Crée usted de que Cuba estaría mejor como:

miércoles, 18 de febrero de 2009

El autonomismo cubano y los historiadores.


El Partido Liberal Autonomista fue el primer partido legal en la historia de Cuba. Sin embargo ha sido ignorada su importancia por los historiadores parcializados. Por ello cabria pensar que la historiografía sobre el mismo fuera amplia y sin embargo hasta hace muy poco no hemos dispuesto de una monografía.

Este se constituyo en agosto de 1878 a partir del Partido Liberal, alentado por el periódico El triunfo. La Ley del 78 del Pacto del Zanjon, trajo la ley municipal y provincial basada en sufragio, creación de partidos políticos y representación en las Cortes, derechos de reunión y asociación, ley de imprenta y una dinámica de elecciones que contribuyeron a la formación y consolidación de una opinión pública.

A diferencia de movimientos políticos criollos anteriores, como el anexionismo y el reformismo, el autonomismo se constituyo como un autentico partido, al cumplir las condiciones que la ciencia política impone para reconocer a una agrupación como tal: canalizar intereses de distintos sectores, aspira a participar del poder y tener un programa para la sociedad en conjunto. El partido es una institución integrada y mediadora de la pluralidad y es conflictividad política que se produce en la sociedad.

En noviembre de 1897, se dieron los decretos que fijaban las base de al autonomía, acompañados de otros dos; sufragio universal e igualdad de derechos entre peninsulares y cubanos. El entramado institucional era el siguiente. Un Parlamento bicameral formado por una Cámara de Representantes elegida por Sufragio Universal (1 representante cada 25,000 habitantes) cada cinco años y un Consejo de Administración de 35 miembros, de los cuales la metrópolis asigna 17. El Parlamento entiende de Justicias, Obras Publicas, Tesoro, Educación, Política Monetaria, y capacidad de formar su propio Presupuesto.

El Gobernador como máxima autoridad designada por el Gobierno Metropolitano, lo controlaría, sancionaría sus decisiones y formaría el Consejo de Secretarios para atender las ramas de Gracia y Justicia y Gobernación, Hacienda, Instrucción Publica, Agricultura, Industria, Comercio, y Obras Publicas.

El 1 de enero presidido por Gálvez, con 3 secretarios autonomistas (Montoro, Govin y Zayas) y dos reformistas (Eduardo Dolz y Laureano Rodríguez), nacía el la autonomía.
Tras 20 años de existencia, los autonomistas se habían convertido en el eje de la vida política insular.

En las Cortes obtuvieron el 70 % de los escaños y en las del Parlamento el 80%.
Los Independentistas como siempre, decretaron “Pena de Muerte”, para quien aceptase la formula de “Paz Autonómica”. Eso pasa con los intransigentes. Me parece que el pueblo de Cuba se merecía experimental como nos iba. Los mambises se volvieron sanguinarios pues uno no debe ejecutar a nadie solo por el hecho de pensar diferente. Ellos querían implantar una dictadura militar feroz y Marti fue un tonto útil que creyó en ellos. A los EU no le convenía una Cuba Autónoma de España, la querían controlar ellos y utilizaron a los mambises para darle un toque de independencia.

El autonomismo gozaba de una fuerte apoyo entre la elite criolla escarmentada por la Guerra de los Diez Años y horrorizada ante la practica política de las republica latinoamericanas.

Biografia: La fuerza de la Palabra del Autonomismo en Cuba en el ultimo tercio del siglo XIX. Por Miguel Luis García Mora, Fundación Histórica Tavera (Madrid)

martes, 17 de febrero de 2009

Ejercito español en Cuba a finales de la guerra de Independencia



Lo que acabo con los soldados españoles durante la guerra de independencia fue lo poco habituados a las condiciones del clima tropical, especialmente durante el verano-, los soldados españoles destacados en la manigua cubana durante la guerra contra el Ejercito Mambi fueron victimas de la las lluvias, el intenso calor, los insectos…, hasta el punto que el Generalísimo Máximo Gómez, jefe de las tropas mambisas consideraba los meses de julio y agosto como dos de sus “generales”. En la foto militares en campana.



Siempre se habla de forma romántica la historia de Cuba escrita por historiadores parcializados, que los mambises acabaron con el ejército español, pero las estadísticas son otras.

Según se publico en el diario La Estafeta en su edición del 31 de junio de 1898, de unos 200,000 militares españoles destacados en Cuba, cuando concluyo la guerra, - el uno por ciento había muerto a manos del enemigo, el 6.6 por ciento a causa de la fiebre amarilla y mas de un 20.1 por ciento a consecuencia de otras enfermedades-.

Otras fuentes se refieren a un total de 35 639 militares españoles muertos, así como que en 1897 ingresaron en los hospitales 162,256, dados de alta el 96.8 por ciento.

Biografía: Opus Habana, Volumen IV, Numero 2/2000 Págs. 57 y 58

sábado, 14 de febrero de 2009

Comentario sobre mis últimos artículos.


(“Paz, Unión y Confraternidad”, lema del Partido Liberal Autónomo de Cuba)

Hoy quiero hacer un comentario sobre mis últimos artículos hablando de patriotas y militares españoles.

Primero que todo quiero aclarar que mi intención no es desprestigiar a nadie, solo hacer interpretaciones y compartirlas con ustedes para que saquen sus propias conclusiones. Yo no quiero imponer nada, y estoy consciente que puedo estar equivocado.

Algunos dirán por que no hablo del periodo colonial norteamericano o de la Republica, pero como dice este blog Cuba Española, yo me concentro solo en ese periodo donde todavía éramos España y que para mi fue el mas importante, pues dio lugar a todo lo ha venido después. Esos últimos años decidieron todo, y esos errores son los culpables de que hoy en día estemos los cubanos regados por el mundo, las familias divididas, el país en bancarrota con una dictadura de más de 50 años. En vez de esa Comunidad Autónoma Cubana de España donde fuéramos primer mundo, con democracia, con el euro de moneda, el pasaporte europeo, la familia unida, llena de pueblos blancos y un lugar maravilloso como lo es España a pesar de la crisis mundial que por supuesto también la afecta.

Me he concentrado en nuestros mártires de la independencia porque los cubanos tenemos que desmitificar la figura de ellos y ver como era la realidad, para desprendernos del pasado y poder enfocarnos en el futuro sin sentimientos de culpabilidad.

La historia de Cuba fue escrita por historiadores que no fueron objetivos, tenían la presión del gobierno norteamericano que estuvieron en Cuba hasta 1934 que se derogo la Enmienda Platt que nos tenía como una semicolonia. Además en la manigua se hablaba que a los autonomistas había que colgarlos de una guasima. Ese era el gobierno que querían implantar los mambises en Cuba. Hubiese sido como en Haití y muchas familias que estaban por la autonomía, si no cambiaban tenían de emigrar porque les iban a pasar la cuenta.

Los historiadores edulcoraron hechos salvajes como “La Quema de Bayamo” y muchos otros, y te hablan como los mambises al toque de diana, gozaban al ver como rodaban por el suelo las cabezas de los españoles. Con el tiempo se hicieron sanguinarios. No quiero generalizar y recuerdo como Marti dice en una pagina de su diario como le repugnaba ver las cabezas por el piso y tanta sangre.

Quiero que los cubanos pensemos en el futuro y consideren de nuevo ser la Comunidad Autónoma Cubana que no tuvo tiempo de desarrollarse pues fue solo desde el 1 de enero de 1898, sus elecciones definitivas el 25 de abril del mismo año, en mayo de reúne el Parlamento Autónomo definitivo y el 1 de enero de 1899, arriaban la bandera española del Morro de La Habana y España pierde a Cuba, y Cuba perdió a su madre a la fuerza por la ingerencia de un país extranjero y ve con tristeza como se izaba la bandera norteamericana y no la cubana. Nadie habla lo triste que fue para los mambises tanta humillación, por eso Máximo Gómez no quiso ningún puesto en el gobierno.

Bueno, creo que después de todo, fue mejor que ganaran los norteamericanos que los mambises, pues estoy convencido de que hubiesen rodado muchas cabezas, y muchas persona hubiesen tenido que emigrar para salvar su vida. Las ideas de Gómez y Maceo nada tenían que ver con el sueño de Marti, que era una fantasía. Iban a implantar una dictadura militar con paredones de fusilamientos o ahorcados sin juicios



Casa del Generalísimo Máximo Gómez en Montecristi, Republica Dominicana donde Marti firmo el “Manifiesto de Montecristi”.

No quiero que se vea como otra critica contra Máximo Gómez, pero sicológicamente, al ver su casa, después de haber sido un capitán del ejército español, y tantos años de lucha, no haya creado un patrimonio para su familia y se conforme con vivir en una casa así. Eso me deja saber que era una persona sin ambiciones materiales. Al menos para presidente de mi país yo quiero una persona ambiciosa de grandes proyectos, no egoísta o corrupta que es algo diferente, pero si con grandes planes para el país. Con Gómez el país seria una copia de su casa, pobre, miserable y conformista con eso. El era un guerrero y era lo único que sabia hacer. Menos mal que no gobernó en Cuba. A pesar de eso su estatua en La Habana luce muy bonita y a mi no me gustaría que la quitaran, pues uno la ve como la obra de arte y ese parque es bellísimo.

José Ramón Morales
Miami, 14 de febrero, 2009

viernes, 13 de febrero de 2009

Los olvidados por la historia, Partido Liberal Autónomo Cubano



Montoro (a la izquierda),Jose M Gálvez y Fernández de Castro. Destacados autonomistas.(Recuerden que el Partido Liberal Autónomo fue quien ganó, comenzando la Comunidad Autónoma Cubana en enero de 1898)

En La Habana, el día 4 de abril de 1888, se hizo público un manifiesto en el que se leía:

... Al Partido Autonomista, depositario de las esperanzas e ideales del pueblo cubano, encarnados en la fórmula más depurada y más persistente de su historia política, y único partido de razonada oposición organizado en este país, le importa decir lo que piensa... El Partido Liberal Autonomista condena todo trastorno del orden, porque es un partido legal que tiene fe en los medios constitucionales y en la eficacia de la propaganda... Pero además, nuestro Partido... no romperá su bandera, ni cederá el campo a los que vienen a malograr nuestra trabajosa cosecha, a hacernos cejar en la senda del progreso pacífico, a arruinar la tierra y a nublar las perspectivas de nuestros destinos con horribles espectros: la miseria, la anarquía y la barbarie...

Y entre otros que no se mencionan en el presente trabajo, firmaban el Manifiesto José María Gálvez, José Bruzón, Rafael Fernández de Castro, Antonio Govín, Eliseo Giberga, Herminio Leyva, Ricardo del Monte, Rafael Montoro y Francisco Zayas.

Al leerlo Fermín Valdés Domínguez, ya como Jefe de Despacho del general Gómez, anotó en su Diario de Soldado: "No se puede dar nada más infame que este escrito que debemos tener siempre presente los que luchamos con las armas en la mano por la independencia de nuestra patria, pues con las mismas afirmaciones que en él hacen los cubanos que lo firman, los hemos de castigar algún día, pues seríamos muy cobardes si perdonáramos a los que de tan traidora manera se pusieron al lado de los españoles

.



Facsímil de la carta de Montoro a Pirala: "El pueblo de Cuba en su inmensa mayoría no ha sido nunca, como no es hoy, revolucionario. Es demasiado inteligente para no comprender que la independencia sólo podría significar para él una serie de turbaciones y catástrofes

Carta inédita de Rafael Montoro, cuyo original se encuentra en el Archivo Histórico, de Madrid, dirigida al historiador español Antonio Pirala, le dice el 7 de julio de 1895 (ya con todo Oriente insurrecto, y muertos en campaña José Martí y los generales Flor Crombet, Amador Guerra y Francisco Borrero; a una semana del combate de Peralejo, donde por poco pierde la vida Martínez Campos, atacado por Maceo, donde murió el general español Fidel Santocildes): "... El pueblo cubano en su inmensa mayoría no ha sido nunca, como no es hoy, revolucionario. Es demasiado inteligente para no comprender que la independencia sólo podría significar para él una serie de turbaciones y de catástrofes que lo reducirían al estado de Santo Domingo o Haití... No he sido, ni soy, ni creo que seré jamás revolucionario. Estoy seguro de que la autonomía colonial con España colmará todas las justas aspiraciones de Cuba..."
..."

Pero Máximo Gómez. en los días en que llegó a Cuba la Constitución autonómica, creyó conveniente dictar un "Bando" por el que se ordenaba la pena de muerte concretamente al que aceptara o propusiera el autonomismo. Fue por ese motivo que, cuando se presentó ante el joven coronel Néstor Aranguren su antiguo compañero de trabajo, el español Joaquín Ruiz y Ruiz, el 13 de diciembre de 1897, proponiéndole que se uniera al partido autonomista, le formaron Consejo de Guerra y lo fusilaron junto a los dos prácticos que habían ido con él al campo insurrecto. Y, tiempo después, el capitán José Zúñiga tuvo que ejecutar a cuatro de sus superiores —dos tenientes coroneles y dos comandantes— de la Brigada Cienfuegos, porque "intentaban presentarse al enemigo acogiéndose a la autonomía", según se lee en el Acta del 19 de abril de 1898, del Consejo de Gobierno, reunido en Camagüey. Cuatro días más tarde firmó Calixto García una "Circular" que por su parte ordenaba: "Cualquier comisión del Partido Autonomista que se le presente, será reducida a prisión, y si se atreviese a iniciar transacción de cualquier clase con España, aplicará Ud. la Ley que contra los traidores ha dado nuestro gobierno". Así, cuando a Eliseo Giberga, diputado del Consejo autonomista, se le ocurrió crear una comisión para invitar a los rebeldes a que participaran con ellos en el gobierno, se le informó de la justicia mambisa y abandonó el proyecto.

Acabado de desembarcar en Cuba, la primera orden que dicto el General Maceo, fue la de ahorcar a todo el que se presente con proposiciones de paz.
Maceo era bien sanguinario.

De haber ganado los mambises la guerra de independencia y no tener la presencia norteamericana en Cuba gobernando, de seguro hubiésemos tenido una dictadura militar al mando de Maceo y Gómez y le hubiesen pasado la cuenta a todos los del partido autónomo y anexionistas y no iba a quedar títere con cabeza, algo así como “dentro de revolución todo, fuera de la revolución nada, “PAREDON”. Parecido a lo que sucedió en Haití.

Biografía: Dr. Carlos Ripoll, “La noble intransigencia de José Marti”.

martes, 10 de febrero de 2009

José Marti. Algo de su vida y comentario.


Nace un 28 de enero de 1853 en una casa de la calle Paula en la Habana de intramuros. Su padre Don Mariano Marti Navarro, valenciano y subteniente graduado, Sargento de Brigada del Regimiento de Artillería, destacado en la fortaleza de La Cabaña. Su madre Dona Leonor Pérez Cabrera, natural de Tenerife en Islas Canarias.

Era aquel un hogar español y modesto: dos circunstancias que habrían de influir decisivamente en el modesto ambiente en que discurre la niñez de Marti, y gravitar sobre su conciencia hasta provocarle un verdadero conflicto sentimental.

Ser español y por añadidura militar, constituía en Cuba, ya entonces un doble inconveniente, si se pretendía alternar el elemento criollo, imbuido de ideas liberales y de una cantidad de prejuicios y reservas contra los peninsulares y los uniformados. Ese fue el veneno que les inculco el Padre Félix Varela a los criollos. El fue el que les dijo sobre la diferencia de ser español y ser cubano Era el comienzo de la separación familiar. Marti lo recibió a través de su maestro Mendive.

El padre de Marti, como militar es trasladado hacia un lugar cerca de la Cienaga de Zapata donde hay un comercio clandestino de esclavos. Marti lo acompaña. Es un niño, pero se enfrenta por primera vez a una realidad muy cruda. Conoce un barracon de esclavos, socializa con ellos y hasta hace amistad. Ve como son maltratados. También presencia el contrabando de esclavos y ve como vienen desnudos y son maltratados.

La idea de que los cubanos eran diferentes a los españoles y que fue creada por Varela, trajo la división entre dos bandos rivales, los “gorriones” y las "bijiritas”. Como los antagonismos necesitan para expresarse mejor, de imágenes y símbolos, habían los cubanos apodados de “gorriones” a los peninsulares, y estos ripostaron bautizándolos de “bijiritas” a los criollos, quienes no obstante la intención peyorativa del monte, quedaron complacidos, pues era proverbial la cualidad de esa pequeña avecilla, que muere si le pone en cautiverio. Esas divisiones gracias a la enseñanza de Varela de que ser cubano era diferente a ser español, trajo todo lo viene después.

Con 16 años funda un periódico Patria Libre que solo alcanza a publicar un numero.

Por sus escritos es llevado a la carcel y condenado a 6 años de prisión en la Cárcel de La Habana a trabajo forzado en las canteras y con grillete en los pies. Una condena excesiva. Fue trasladado a Isla de Pinos y allí se le decreto indulto y salio rumbo a Cádiz.

Vivió y estudio en Madrid, Valencia, etc., se gradúa de Licenciado en Derecho, también vive en Paris, etc.

Después viaja por diferentes países de America y en cada uno encuentra a gobernantes dictatoriales y despóticos y burguesía de espaldas al pueblo. La independencia no había hecho muchos cambios, pero el sigue con el deseo de independencia para Cuba y buscando ayuda.

Se muda para Nueva York y allí en 1884 lo visitan Máximo Gómez y Antonio Maceo, llegados con el propósito de coordinar un nuevo plan de alzamiento que hace crisis con la vida política de Marti... El Generalísimo tiene 48 años, 39 Maceo y 31 Marti.

Marti les presta desde su más resuelta cooperación y espera influir en los argumentos y sus razones realistas, en la elaboración del proyecto. Como se cree contar con una importante ayuda económica y con la colaboración de muchos jefes del 68, la cuestión a debatir recae verticalmente en la organización del movimiento libertario y en la índole de su dirección.

Nada de gobierno representativo, nada de intervención de los civiles en el manejo del empeño, le dice Maceo y Gómez. El generalísimo no luce muy interesado en las reflexiones que Marti le hace para que se tenga en cuenta la situación económica y política de Cuba.

Gómez le dice a Marti, “limítese a lo que le digan las instrucciones y en lo demás, aténgase a lo que disponga el General Maceo”. Esta es la chispa que descarga una tempestad inevitable.

Marti dice “no contribuiré a en un ápice, por amor ciego a una idea en la que se me esta yendo la vida, a traer a mi tierra un régimen de despotismo personal, que seria mas vergonzoso y funesto que el despotismo político que ahora soporta y mas grave y difícil de desarraigar, porque vendría excusado con algunas virtudes, y el legitimo triunfo”.

Le escribe al General Gómez “ Un pueblo no se funda como un campamento….Que somos General? Los servidores heroicos y modestos de una idea que nos calienta el corazón , los amigos leales, de un pueblo en desventura o los caudillos valientes y afortunados que , con el látigo en la mano y la espuela en el tacón, se dispone a llevar la guerra a un pueblo para enseñorearse después de el? La patria no es de nadie; y si es de alguien, será y esto es solo en espíritu, de quien la sirva con mayor desprendimiento e inteligencia”.Ahí podemos ver que clase de déspotas eran el Generalísimo Gómez y General Maceo. De haber triunfado los mambises con ellos a la cabeza, para Cuba venia una dictadura militar y si hubiesen rodado cabezas como en Haití. Lo que pasa es que ya Maceo estaba muerto y la guerra la ganaron los norteamericanos y eran los que mandaban en Cuba.

En el campo de batalla se enfrentan de nuevo la vieja tesis de Maceo que defiende la militarista, que reclama todos los poderes para una junta de generales, en tanto la guerra demande una acción eficaz y disciplinada de los mandos; Marti propugna, por el contrario, la inmediata constitución de un gobierno que sea producto de la voluntad democrática de los delegados regionales. Teme a la autoridad desmedida de los jefes, a sus rivalidades intestinas.

Apasionado el General Maceo y quizás resentido en lo personal, se muestra altivo y mortificante; pero Gómez tiene la máxima autoridad y sabe ejercerla. En el fondo como buen militar, desconfía de la intervención de los civiles en la dirección de la lucha: piensa también como Maceo que constituye “un lujo prematuro” la formación del gobierno que el Delegado propicia; pero sabe que no puede desconocerse el pensamiento y la voluntad del hombre que ha hecho posible, incluso aquel debate, sobre la realidad de un campo de batalla.

Poco días más tarde, Marti es muerto en combate en Dos Ríos, y hoy en día sus restos descansan en el Cementerio de Santa Efigenia en Santiago de Cuba.

Pienso que Marti hubiese hecho más por Cuba si se hubiese limitado a luchar por acabar con las injusticias, la abolición de la esclavitud, la igualdad con los peninsulares, etc., pero sin la idea independentista que no resolvió nada y solo trajo división familiar, en el caso de Cuba que no tenía nativos, los españoles la crearon y eran nuestra sangre. Los negros llegaron a España, pero no eran nativos y había que crear igualdad pero no separación. Además el vio como en la America Latina la independencia no había resuelto el problema y en Haití comento como ahora tenían independencia, pero se había acabado el progreso que tenían con los franceses y estaban en una miseria total.

La independencia no resolvió tampoco el problema de Cuba. Estamos peor que si hubiésemos seguido siendo España, en un final nosotros los cubanos somos españoles.

José Ramón Morales
Miami, 10 de febrero, 2009

Biografía: Ámbito de Marti…Guillermo de Zendegui 1954

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