Crée usted de que Cuba estaría mejor como:

martes, 15 de noviembre de 2011

CAPABLANCA VS ALEKHINE: LOS MOZART Y SALIERI DEL AJEDREZ ( I )



(Una colaboración de Anónimo)
Uno nació con un don divino, un inabarcable talento natural al que no concedía demasiada importancia. El otro vivía por y para el ajedrez. Uno era el campeón, aunque no entrenaba nunca ni se esforzaba lo más mínimo. El otro se veía siempre relegado al segundo lugar, pese a que estudiaba y se preparaba obsesivamente. Uno asombraba al público con sus logros y aparecía constantemente en los periódicos. El otro sólo interesaba a los ajedrecistas entendidos. Uno, seguro de poder vencer siempre, se dedicaba a la buena vida incluso la noche anterior a una partida importante. El otro vivía encadenado a sus libros y su tablero, buscando desesperadamente una forma de vencer al campeón. Uno se llevaba la fama, la gloria y las mujeres.  El otro lo contemplaba desde la sombra, cada vez más consumido por la envidia. Ambos protagonizaron una de las rivalidades más agrias en la historia del deporte; una rivalidad que para colmo quedó incompleta. Pero eso forma también parte del encanto de aquella historia.
Estamos en 1927. Antes de que se celebre en Buenos Aires el campeonato mundial de ajedrez, que ha despertado el interés de toda la prensa de la época, las autoridades y la alta sociedad de varios países han estado agasajando a los dos contrincantes. Esta noche estamos en un teatro y vemos a ambos ajedrecistas en el palco, sentados entre celebridades varias, asistiendo a un espectáculo musical. El cubano José RaúlCapablanca es campeón mundial desde hace siete años. Es el Mozart del ajedrez. Antiguo niño prodigio, número uno del mundo, personaje favorito de la aristocracia de todo el planeta y lo que es más importante, considerado invencible de forma unánime. Pese a que falta muy poco para que empiece la gran final, Capablanca aparece seguro de sí mismo, relajado, sonriendo satisfecho mientras intercambia miradas con las bailarinas del escenario: gracias a sus maneras aristocráticas y galantes tiene fama de seductor nato y probablemente esté preguntándose con cuál de las bailarinas podrá pasar la noche. La vida es bella para el Mozart del ajedrez.
En el mismo palco, un par de asientos más allá, está el aspirante. El ruso Alexander Alehkine procede de una familia adinerada, pero su conducta es muy distinta a la galantería mundana del sociable Capablanca. Alekhine no mira al escenario ni a las bailarinas. No parece disfrutar del espectáculo; está tenso y recluido en sí mismo. Tiene un pequeño tablero de bolsillo entre las manos y está practicando jugadas con expresión casi fúnebre, totalmente ajeno a lo que sucede a su alrededor. Mientras para su rival, el campeón cubano, este es un enfrentamiento más, Alekhine siente que se jugará la vida en aquellas partidas, porque el ajedrez lo es todo para él. Incluso su gato se llama “Ajedrez”. Pese a estar rodeado de la flor y nata de la alta sociedad local y en mitad de un agradable espectáculo, Alekhine no puede relajarse ni pensar en ninguna otra cosa que en la próxima final.
Capablanca es invencible, todo el mundo lo sabe. Los presentes que tanto admiran al campeón cubano miran al ruso con una mezcla de extrañeza y conmiseración. Pobre Alexander. Esforzándose inútilmente cada minuto del día mientras el Mozart del tablero es feliz y se divierte. Incluso los grandes maestros del momento lo habían vaticinado: Alekhine no tenía ninguna posibilidad. La cuestión no era si iba a perder o no, sino por cuántos puntos. Incluso los había que decían que Alekhine no podría siquiera ganar una partida aislada. De hecho, Alekhine nunca había ganado al campeón cubano. Se habían enfrentado doce veces sobre un tablero en competición oficial, con una estadística desoladora para el ruso: +0-5=7. Esto es, cinco derrotas y siete empates… ninguna victoria.
Lo peor que puede pasarle a un genio es vivir a la sombra de un genio todavía mayor. Algo así, inevitablemente, tiene que terminar en drama.

El hijo de los dioses

“Puedo adivinar en un momento lo que se oculta detrás de las posiciones y qué es lo que puede ocurrir o lo que va a ocurrir. Otros maestros tienen que hacer análisis para obtener algunos resultados, mientras a mí me bastan unos instantes”
Decía Pablo Morán que “para Capablanca, el ajedrez era tan fácil como respirar”. El propio campeón cubano admitió que había aprendido a jugar al ajedrez “antes de aprender a leer” y como decía el gran maestroRichard Reti, era como su “lengua materna”. Se le considera uno de los mayores talentos naturales de la historia del ajedrez, si no el mayor, y tengamos en cuenta que este juego ha producido una cantidad considerable de genios. Él mismo era consciente de lo enorme de su propia capacidad: “el ajedrez, como todas las demás cosas, puede aprenderse hasta un punto y no más allá. Todo lo demás depende de la naturaleza de la persona”.


José Raúl Capablanca nació en una fortaleza militar de La Habana, ya que era hijo de un oficial del ejército español: Cuba era aún una provincia española. A una muy corta edad había asombrado a propios y extraños con su increíble capacidad innata para el ajedrez. Desde muy temprano ya demostró a sus mayores que no sólo había aprendido a mover las piezas observando las partidas que enfrentaban a los adultos —algo que han hecho otros niños—, sino que su comprensión del juego era anormalmente aguda para su edad. Un buen día miró a su padre jugar contra un amigo y al terminar la partida el pequeño Capablanca le dijo riendo “¡eres un tramposo!”, porque había visto un movimiento incorrecto. Para sorpresa de su progenitor, el pequeño José Raúl no sólo supo volver a colocar las piezas sobre el tablero, sino que ganó la primera de las partidas que jugaron entre ambos. Tenía cuatro años.
El oficial, atónito por la revelación de que su hijo podría ser un prodigio, le llevó al club de ajedrez de La Habana, donde el inusualmente dotado niño se enfrentó a varios jugadores adultos. Aún se conservan algunas partidas como la que jugó con Ramón Iglesias, un fuerte jugador que le dio al pequeño ventaja de dama —una ventaja importante, pero es que Capablanca tenía ¡cuatro años!—; el niño consiguió ganar y lo que es más importante, poner de manifiesto que entendía los fundamentos de la estrategia. Durante los años siguientes se convirtió en un jugador aficionado de notable envergadura y a los trece años era oficialmente el mejor ajedrecista de Cuba, venciendo al hasta entonces campeón Juan Corzo por un apretado +4-3=6. Un logro impresionante para alguien de tan corta edad, algo muy pocas veces visto, como cuando Bobby Fischer se convirtió en campeón de Estados Unidos a los catorce años.
Tras esa hazaña, Capablanca dejó la alta competición durante unos años y pudo estudiar en Estados Unidos gracias a una beca. Pero no llegó a terminar la carrera universitaria y abandonó los estudios atraído nuevamente por los encantos del tablero, donde para triunfar no necesitaba esforzarse. Con dieciocho años retornó a la competición, participando en un torneo neoyorquino de partidas rápidas en el que se llevó el título, ganando nada menos que al vigente campeón mundial, el alemán Emmanuel Lasker. Al año siguiente, ya en la modalidad de ajedrez normal, se enfrentó en un match al campeón de Estados Unidos, Frank Marshall, a quien dio una considerable paliza, venciendo por el abultado resultado de +8-1=14.

Marshall no sólo se dio cuenta de que aquel cubano de veinte años era un monstruo en ciernes, sino que removió cielo y tierra para conseguir que Capablanca pudiese participar en el torneo más importante que se celebró en aquellos años. En España, concretamente en San Sebastián, iban a reunirse los mejores ajedrecistas del mundo con la única ausencia del campeón Lasker. Fue un torneo que marcó un antes y un después no sólo por el apabullante nivel de los participantes (en su momento fue considerado el torneo más fuerte de la historia), sino porque establecía nuevos cánones en cuanto a la cuantía de premios y las condiciones más profesionales en que se iba a jugar. No es extraño que se invitase, en principio, sólo a ajedrecistas con un currículum aplastante. Pero Marshall insistía en que Capablanca debía ser admitido en la competición. No lo tenía fácil: el bagaje de Capablanca era quizá impresionante para su juventud, pero el campeonato de Cuba era su único título importante, poca cosa frente a matestros que habían ganado competiciones internacionales. El que un semidesconocido fuese inscrito en el gran torneo de San Sebastián parecía, en principio, inapropiado e injusto. Es más, algunos jugadores europeos pensaban que Capablanca era un producto del marketing norteamericano y protestaron cuando Marshall consiguió finalmente que el joven prodigio caribeño participase. La polémica rodeó la llegada del cubano, y famosos grandes maestros como Bernstein estaban indignados; ¿cómo era posible que un jugador sin palmarés internacional ocupase una plaza en el torneo habiendo tantos jugadores experimentados que lo merecían más? Pero la polémica terminó justo cuando Capablanca jugó su primera partida… precisamente contra Bernstein. El cubano no sólo derrotó al gran maestro de manera brillante (a la postre fue votada como mejor partida del torneo), sino que el propio Bernstein dijo que Capablanca, con toda probabilidad, terminaría llevándose el trofeo frente a la élite del ajedrez mundial.
Así de impresionado quedó Bernstein tras su partida con Capablanca, y no se equivocó en su vaticinio. El cubano ganó su primer gran torneo internacional y comenzó una etapa de ascensión que terminó transformándole en el jugador más fuerte del mundo, dándole un aura de imbatibilidad que le convirtió en una rutilante estrella.
El campeón mundial, Emmanuel Lasker, retrasó cuanto pudo el momento de jugarse el título frente a Capablanca. En aquellos años el campeón tenía derecho a elegir contra quién se enfrentaba y bajo qué condiciones competitivas y económicas, como ocurría en el boxeo. El título era considerado una cuestión de honor y se confiaba en que el campeón mundial siempre sería lo bastante honesto y caballeroso para aceptar enfrentarse contra sus mejores rivales. Pero no siempre era así, y Lasker imponía unas condiciones que Capablanca no quiso aceptar. Entre la falta de acuerdo y la I Guerra Mundial, el match por el título se retrasó varios años. Finalmente, en 1920 resultaba tan evidente que José Raúl Capablanca era el mejor jugador del planeta con abrumadora superioridad sobre el resto (incluido el propio campeón alemán) que Emmanuel Lasker decidió unilateralmente renunciar al título en favor del cubano, diciendo públicamente que Capablanca no lo había ganado sobre el tablero pero lo merecía por la fuerza de su juego. Aunque nadie discutió esta idea, Capablanca insistió en enfrentarse a Lasker, pues no quería recibir el título sin haber competido por él. En 1921 ambos se enfrentaron finalmente y Capablanca básicamente arrasó: +4-0=10. Lasker no ganó ni una sola partida.
José Raúl Capablanca había sido durante años el rey sin corona: ahora, pasada la treintena, el Mozart del ajedrez estaba finalmente en su sitio: el trono.

La máquina del ajedrez

“Hubo períodos en mi vida en los que pensaba que no podía perder ni una partida. Más tarde sufría una derrota, y eso hacía que despertase de mis sueños y volviese a la tierra”

Cuando no competía, lejos de dedicarse a estudiar ajedrez, a Capablanca le gustaba desenvolverse entre la alta sociedad, donde era muy bienvenido por sus maneras elegantes, propias de galán cinematográfico. Era mujeriego, disfrutaba jugando al billar y al póker, pero sin embargo su imagen pública no era la de un golfo vividor, sino que resultaba un embajador impecable para el deporte de los escaques. Era extremadamente educado, con el punto justo de modestia. Amable con todo el mundo, encantador sin excesivas zalamerías, y nunca tenía un mal gesto. Capablanca tenía, además de talento, cualidades de estrella: de hecho, se transformó en toda una celebridad mundial, algo que no volvería a suceder hasta la llegada de Bobby Fischer. Pero al contrario que Fischer, Capablanca no estaba obsesionado con el ajedrez y disfrutaba los placeres de una existencia mundana. La vida sacrificada del ajedrecista era algo que él no conocía.
Una derrota ocasional de vez en cuando, en una partida aislada, es algo que incluso el mejor jugador del mundo sufre habitualmente. Es muy raro que en un match importante entre dos de los mejores maestros del mundo uno de ellos no consiga al menos un punto. Al igual que en el tenis, donde en las grandes finales es improbable por no decir casi imposible ver un 6-0, 6-0, 6-0. En el ajedrez de élite, el más pequeño fallo —imperceptible no sólo para aficionados sino incluso para muchos especialistas, que sólo se dan cuenta después— puede conducir a perder una partida. Todos los jugadores son humanos y todos pierden una partida de vez en cuando.
Estas ocasionales derrotas eran lo único que recordaban a José Raúl Capablanca que era, de hecho, humano. Porque para colmo su porcentaje de partidas perdidas era ridículamente bajo. Su superioridad sobre todos los demás jugadores era tal que se le había apodado “la máquina del ajedrez”. Nadie, ni aun los propios grandes maestros, podía entender muy bien de dónde provenía aquella capacidad para jugar de forma tan aparentemente perfecta. Especialmente teniendo en cuenta que nunca se molestaba en estudiar o entrenar. Pero, ¿de dónde provenía aquella superioridad? Llama la atención el que al principio no tuviese ni siquiera un único rival de entidad que pudiese preocuparle: Kaspárov tuvo a KárpovFischer tuvo a Spassky, pero durante bastantes años Capablanca no fue puesto en aprietos por nadie. Estaba él, y después, tras un considerable abismo, estaban el resto de ajedrecistas. Lo curioso es que su estilo de juego era relativamente sencillo. Él mismo lo explicaba:
“El estilo de mi juego no se corresponde totalmente a mi temperamento sureño. Siempre juego con cautela y evito los riesgos, porque me gusta la sencillez… Tengo por principio no arriesgarme en las partidas decisivas”

Su forma de jugar era simple en apariencia, como simples en apariencia son las melodías de Mozart frente a las complicadísimas armonías y contrapuntos de Bach. Capablanca no jugaba al ataque ni se metía en complicaciones. Sólo miraba el tablero, detectaba una pequeña debilidad en la estrategia de su adversario y se dedicaba a hacer siempre la jugada correcta sin más ambición que mantener esa pequeña ventaja hasta el final de la partida. Ni los jaques sorprendentes ni tampoco las combinaciones imposibles iban con su forma de jugar, lo suyo era el ajedrez “posicional”. Su arma era la sencillez, y lo era precisamente porque le resultaba tan fácil detectar y explotar el más mínimo desequilibrio estratégico del adversario que no necesitaba hacer más que esperar a que dicho desequilibrio apareciese sobre el tablero. Mientras sus rivales calculaban desesperadamente cómo hacerle frente, Capablanca se limitaba a responder con un ajedrez sin florituras, pero sin fallos. Su porcentaje de errores era muy bajo y en una época en que no existían los ordenadores,  lo más parecido a una computadora que la humanidad conocía se llamaba José Raúl Capablanca.
Cuando de vez en cuando perdía una partida, eso le recordaba que no debía distraerse más de la cuenta, pero poco más. Incluso durante un periodo de siete u ocho años llegó a no perder siquiera una partida aislada. Eso es algo que no ha hecho Roger Federer en el tenis, por ejemplo. Es fácil imaginar lo frustrante que aquello resultaba para sus rivales. Especialmente para uno de ellos: “el mejor de entre todo el resto”.

Artículo completo aquí.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Ricky Martin y Benicio del Toro obtienen la nacionalidad española

Una colaboración de Roberto Pedreiturría y Ulises Martinez Ruinervo

VANGUARDIA.COM

Ricky Martin y Benicio del Toro obtienen la nacionalidad española


El gobierno de Madrid decidió conceder la nacionalidad española al cantante Ricky Martin y al actor Benicio del Toro, ambos estadounidenses de origen puertorriqueño, así como a la actriz cubana Ysis Pérez Perera, anunció este viernes su portavoz.
"El gobierno ha concedido la nacionalidad española a Benicio del Toro, a Ysis Pérez Perea y a Enrique Martín Morales, conocido artísticamente como Ricky Martin", dijo el portavoz del ejecutivo, José Blanco, en una rueda de prensa posterior al semanal consejo de ministros español.

"Permitanme que destaque que estas tres personas reconocidas en distintas facetas quieren compartir la nacionalidad española con todos nosotros y el gobierno se congratula de ello", añadió el que es también ministro de Fomento (Obras Públicas y Transportes).

Benicio del Toro, de 44 años, ganador de un Oscar como mejor actor de reparto por su actuación en la película "Traffic" en 2001, ha trabajado en varias ocasiones en España y en 2008 ganó un premio Goya, considerados los Oscar del cine español, al mejor actor por su interpretación en la película "Che: Guerrilla".
 
Ricky Martin, conocido cantante de origen puertorriqueño de 39 años, "mantiene estrechos vínculos personales y profesionales con España", según el ejecutivo español, que también decidió otorgar la nacionalidad a Ysis Pérez, esposa del corresponsal del diario El País en La Habana, Mauricio Vicent, al que el régimen cubano retiró su acreditación profesional.

Según la prensa, Martin pidió la nacionalidad española en marzo para poder casarse con su compañero sentimental, el economista Carlos González, con el que cría conjunta a sus hijos, Matteo y Valentino, de tres años.

El gobierno español les concedió la nacionalidad por "carta de naturaleza", procedimiento que otorga "discrecionalmente cuando concurran circunstancias especiales", aseguró.

Madrid ya concedió la nacionalidad por este sistema a otros representantes del mundo de la cultura, como es el caso del escritor chileno Jorge Edwards, al que se le otorgó la nacionalidad española en 2010.
Publicada por
AFP, MADRID

sábado, 12 de noviembre de 2011

NUEVO PROYECTO DE PROPAGANDA PARA EL MOVIMIENTO POR LA REINCORPORACIÓN DE CUBA A ESPAÑA.

Nota:
 Las camisetas que se pretenden vender, son con el objetivo de difundir la idea del Movimiento por la Reincorporación de Cuba a España como Comunidad Autonóma, a mí mismo me gustaría comprar al menos una y exhibirla con orgullo por todos lados. Tenemos que darle mucha propaganda a Cuba Española. Quiero aclarar que la idea viene de Justino Reneé Morales y que yo no voy a percibir ni un duro, y digo esto pues tengo muchos adversarios y enemigos que querrán decir que estoy lucrando con este proyecto tan bello de amor y reunificación. Ya cuando esté todo listo, Justino me informará (el no vive en Miami) y yo lo pondré en el Blog, ademas de Twiter y Facebook. Espero que todos cooperemos y hasta el que pueda la regale a un amigo, y que se usen sobre todo en actos públicos, para que las personas se enteren. Pienso que es bueno también que éstas tengan la dirección del Blog Cuba Española para que las personas se puedan documental mas sobre lo que planteamos. Hace tiempo el creador de los carteles, me dió la autorización de utilizarlos en lo que creyera conveniente, así son los seguidores y tremendos colaboradores que tenemos. José Ramón Morales


( Hay que especificar el precio en Dólares y en Euros )
Aquí va el e-mail que me mandó Justino Reneé Morales:


José, con el objetivo de propagar y hacer conocer la idea del proyecto, a mí se me ocurre que utilizando el diseño de aquella propaganda que salió (no sé si pagaste por ello o si fue idea de otros cubanos o españoles) en carteles en España dando publicidad a la Cuba Comunidad Autónoma de España con las tres banderas (España, Cuba y Unión Europea) en círculos, íy claro! como puede que el diseño esté registrado o simplemente fue idea personal de otro, no me parece bien meterme a hacer esto sin contar contigo para un permiso o consentimiento del autor o autores. A mí se me ocurrió que yo podría imprimir t-shirts(camisetas), gorras, bolígrafos, car stickers(pegatinas) sin ánimo de lucro, porque yo los vendería en eBay más o menos por el precio que cuesta la reproducción y el envío, para así poder continuar sin un costo personal, aunque del inicial me encargaría yo, pues me imagino que no pasaría de un par de cientos de dólares mandar a producir una docena de cada talla y algunas gorras, bolígrafos, etc.

Justino Reneé Morales.

Junto a este email te envío una foto de cómo sería ese diseño y cómo sería el anincio que pondría en CUBANET, CUBA ESPAñOLA, DIARIO DE CUBA...., ya me dirás....
Un abrazo.
El otro JRM.

"LOS PRECIOS QUE APARECEN EN EL CARTEL DE PROPAGANDA Y VENTA SON SÓLO PARA PONER UN EJEMPLO DE COMO IRÍA EL ANUNCIO, NO SON EL PRECIO ORIGINAL PORQUE AÚN NO SÉ LO QUE CUESTA PRODUCIR ESTOS ARTÍCULOS."  

COSTUMBRES PECULIARES DE LOS ESPAÑOLES, ENTRE ELLAS HAY MUCHAS DE LAS QUE COMPARTIMOS LOS CUBANOS.

( Foto de Internet- Colaboración de Justino Renee Morales )


COSTUMBRES PECULIARES DE LOS ESPAÑOLES, ENTRE ELLAS HAY MUCHAS  DE LAS QUE  COMPARTIMOS LOS CUBANOS.  

- La siesta.

 Es una práctica casi generalizada que después de ingerir la comida, (el almuerzo para los cubanos) los españoles acostumbran descansar o dormir unos 15 a 30 minutos y en casi la mayoría puede llegar a la hora, pero sin rebasar este espacio de tiempo, dormir la siesta ayuda a un mejor rendimiento de trabajo a lo largo del día, como los españoles se acuesta muy tarde y se levanta muy temprano, si no disfrutaran de este pequeño descanso, sería más difícil mantenerse despierto y ágil durante el día.

- La vida social

En las tardes y después del trabajo la gente acostumbra irse a los bares, ellos le llaman "irse de copas o de tapas" se encuentran con los amigos, para ir a por unos vinos y a comer “tapas” que son algún aperitivo como carne, jamón, encurtidos, quesos entre otras opciones, se sirve con una copa de vino o cerveza y es la costumbre ir de bar en bar comiendo tapas y diluyéndolas con vino o cerveza, a la que ellos llaman cañas.

- En muchos pueblos españoles acostumbran salir a por unos vinos en bares y mesones, solamente para alternar y cotorrear o cotillear, que es la palabra que utilizan para decir que están hablando chismes de los demás o de los artistas, (celebridades en otras partes del mundo) algo muy común entre la gente española.

- Tienen la costumbre de hablar mucho y hablar de todo, opinar de todo, en general no esta mal visto, no lo hacen por imponer opiniones, lo hacen por hablar, todos tienen una opinión, a mi se me parecen en esto a los franceses, es algo así como para hablar por hablar o para pasar el tiempo. Los temas más frecuentes en conversaciones son los deportes, especialmente el futbol, cotilleo (chismes) de los famosos, la vida de los vecinos, la falta de dinero, las altas y bajas del mercado o crisis y las enfermedades. La comunicación oral es bien vista y lo hacen de forma muy directa, ¡ahora! y muy importante, si los comentarios son por escrito, no se mira muy bien.

- La gente se trata de usted cuando hablan con desconocidos, con personas de cierto rango, militares o jefes, con personas de edad mayor, pero en poco rato ya se ven los unos a los otros como conocidos de tiempo y preguntan si estaría bien tutearse. Es normal dar la mano en el momento de conocer a alguien, pero al despedirse, hombre y mujer lo hacen de beso en cada mejilla, si la despedida es entre hombres lo hacen con abrazo o una palmada en la espalda, si se trata de mujer a hombre o viceversa o entre mujeres se saludan de beso en cada mejilla y cuando hay familiaridad entre hombre y mujer también lo hacen de saludo.

 - En los bares en España, es muy común ver el piso cubierto de servilletas y huesos de aceitunas entre otros objetos, antes de las leyes contra el fumar en bares siempre se veían muchas colillas de cigarrillos en el piso, no en general no está mal visto, si un lugar de estos está libre de estos objetos en el piso, la explicación es que si no lo tiran al suelo, alguien pierde el empleo, así de simple.

 - Es común que entre los amigos, que uno pague la ronda de ese día, así lo hace el próximo en otra ocasión y así hasta que cada quien pague una ronda, puede que cada cual ponga una cantidad a partes mas o menos iguales para pagar el total del total. Casi nunca la gente paga sus cuentas por separado o individualmente. También es común, que al salir del bar, la gente se despide de los camareros llamándolo por el nombre  como si ya fueran amigos de por vida, siempre hay mucha gente que frecuenta el bar o mesón preferido y cuando es tu cumpleaños tú eres el que invita a los demás.

 - Se hace mucha vida en la calle, a los españoles les gusta salir a la calle, ir de paseo, gusta mucho observar a la gente pasar y ser visto. Es común ver a la gente muy bien arreglada para salir, aunque sea solamente a hacer alguna compra cercana de casa, los españoles gustan de vestir bien e invierten gran parte de su dinero en ello. No se sienta extraño si al pasar por la calle la gente le observa, es una práctica muy común, además de verse a los ojos y mantener el contacto visual prolongado, no lo tome como una ofensa o un mal gesto.

- En general, la vida es muy familiar, la gente en España es muy amistosa y lo demuestra, la mejor opción es entablar amistad con familias para conocer sus costumbres que por lo regular las amistades son muy duraderas y de mucha confianza, a ellos les gusta que cuando eres amigo, te sientas como en tu propia casa  cuando los visitas, así es la familia española. Al saludarse se hace con demostraciones de afecto como besos o abrazos, es común recibir una buena cantidad de besos por parte de la abuela o las tías mayores, aunque usted sea un desconocido que los visite por primera vez, por lo menos le saludarán con un buen apretón de manos y en una actitud bastante amigable, si saluda a las mujeres, le darán un beso en cada mejilla, el contacto físico es considerado como una forma de comunicación y está bien visto entre los españoles.

- Cuando visite un hogar español, no permanezca en silencio, exprese su agrado al estar en esa casa, haga algún comentario agradable sobre el mobiliario o la comida, a lo que le responderán cosas como ¿De verdad? O ¿Tu crees?, después de ello, le insistirán para mostrarle el resto de la casa. También es común mostrar las fotos familiares, el coche del garaje o algunas reliquias familiares.

- Si usted ha sido invitado a comer o cenar, es buena costumbre llevar un presente a los anfitriones, esto es un gesto que también es bien visto en algunos otros países, por ejemplo, una botella de un buen vino, flores o dulces será bien recibido.

- Es común en las familias españolas algunos hábitos que quizá son raros para los extranjeros, como llevar zapatos dentro de la casa, dejar la televisión prendida en una habitación mientras se realizan otras actividades, por lo general también se reune la familia a conversar en una habitación con la televisión prendida sin prestarle atención.

- Para desayunar, la gente regularmente desayuna a media mañana en algún bar o cafetería, el desayuno es algo sencillo como café y un panecillo o bollos, el zumo de naranja (jugo de naranja) es muy popular en el desayuno. Con las familias, el desayuno consiste en café, un vaso con leche o chocolate, con galletas, bollos o pan tostado. Un desayuno muy tradicional español son los churros o porras con chocolate caliente.

- La comida, (le llaman comida a lo que para cubanos es el almuerzo) se come entre la 1:30 a 4:00, la comida es el alimento principal de los españoles, muchos restaurantes ofrecen un menú (que se conoce en otros países como lunch o comida corrida o la comida del día), es más económico que pedir algo a la carta. Regularmente este menú consiste en un primer plato, puede ser sopa o ensalada, el plato fuerte, carne o pescado y un postre. Es acompañado de vino e incluye pan y alguna otra bebida. Generalmente se toma el vino mezclado con gaseosa (soda o refresco en otros países). nunca falta el pan en la mesa, pero los españoles consideran que tomar sopa con el pan es para tontos, en los platos, generalmente llevan carne o pescado, al cual le dejan la cabeza y los ojos como indicio de que es fresco.

- Es un pueblo que se enorgullese de su cocina, hay muchos platos muy famosos en el mundo, la tortilla española, que lleva huevo y papas (patatas), así como la fabada asturiana (un estofado que lleva frijol blanco o habas, chorizo, cebolla, tomate, tocino y otros ingredientes), el lechazo de Castilla, el jamón serrano, entre otros. La gente acostumbra desayunar ligero.

En la cena se come mucho también, entre las 9:00 y las 11:00, esta consta de platos fuertes similares a los de la comida o quizá algo ligero como tapas, bocadillos o ensaladas.

- Los horarios son generalmente en lo que para cubanos llamamos hora militar, las 24 horas, así que no se acostumbra lo de dividir el tiempo en ante meridiano o pasado meridiano, ellos están acostumbrados a ellos en base a la temporada, las horas de sol que hay en España y su clima, donde se despiertan y se acuestan muy tarde, toman los alimentos mas tarde que en otros países y sus horarios de trabajo son diferentes a otros países, por lo que los horarios comerciales varían, estos abren entre las 9:00 y 9:30 horas hasta las 14:00 horas, cerrando hasta las 17:00 horas para estar abiertas hasta las 20:00 horas. El horario habitual es de lunes a sábado. Los centros comerciales tienen horarios corridos desde las 10:00 hasta las 21:00 o 22:00 horas de lunes a domingo.

- Los restaurantes abren desde las 13:00 horas hasta las 16:00 para el horario de la comida y de 20:00 a 23:00 horas para la cena. Los pequeños restaurantes suelen estar abiertos en horario corrido y se pueden tomar los menús a cualquier hora.

- Los bancos abren desde las 8:30 horas hasta las 14:30 de lunes a viernes, de octubre a abril, están abiertos una tarde a la semana o el sábado en el mismo horario, dependiendo de cada comunidad autónoma.

- Los servicios públicos (ayuntamientos y centros de salud) solo abren de lunes a viernes de 9:00 a 14:00 horas.

- Por supuesto que hay algunas costumbres particulares en muchas comunidades autónomas. Para mencionar alguna, diríamos que en Algeciras de Cádiz, existe una tradición que creo no existe en ninguna otra parte del planeta. Durante algunos días antes de Reyes Magos los niños reunen latas vacías y les hacen agujeros para amarrarlas y preparan lo que ellos llaman "arrastre", que el 5 de enero en la mañana,  día del arrastre, arrastrarán por todo el centro de la ciudad armando gran escandalera, para llamar la atención de sus majestades los Reyes de Oriente y que no se olviden de visitarlos en la noche. es muy ruidoso pero para los niños es una gran diversión.

- Lo más significativo y peculiar de la Navidad en Pamplona, y en Euskalherria, es la figura del Olentzero. (Santa Claus?) es un carbonero, buena gente e inteligente y que le gusta muchísimo el vino y la comida, que habiendo ido a trabajar al monte, y habiéndose enterado del nacimiento de Cristo, baja enseguida al pueblo cargado de regalos para los niños a comunicar la buena nueva.
- La Navidad comienza el día 22 de diciembre, que es el día en el que se realiza el sorteo de la Lotería de Navidad. Este sorteo, en este se reparte mucho dinero y esto es un gran evento o celebración muy importante para todo el país.

- Los postres de la navidad se parecen mucho a los nuestros los cubanos, turrones y mazapanes, (ambos de origen árabe hechos a base de almendra y miel)

- También en la navidad los chiquillos recorren las calles en grupos cantando villancicos por las casas y pidiendo el "aguinaldo" (dulces, monedas, etc.) parecido a la celebración es Estados Unidos, la noche de Hallowen pero sin disfraces. Esta tradición se ha perdido bastante en las grandes ciudades, pero se conserva aún en los pueblos. 

El día 28 de diciembre es el día de los inocentes, día en el que está permitido gastar bromas a la gente.

- El "tió", una tradición navideña de Catalunya. (nótese que el nombre no es tio, sino tió con acento en la ó, lo que lo conviete en un monosílabo). El Tió es una tradición catalana muy antigua, que la celebra toda la familia reunida. Se dice que es una tradición de pueblos de montañas y se celebra el día 24 o 25 de diciembre. A un tronco de árbol cubierto por una sábana o tela, se le da golpes que  deja ir regalos, normalmente dulces o pequeños detalles, muy parecido a las piñatas, primero se canta un villancico mirando al belén mientras los padres colocan debajo del tió los regalitos, mientras el "tió recibe los palos se va cantando, al final de cantar los más pequeños levantan la manta del tió y aparecen los otros regalos y dulces, (caramelos) que quedaron sin caer..., en realidad es una diversión que los adultos disfrutan mucho al ver a los chiquillos muy exitados, riendo, gritando.

viernes, 11 de noviembre de 2011

¿QUÉ HABRÍA PASADO SI NO SE HUBIESE DECLARADO LA GUERRA DE CUBA?. VÍDEO

(Foto de Internet- Mansión en Miramar, La Habana, Cuba)


¿QUÉ HABRÍA PASADO SI NO SE HUBIESE DECLARADO LA GUERRA DE CUBA?

 Véan el vídeo que está intersante. Una colaboración de Anónimo.







http://youtu.be/fqwCvxWIxg8

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