histórico y retomar la senda autonomista dentro del reino de España. ¿Pero dejar de ser cubano? Esta era su pregunta. ¿Donde has nacido? Eso nunca te lo podrá quitar nadie y os lo digo por experiencia porque donde vivo tenemos unos nuevos mambises dispuestos a repetir una vez más el mismo error histórico, y yo no dejaré de ser vasco nunca, de la misma forma que nunca dejaré de ser español, aunque me impongan un pasaporte de solo vasco.


 Y una vez aqui llegados, yo pensaba que era el úinico del mundo en pensar en que tomar la decisión de la reunificación de las españas es viable, porque entre otras cosas si Alemania lo hizo, que narices nosotros tambien nos levantamos de la guerra civil del 36 con una España devastada, hundida en la miseria, tecnológicamente impedida y lo peor, rodeada de unos vecinos que en vez de aliviar nuestro sufrimiento, para variar, en nombre de no se qué gobierno legítimo, bloquearon y aislaron a España durante 35 años, pero desde la autarquía, el pueblo español, al que todos tildan de bárbaro y vago, trabajó dentro y fuera de nuestras fronteras hasta el desmayo, pero gracias a eso hoy, quitando a la clase política de la cual mejor ni hablar (cuadrillas de vividores), España es uno de los mejores sitios del mundo para vivir en libertad, aunque aún queda mucho camino por recorrer.


 Y de aquí mi sorpresa al conocer que todavía la idea del partido autonomista vive y puede no solo crecer, sino triunfar, porque leyendo en los blogs de la nueva cuba la vieja idea de los caciques cubanos de anexionarse a los yankys con la que amenazaban cuando llegaban leyes reformistas desde Madrid que perjudicaban sus intereses económicos (vease los primeros intentos de abolicion de la esclavitud) es la única alternativa al régimen de los pastores y sus borregos que se plantea como viable.


 Por ello, aún al riesgo de parecerle un inculto, un extremista, un ultranacionalista o incluso un soñador, le felicito por extender esta idea por el mundo, que cunda el ejemplo y le brindo mi mas sincero apoyo en la medida de mis posibles desde esta España la madre patria de todos los hispanos sean o no del reino de España.

 Cordialmente reciba Usted un cordial saludo.



XXX XXXX

Video 23f Coronel Tejero, golpe de Estado

Esta noticia la debí poner el 23 de Febrero, pero hubo razones personales que por las que no pude trabajar en el Blog, os pido disculpas.

 Ese día fue quizás el más importante para España y hay que felicitar la actitud de Su Majestad el Rey Don Juan Carlos de Borbón, a quien España le debe su democracia actual.

Una colaboración de Anónimo:

 El 23 de Febrero fue el aniversario del golpe de Estado de 1981, realizado por militares nostálgicos del régimen de Franquista y que solo pudo ser frenado gracias a la intervención del Rey. Ahí se pudo ver pasar de la dictadura a la democracia, cosa que no es nada fácil.



El peso de la Leyenda Negra en la España de hoy

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